AMANECERES Autor: © JESÚS ALEJANDRO GODOY Calla mi historia cuando estoy a tu lado, porque sin ti es vana toda intención de querer contemplar mis días con la imagen borrosa de tus labios, que se disuelven en mis sueños. Callan mis placeres cuando te percibo; más aún, cuando entiendo que contigo no existen placeres, sino tan sólo el regocijo que regala el verdadero amor que atonta a todo pa ...
AMANECERES Autor: © JESÚS ALEJANDRO GODOY Calla mi historia cuando estoy a tu lado, porque sin ti es vana toda intención de querer contemplar mis días con la imagen borrosa de tus labios, que se disuelven en mis sueños.
Callan mis placeres cuando te percibo; más aún, cuando entiendo que contigo no existen placeres, sino tan sólo el regocijo que regala el verdadero amor que atonta a todo paladar lascivo y enceguece a toda mirada que atiende lo externo.
Lentas van mis huellas a tu búsqueda, porque de tanto en tanto padezco las esperanzas de que un día serás mía, y cuando comprendo que vivo de sueños, me detengo a borrar mis caminos hacia ti para inventarme algunas nuevas opciones.
Sueño un día en el que podré revelarme a mis huesos, y podré entregarte mi piel para que veas mi interior. Sueño una noche en que me veas a la distancia con tus ojos empañados de mí, y tus ansias esperando por mi presencia.
Hablamos con mi letargo un poco de ti y de lo que jamás tendremos de tu historia. Y sigo viviendo aunque muriendo a momentos; y mientras tanto, voy buscando un sentido a los azotes invisibles que me doblegan a lo que deseo y no puedo obtener de tu mirada.
Sufro algunos lugares que has andado, mientras mis fantasías me hablan del silencio mágico que predica la esperanza.
Me divierte encontrarme imágenes lejanas que atesoran aquellos instantes que, aún recordándolos me traicionan, pero que ocupan un tímido lugar en mis horas actuales que no me dejan que me vea tan insensato, como para querer acariciarte en el aire de lo que fue.
Dime una vez más que son los sentimientos que incautos delante de mí y aún heridos de rabia y abandono, me van llamando para que algún día decidas aceptarlos ya viejos y seniles.
Dime una vez más, si dentro de este cuerpo que ya no es mío, no verás algo de lo que tengas piedad.
Pero culpable soy de llevarte a mi cielo y dibujarte en mis estrellas como si fueras la guía de mis amaneceres.
Presiento que acaso una madrugada te detengas a pensar en mí, y desees sobornar a mi alma para que te regale algunas palabras que tal vez nunca oirás de mis labios.
Flagelo es tenerte a mi lado actuando mil historias contigo que nunca serán, mientras mi alma trata de decirte que mi corazón se entrega a tus pies, como aquel que sabe de honor y no ostenta de ser cauto aunque la muerte siga sus pasos.
Silencio es entonces lo que tengo; más, no hablaré de lo que soy en mis días de vida, sino de aquello que soy cuando tu amor no me deja morir.
Eres mi aflicción más sublime; y yo, el recuerdo viejo que a veces limpias cuando estás sola.
Y sé. que culpable soy de llevarte a mi cielo.
ANSIASAutor: © Jesús Alejandro GodoyAnímame noche en penumbras, que vuelvo donde pertenecen mis huesos que lentamente han perdido su color.
No me detengan sombras, no te muestres espectro de mí, que al fin hoy, descubriré lo que es ser preso de la libertad.
Anímame noche, que el hastío de mi mente serena, hoy se queda dormida junto a esos pensamientos que murieron cuando abrí los ojos a la verdadera vida; no me juzgues viento, no me llames cielo, que hoy ya no tengo fuerzas para vagar debajo del aliento de mis limitaciones.
¿Sientes cómo me despido? ¿No me ves diciendo adiós?
No me detengan ángeles ilusorios, que hoy les robo las alas y lejos me iré a acompañar a esas águilas, que vuelan en la cumbre de mi montaña predilecta.
No me detengan santos, no me distraigan próceres de algún lugar, que me marcho con el tiempo, cuando mi momento me ha carcomido con las fauces de su llamado. y ya no vuelvo más. no vuelvo más.
No me detengas padre ¿No he crecido y no soy tan grande como tu sueño mejor?
