Irma Magnani
Nació en La Paz, actualmente reside en Cochabamba.
Secretaria Bilingüe, Lic. En Pedagogía y Mgr. en Educación Superior. Pertenece a la Unión Nacional de Poetas y Escritores UNPE Cochabamba, actualmente es Vicepresidenta de esta institución. Fue docente de pregrado en la Universidad Salesiana de Cochabamba, docente de maestrías en la Universidad Mayor de San Simón UMSS Cochabamba.
Publicaciones:
Corazón Mágico (2011) Poemario.
Canto del Alma (2015) Poemas y Cuentos.
Cuento corto en ¡BASTA! PEN Internacional y PEN Bolivia (2014)
Poemas en Los Tiempos y Opinión de Cochabamba.
Cuento en El Duende, Oruro 2015.
Antologías de Alfred Asís, Isla Negra, Chile.
Antología de la Unión Nacional de Poetas y Escritores UNPE Cochabamba, 2015
Antología MÁS DE CIEN ESCRITORES BOLIVIANOS- UPEQ Quillacollo 2017.
MANOS NUEVAS
Es otra niña, pero…
nací con manos.
(Soy una niña,
me gusta ser una niña)
Y me cortaron un dedo,
y luego otro
y otros y otros.
(No respondas, no preguntes,
no mires, no pienses, no sueñes)
Y crecí sin manos
y no lo sabía.
(Soy buena, soy dulce,
obedezco, no molesto)
Me hicieron falta mis manos,
y no las tenía.
(¿Para qué quieres manos?
no las necesitas)
Salí a buscarlas
en el mundo de arriba
y en el de abajo.
Me hacen falta mis manos
clamé desolada.
Universo
¿dónde están mis manos?
(Silencio)
¡Alto! me digo a mi misma:
cierra tu círculo,
atrapa a tu estrella,
prende tu cirio,
busca tu espejo.
Corre, ríe,
salta, llora,
grita, sueña, ama,
desea, busca, corta, mata,
descansa,
vuelve a la carga.
Y me crecieron
unas manos nuevas,
perfectas … y
regresé a casa.
Me palpo a mi misma:
soy suave, soy fuerte,
soy roca, soy mariposa,
soy granito, soy luciérnaga,
soy fiera.
Soy mujer y …
tengo manos.
CAMBIO DE AMANTE
Estando herida
volví a mi cueva
en pos de sombra
y tranquilidad.
Envuelta en blanco
tomé un descanso,
descanso bueno
en soledad.
Volviendo luego
al vagabundeo
comí del árbol
de la verdad.
Hallando vida
entre los muertos,
bebiendo agua
del pedregal.
Con agua viva
de aquel desierto
calmé mi ansia
del Bien y el Mal.
Y fui yo misma
mi nuevo amante,
mi luz, mi guía,
mi libertad.
L A E S P E R A
En mi casa con balcones,
hamacas y enredaderas,
florecían los tacones
en todas las estaciones.
Era ansiosa mi mirada,
era mi talle breve,
leve, leve, mi pisada
y larga mi cabellera.
Siempre yo te esperaba;
¡ah! cómo te esperaba,
con miel en mis labios rojos
para colmar tus antojos.
Pasó el tiempo inclemente,
se cerraron los balcones,
las flores se marchitaron,
ya cayó nieve en mi frente.
El jardín tiene hojarasca,
la fuente quedó vacía,
esa pasión que sentía,
muy difícil que renazca.
RECUERDO
¿Será que a ti te recuerdo?
Tal vez sólo recuerdo un recuerdo:
recuerdo un árbol azul
y recuerdo un cielo verde,
y es que todo se me confunde...
los eucaliptos y el cielo.
Y recuerdo que recuerdo
una mirada castaña
que quema, que promete y
que envuelve
mis ojos con telaraña.
Y recuerdo que recuerdo
tus manos de terciopelo,
¿o es que tan sólo recuerdo
mis dedos entre tu pelo?
Y recuerdo que recuerdo
uno a uno aquellos besos
y todo era verde y azul,
todo era ramaje y cielo.
Recuerdo que tu camisa
era celeste de cielo,
y recuerdo dos bocas locas
y besos entre sonrisas,
y todo era verde y azul
¡ de cielo y de terciopelo ¡
S U E Ñ O
Soñé con el roce de una mano
idéntico al roce de tu mano,
preámbulo de un romance
en sueños largamente acariciado.
Roce que dejó mi corazón tan desbocado
que desperté sonriendo recordando,
y despierta continúe soñando
el sueño del roce de tu mano.