De repente tomé la decisión de escribir estos textos huérfanos. Siempre fue una terapia alternativa útil, a pesar de que no puedo ser consecuente con mi propia voluntad para vivir como el común denominador de la sociedad. A veces duele en lo más profundo de ...
De repente tomé la decisión de escribir estos textos huérfanos. Siempre fue una terapia alternativa útil, a pesar de que no puedo ser consecuente con mi propia voluntad para vivir como el común denominador de la sociedad. A veces duele en lo más profundo de las entrañas de mi mente ansiosa y depresiva. En otras ocasiones, me siento un superhombre, con un rasgo identitario diferente, que me aleja del vulgo.
Ya no sé qué o en qué pensar. Eso es lo que me arruina: tener una conciencia exageradamente rumiante y compulsiva. Ahora mismo, se proyecta la película de mi vida, y soy el único espectador en la sala de cine, que representa un contexto de aflicciones, desengaños y dolor. También hay escenas de felicidad; lo malo es que son muy borrosas, y no logro visualizarlas correctamente.