Yaraví [o como iniciarse en la muerte]IDejaste aquel lugarcomo se deja a una mujerqueriéndolodoliéndolo hacia adentromuriéndoloextrañándolo tanto con un pie afuera apenastiritándolo solocompletamente soloLlevaste en tu memoria el viejo yaravícomo se lleva un cantosílbalollóralobébelo como tú sabespor días, p ...
Yaraví [o como iniciarse en la muerte]
I
Dejaste aquel lugar como se deja a una mujer queriéndolo doliéndolo hacia adentro muriéndolo extrañándolo tanto con un pie afuera apenas tiritándolo solo completamente solo
Llevaste en tu memoria el viejo yaraví como se lleva un canto sílbalo llóralo bébelo como tú sabes por días, por semanas por los siglos de los siglos ámalo hasta tus barbas ámalo en su profunda tragedia, la de todos ámalo en su caída
No importa que la ausencia te haya hecho peregrino pastor de tus ovejas tuyas, solo tuyas como tu viejo yaraví las diste de comer de tu saliva de un trago amargo, sin remojo y si alguien se sentaba a tu lado llorabas su hambre como la tuya propia ... nada importa
II
Ángel de la sospecha tuviste la tormenta de morirte un siete de noviembre como si fuera hoy sin que nadie lo sepa
Partiste en silencio ladrón de noches infalible mortal qué pedazo de cielo se te quedó en las manos quién te tomó del brazo quién te lanzó al abismo qué fuiste a buscar ahí abajo qué bocanada de humo te faltó en ese instante en qué estabas pensando
Ella ese día te esperaba con sus doce penas al aire y su sopa de queso ... pero nada
Lloró, es cierto pero vistió tu cuerpo sola sabiendo que regresas, que vuelves que no puedes morirte así no más te cubrió con tu prenda de pastor y puso una alforja entre tus hombros llena de fruta fresca
Argonauta de cantinas y poemas ella te llora ahora hasta los huesos te enamora te peina en las mañanas las heridas te hace el amor sin que nadie lo sepa se sigue preguntando quién te tomó del brazo quién te lanzó al abismo ... pero nada
III
Anónimo señor del Universo encontraste la forma la manera y el modo nosotros, pobrecitos todavía buscamos la receta otros conquistan planetas estrellas y galaxias lo mismo que países ... pero nada
Nos dejaste hechos aún a medias ahora te lloramos te hablamos te pensamos charlamos en silencio a tu memoria queriendo con palabras zurcir lo que nos falta lo que aún nos demora lo que carece y urge ... pero nada
A veces vuelves con la mirada limpia y las manos alegres reclamas lo que es justo que no has muerto que nadie parta el mundo entre dos hemisferios los muertos y los vivos dualistas de anteojeras de un edén que nunca llegará y de un infierno cada vez más seguro pares de la codicia yunta del cáliz y el arrepentimiento que buscan donde no es ni ha sido ni será [en sus bolsillos] ... pero nada
IV
Ahora hablas por todos los hermanos los miles que se hicieron pastores en las cárceles los que nunca supimos en qué sala de espera guardaron sus angustias los que se disfrazaron de anonimia con todos los colores y las máscaras durante cinco siglos
Viudas del canto huérfanos de los sueños ebrios y locos comadronas de espasmos lúbricas mujercitas con sus enamorados ojos, miles de ojos sembrados al azar y mes a mes para que nazcan como flores silvestres como vos.
biografia:
Marlo Brito Fuenteses director nacional de proyectos de la Fundación Sinchi Sacha. Ha formado parte de talleres literarios del Ecuador.