Atardecer en OtoñoHa sido un despertaren atardecer de otoño.Un renacer de ilusión,que se creía perdida,añorada, lejana,¡Apetecida! Comprendo que a pesar de todose puede volver a empezar;pero está en la conciencia,en los prejuicios, en dolory, pienso que es traición,permitirle brotar, florecer. Tan solo tu sonrisa,la calidez de tu vozdespierta en mí sentimientos…y me quemacon ardorosa pa ...
Atardecer en OtoñoHa sido un despertar
en atardecer de otoño.
Un renacer de ilusión,
que se creía perdida,
añorada, lejana,
¡Apetecida!
Comprendo que a pesar de todo
se puede volver a empezar;
pero está en la conciencia,
en los prejuicios, en dolor
y, pienso que es traición,
permitirle brotar, florecer.
Tan solo tu sonrisa,
la calidez de tu voz
despierta en mí sentimientos…
y me quema
con ardorosa pasión.
Acariciar en mi alma quisiera
este sentimiento puro,
liberarlo hasta el infinito,
pero, acepto que más fuerte,
¡Es mi fiel temor a Dios!
Doquiera que estés
entenderás mi sentir,
sabrás que este amor nunca muere
y siempre se torna hacía ti.
Agua en el Desierto¿Hablas tú de soledad?
¡Mira la mía!
Vuelvo a sumergirme
en mi tristeza.
Me aferré a una estrella,
que el horizonte ha puesto en lejanía.
Su fruto destiló
cual agua, en el desierto
de mi vida.
Cual mano bondadosa se tendía
rebosándome de gozo y alegría.
Poco tiempo este espejismo duró
pero anidó en mi corazón
y su cometido llenó,
brindando un amor jamás vivido,
y la blanca esperanza de que existía
un ser que comprendiera
el alma mía.
Fue gratificante,
fue hermoso;
ilusión en mi vida despertó
y no lamento haber conocido
esta fugaz eternidad.
En vano espero hoy
tan caro elixir,
que al vaivén de nuestra bóveda
mis alas remontó,
mi espíritu elevó,
los sueños trajo a luz,
¡Mi alma despertó!
Tu ausencia viene a ser
crueldad sin par al pecho herido,
al alma lacerada y aturdida.
¿Qué puedo yo esperar?
¿Qué puedo ya decir?
¡Ni siquiera imaginar!
Agua en el Desierto,
gracias te doy
por esos dulces momentos,
en los que el cielo y el infierno…
¡Parecieron ser uno!
En mi recuerdo,
¡Por siempre vivirás!
Encuentro de AmorVoy camino a ti, amor,
¡Aún no puedo creerlo!
Parece haber sido rebasado el tiempo,
que solamente existe hoy.
Ayer, la cordura creía perdida,
hoy, siento que la paz me inunda;
pareciera que a un reencuentro fuera
y de siempre…
¡A ti te conociera!
¡Oh, dulce cariño!
¿Qué has hecho a mi corazón?
En situación precaria lo encontraste,
al borde quizás de dejar de latir
y hoy vibra con nueva ilusión.
Ni siquiera te esforzaste,
simplemente fuiste tú.
Yo sedienta de amor,
en tus brazos me rendí,
tus palabras quise creer,
al sentimiento puro cedí.
Ningún ser humano podría,
con toda la razón existente,
comprender
los límites que alcanzamos,
las batallas que libramos,
ni los medios que utilizamos
para podernos conocer.
Tampoco comprenderse podría
las fuerzas que nos guiaron;
todo lo que se conjugó
para hacer propicio el amor
y el ímpetu que hicimos realidad
desprovistos de la razón,
únicamente con el corazón.
Considero que si pudimos
realizar nuestros sueños,
es porque ya estaba escrito
para bien o para mal,
en la página de nuestras vidas
de donde nadie los podrá quitar.
¡Oh, qué dicha merecida,
qué privilegio tan grande!
haber hecho realidad
lo que no logran en toda una vida
muchos seres alcanzar.
A nosotros nos fue dado,
¿Es locura?
¿Es mentira?
¡En un rato lo sabré!
¡Oh, querido!
ya llega el momento…
¡No sé si lo soportaré!
Dulce EmbelesoBebo la miel de tu panal
cuando tus labios yo beso.
Sacio mi sed
y mi pasión se enciende
bajo los torrentes
de tu manantial de fuego.
Entre sábanas frías busco tu mano
que con tenue apretón
me entrega tu corazón,
me brinda seguridad y afecto,
acaricia el espíritu y la razón.
Bello es este dulce embeleso
bajo el cual, permanecer deseo
porque de dicha inunda mi alma
infundiendo vida, ilusión y amor,
mundo único, vibrante, ¡mágico!
Y… la miel de tu panal
Y... el manantial de tu fuego
Y… la calidez de tu mano
Y… el vibrar de mi corazón,
hacen de este dulce embeleso…
¡Mil razones para amarte más!
Me Dejo AmarMe dejo amar de esa manera,
que tú me ofreces.
Deseo dar rienda suelta a mi pasión,
esa pasión que guardo y temo.
Sobre cojines aterciopelados,
seda divina cubriendo mis labios,
dulces caricias, besos de fuego,
tu sutileza, tus manos tibias…
mi timidez.
Dulce embeleso, ahora vivimos
los dos unidos por la ilusión
entre suspiros de amor genuino
que nunca rompe el corazón.
Por todo esto, amado mío,
¡Me dejo amar, a tu manera!
[Breve Biografía ]
Annabella Molina Castellanos, Nació en la Ciudad de Guatemala, Colegio English American School y High School en el Estado de Washington, Secretaria Ejecutiva Bilingüe, estudios de Profesorado en Inglés y de Psicología en la Universidad de San Carlos de Guatemala. Ha colaborado con su poesía en varios medios de comunicación, en la Revista Bolsa de Mujeres, de Managua, Nicaragua. Su poesía está publicada en la Antología de Poesía del Mundo, de Enrique Godoy Durán. Autora del poemario Vibrante Otoño. miembro de:
Casa de la Cultura Guatemala en Nueva York, Estados Unidos de Norte América
Casa de la Cultura Guatemala en Tapachula, México
Casa de la Cultura Guatemala en León, Nicaragua
y forman parte de la selección de Poesía guatemalteco-cubana, Del Quetzal al Tocororo de los autores, Enrique Godoy Durán [Guatemala] y Jesús García Clavijo [Cuba].
annabella.molina@yahoo.com