Martín Eduardo Rodríguez Ayala
Nationality: 108
Email: neomartin_1@hotmail.com
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Email: neomartin_1@hotmail.com
Martín Rodríguez
Nací en San Salvador, en 1988. Actualmente estudio tercer año de la licenciatura en Sociología en la Universidad de El Salvador. Miembro fundador de la página en facebook “Poesía noctámbula” y del blog “El café de Tincho.” No he publicado hasta la fecha en ningún lugar mi trabajo artístico. No he ganado hasta la fecha ningún premio. He intervenido en recitales poéticos como invitado y otras como parte del cuerpo organizador. La mayor parte de mis obras aún permanece inédita.
Selección poética
Te regalo
Te regalo la felicidad que llena mi ser,
la perla de mi vida,
mis líneas, que le darán sentido a tus pensamientos
y que harán sentir que tu alma
esté completa.
Te regalo mi amor eterno,
mis emociones, deseos, caricias,
mi ser. Que se pierde en la humanidad del tuyo
Tu cariño es un sentimiento tan puro
que jamás lo podría ignorar o descuidar.
Permíteme entregarte lo único que poseo,
lo más valioso, íntimo y personal,
pero que jamás podría negarte:
un simple regalo de amor,
mi amor por siempre.
Cecilia
Es Cecilia como un río de violentas aguas
que se torna más impetuoso cuantas más
tormentas de dificultades caen sobre su vida.
Es como un indómito volcán de cuyas entrañas
salen al rojo vivo la calcinante lava de su indignación
frente a la máquina de demoler,
que se ceba en el cuerpo de las masas.
Una vida, una infancia, una adolescencia;
el sol dio su luz, el viento su armonía en tu vida,
el campo crece y florece por tu articulación.
Tu hermoso cuerpo de mujer, blancas colinas,
muslos blancos; te pareces a las guerrillas
en tu actitud de entrega.
Tu cueva del milagro, mi lago de leche ávida,
¡ah el Andes de tu nariz! ¡ah tus ojos de niña roja!
¡ah las rosas de tu pubis! ¡ah tu voz suave y dulce!
Cadáver exquisito
Inventaré una tarde práctica y sensible,
donde volar sea regla obligatoria
y el miedo a entremezclar color y sonido,
sabor y luz esté prohibido.
Esperando encontrar en el camino andante luces bohemias,
con nuestras palabras envolveremos los cuerpos,
les daremos color a todos los seres grises,
derretiremos nuestros versos en su boca.
Dejaré los acordes en el camino, para que sepas donde encontrarme
¿Sabes? Reconocerás mi paso,
pues los dejé cargados de tinta y sal.
Tus pasos, los imagino delineando las cosas bellas por mostrarme,
el éxtasis de nuevas formas que en tu imaginación
para todos y para mi has creado.
Aún no sé cómo, pero te haces más etéreo
que la luna menguante, más tibia que las dunas en la memoria,
más imposible que la última nota de las estrellas.
Te vuelves insondable, pero aún sigo apostando la tarde a tus manos,
acá están mis manos para seguir creando colores maravillosos,
aférrate a ellas, vuela a través de mi universo,
donde las fronteras no existen, donde el sublime ser
se eleva y cae a lo profundo, donde olas de mar azul
envuelvan con su espuma, haciendo suyos nuestros cuerpos juntos.
Me quedaré, hasta que quieras, entonces
apostando el todo por el todo ¿Qué tan difícil se te hace?
me conformo con ver tus ojos nada más,
perderme hasta el hartazgo y para siempre en su color.
No podría dejarte ir, vos sos el mantra que llena
de emociones mi universo paralelo al tuyo,
nunca podría olvidar tan dulces arpegios
que hacen danzar a mi alma, quiero que crees para todos y para mí
las más dulces melodías que nadie jamás ha escuchado.