No me ampares madre ¿No ves mi vuelo?
Mira mis ojos cuando surco el cielo en la oscuridad, aquella estrella tiene mi nombre, siempre lo ha tenido, y tú lo sabías antes de traerme aquí.
No me detengas día; porque sé, que siempre estarás esperando el momento correcto, cuando renazca en el vientre de otra mujer, que me amará, como la que hoy dejo.
Anímame noche. no me hables de locuras, no me distraigas con tus miedos, que en mi claridad escucho los lamentos de esos fantasmas que vienen hacia mí, esperando explicaciones a su oscuridad.
¿Sientes cómo me despido? ¿No me ves diciendo adiós?
No me detengas con tus plegarias, porque ya las he respondido; no me hables de mis errores que ahora lo nuevo renace en mí, y mis terrores se disuelven a mis pies ¿No ves el valor reflejado en mí?
Sabes que por mi mano no me he ido, y he dado mi otra mejilla para que aquellos que veneran lo material, se hagan con un poco de mis pertenencias.
Mira tus manos madre, ríe en mi ausencia, escucha mi silencio y verás mí poder ¿Crees que te dejaré? ¿No logras oírme? ¿Acaso crees que me has perdido?
Mírame junto a ti ¿No soy tu sueño mejor?
Anímame noche en penumbras. No me llamen asuntos sin resolver; que hoy esos relámpagos iluminan mis pasos furiosos, y no vuelvo más. Mira esas nubes padre, mira ése cielo madre, que hoy traspasa mis ansias de seguir.
Anímame noche, que temeroso estoy de esa luz, y las caricias de esas manos que me lloran. No me detengas día, que al fin veo ése camino junto al mar.
¿Puedes ver esa estrella, madre?
No me detengan penumbras, que hoy renazco al fin.
SENSACIONES PARA UN CORAZÓN ESCONDIDO
III[Alas de Arena]
Autor: © JESÚS ALEJANDRO GODOY.Es que sufro la rutina de pensar en ti, cuando mis ansias se plagan de inciertos caminos que me llevan a la perdición de mis sentidos.
Y a la eterna discordancia de mis palabras, que huecas y sin dirección te van queriendo seducir, mientras te alejas altiva a la búsqueda de alguien más que te desee; y me pierdo insensato, mientras me quedo quieto y desesperado. esperando el resurgimiento de tu amor hacia mí.
Inconcluso busco algunas instancias, que me confiesen que has estado acariciando mi recuerdo; esquivo, alejo las derrotas de tus labios, que cegaron los besos que alguna vez quise darte.
Y aún casi desecho te sigo. aún te persigo, porque en ti está la respuesta a mis ruegos, que me van dejando desparejo cuando me quiero explicar delante de tus exigencias.
Es que sufro el silencio que me ata a esta eterna libertad que ya no deseo; y que sin embargo, se duerme a mis pies, y decidida me despierta ciertas madrugadas sonriendo sobre mi cabeza, y que algunas noches sorprendo llorando las imaginaciones que tengo de tu cuerpo entre mis manos.
Padezco aún tu presencia, que me deja sin morada donde llorar los desencantos, y aquellas afirmaciones que no fueron, y te pienso, espantando tus huellas que aún tal vez rondan mis pies, que de tanto en tanto me hacen trastabillar.
Rogando a las explicaciones me detengo, y pienso que ya de tanta magia de poetas, me veo envuelto en alas de arena y ojos de papel; y que cuando los pienso, lloro por ser tan mentiroso de todos estos deseos; y fabulando el amor se va volviendo recuerdo, aún sin haberlo degustado.
Es que sufro la rutina de pensar en ti, de entregarme a ti. y abrazado a mis justificaciones me dejo caer sin aliento; y aún saciado de razón, me entrego entumecido a tu manera de silenciarme, y me dejo traicionar por ese mañana que me mientes a cada instante.
.Y es.que sufro la rutina, de pensar en ti.
biografia:
Jesús Alejandro Godoy. 13/01/1972, El Palomar Buenos Aires. Residencia actual Ituzaingó, Buenos Aires. Colaboración actual en revistas, grupos y webs e literatura. Blog personal:
http://jesusalejandrogodoy.blogspot.comjesusalejandrogodoy9@gmail.com