Roberto Cifuentes Escobar
Roberto Cifuentes Escobar, periodista y licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Carlos de Guatemala. Fundador del blog Guatemala en Décimas, (http://guatemala-en-decima.blogspot.com/). Mención de honor en el Segundo Certamen Literario (de poesía en décima) Milongueo del ayer 2011, organizado por la Biblioteca Municipal de Dolores, provincia de Argentina.
Su poesía ha sido publicada en la revista El Rodante de Perú, en el sitio web Ala décima Cuba, del escritor Pedro Pégles González, Rostros y versos: Antología de poesía universal, sitio web del poeta salvadoreño André Cruchaga. Igualmente, en el libro No se infartó la palabra del poeta cubano Ramón Espino Valdez, Veracruz, México, y en Poesía para todos 2011, proyecto de la Biblioteca Walt Whitman y del Club de Lectores del Instituto Guatemalteco Americano (IGA).
Es autor de: Por los viejos y fecundos caminos de la poesía en décima en Guatemala (2011) y Versos de la calle —décimas— (2013).
La Cruz
Todos llevamos a tuto
sombras del pasado y pesan,
claro que pesan; pero el
presente lleva la luz del ocote
que alumbra el sendero del perdón.
Perdón como el otorgado desde
el madero de la Cruz.
Ánimo! que las sombras del pasado
no apaguen la luz del presente.
Huérfano
En una mañana melancólica
de noviembre, tú céfiro
insidioso me robaste a mi madre.
Me embóscate en los caminos de la
vida. Agrietaste mi alma para que
manara el dolor. Hoy, te miro reposado
a la vera del camino. No disimulas tu
sonrisa maléfica. Te regocijas de mi
nostalgia y sarcásticamente con tu dedo
índice me señalas y murmuras: eres un
huérfano más
en las estadísticas del mundo.
Soledad
Quién reza en la soledad
que por las noches avanza
robando toda esperanza
los amores sin piedad.
Sombras en su mocedad
son cómplices indiscretas
de brujerías secretas.
La noche en consternación
balbucea su canción
como oraciones discretas.
A la sombra
A la sombra de la noche
arrastré mi desconsuelo,
sin disipar mi desvelo
rebusqué el amor de anoche,
Hubo llanto en derroche,
nostalgias de tus carias
e imaginé esas delicias.
Ríos de miel inundaron
y mis sueños renegaron
por tus promesas ficticias.