Oscar Vallejo Canedo
Poeta boliviano
EL VIAJERO DEL VIENTO
Volaré hasta el zenit de mis ansias locas
cabalgando el potro del viento viajero
y será aquel día místico mi espíritu
vagando escondido mitad sueños y vida.
Viajaré en la brisa y en el infinito
espíritu y viento sobre las montañas,
ya no habrá distancias, me hundiré en el tiempo,
esencia de amores vibrará ene viento.
Envuelto en el viento llegaré a tu puerta
por algún resquicio entraré a tu alcoba
te amaré en silencio, te amaré en vacío
y quizá tú sientas que te estoy amando.
Mi alma será viento, canción y poesía,
te envolveré en besos, te envolveré en viento
sin que sea pecado besaré tus senos,
espíritu místico y brazos de viento,
besaré tu rostro, serás toda mía,
TODA MÍA EN VIENTO…..
BUSCANDO
En este terrenal andar del mundo
sigo buscando algo que me falta
mas no sé so ese algo es en materia,
si en esencia, en sabor o en existencia,
pero busco aquello que no encuentro,
aquel zenit que colme mis anhelos,
de humano, de espíritu o de algo.
Si al cruzar de mi vida sus existencia,
cuando llegue el final de mi materia
y toque su fin la vida que ahora vivo,
si aún no encuentro aquello que yo busco,
confundidas mis cenizas con el viento,
envuelta mi alma en el alma de los vientos
seguiré buscando el fin de mis anhelos.
Quién sabe llegue mi alma a otra existencia
y en esa vida, en la otra y en la otra,
seguiré buscando ese algo que me falta
mientras haya el sentir dentro de mi alma
SUDARIO
La caja de mi charango
será el sudario de mi alma
para que confundidos
mi alma triste y mi charango
cantemos nuestro lamento.
Por los caminos del tiempo
y el alas del viento triste
llevaremos las ausencias
nuestras ansias y los sueños.
Recorreremos distancias
llegaremos a infinitos
en un solo ser fundidos
tus arpegios y mi alma.
Desgranaremos tus notas
en músicas del recuerdo,
con el viento llevaremos
unas veces mis tristezas
y otras muchas alegrías.
Sentirán nuestra presencia
en las notas musicales,
en la brisa y en el viento
y en alma visitaré
a quienes amé en la vida.
Feliz besaré sus rostros,
feliz besaré sus cuerpos
confundido en brisa suave
que llevará los arpegios
de mi alma y de mi charango.
LUZ DE ESPERANZA
Hay una luz que alumbra en lontananza
en mi viejo y cansado camino de los tiempos,
quizá luz que tan sólo es quimera de mis sueños
pero sé, que cando a mi ser llegue a su tiempo
de acabar en cenizas, en polvo y en los vientos,
en el sentir etéreo que hay dentro de mi alma
volveré otra vez para correr por los caminos,
para filosofar lo que fueron nuestras vidas
para amarte aunque estés en otro cuerpo .
Volveré para escribir mis versos a tu nombre
y decirte que te quiero como entonces,
como ayer , como hoy y en el por siempre;
será aquel día cuando mi alma etérea
que hoy habita en mi terrenal materia,
encuentre a tu alma que también me espera
en algún lugar escondido de los tiempos.
Nos juntaremos en espíritu, materia y en recuerdos
para volver a ser lo que ayer fuimos,
lo que hoy somos y seremos siempre,
hondo sentir que vencerá infinitos,
así nos buscaremos en todas nuestras vidas.
Mas no sé, si en este largo camino de los tiempos
seremos realidad, tal vez sueño o quimera
pero igual, hay una luz que alumbra en lontananza
VIEJAS BOTAS
Un viejo par de botas ocultas detrás la puerta,
igual que mis recuerdos viejos de otros días
botas que calzaron ayer mis pies de antes
hoy también cansados y viejos igual que ellas.
Pies y botas que quizá no dicen nada,
pero el hondo sentir de mi alma soñadora
son rastros de ayer, de viejos sueños,
cuando fui rey sin reino montado en mi caballo
galopando por caminos de fresca yerba verde,
cuando quise llegar en el lomo de Pegaso
al infinito azul imaginarios de los tiempos
con sus crines al viento y me esperanza al ristre,
de vivir viviendo en el camino de sueños.
Viejo par de botas que pasaron calendarios
con mis ansias, consuelos y mis penas,
pero, en feliz trío de mi vida de antes,
mis botas, mi caballo yo su jinete.
Hoy, sólo un par de botas viejas escondidas
tras la vieja desvencijada puerta de los tiempos.
Igual que mi ser, mis ansias y mi vida,
envejecidas tras la puerta de los días,
esperando pasar por el umbral del tiempo.