Felipe Gértrudix Lara
SI EL GOBIERNO DE LA TIERRA FUESE OBRERO
(Poema de Felipe Lara)
La injusticia el hambre de este mundo,
al cantar mis poemas yo denuncio,
y al poder que nos trata con desprecio,
el castigo por su mal, también le anuncio.
Por análisis, entiendo que aquí sobran,
los que al pueblo mantienen dividido,
la igualdad es obra que entre todos,
lograremos si luchamos siempre unidos.
Lucharé en este mundo sin descanso,
por lograr para todos la ventura,
de alcanzar un nivel mucho más alto,
en el campo del arte y la cultura.
Yo no aguanto a los que hablan de la Patria,
y se llevan a escondidas el dinero.
pues de poco serviría el que robasen,
si el gobierno de la tierra fuese obrero.
LA CORRUPCIÓN DE MARBELLA
(Fandango de Felipe Lara)
Jamás puede darse en Cuba,
la corrupción de Marbella.
A salvo están de delirios,
mientras la hoz y el martillo
tengan por guía y estrella.
EL GENIAL PACO DE LUCÍA
Año dos mil catorce,
veintiséis de Febrero,
el flamenco tiene pena,
es triste día de duelo.
¡Paco de Lucía ha muerto!
Se le paró el corazón.
La guitarra del maestro,
desconsolada quedó.
Yo que templé mi voz,
con el caudal sonoro
del músico universal,
hoy su pérdida lloro:
Y por la fuerte impresión
tengo muda la garganta,
porque mi alma murió
con el rey de la sonanta.
De Andalucía y flamenco,
de Algeciras y español,
un hermano guitarrista
y el otro buen cantaor.
Sesenta y seis años,
tenía dos menos que yo,
y se sintió mal herido
jugando con un balón:
En el jardín de su casa,
junto a su hijo menor,
en el Cancún mexicano,
donde en familia vivió.
Recuerdo tiempos lejanos
en la ciudad de Madrid.
Calle de la Ilustración,
diecisiete, primero,
junto a Norte, Estación :
Paco de Lucía soltero,
formaba unión familiar
con hermanos, compañeros:
Pepe y Ramón de Algeciras,
padre y una madre singular.
Qué amable era su madre,
la portuguesa Lucía.
En mitad de los ensayos
la merienda nos traía:
A Paco, Ramón y Pepe,
Antonio hermano mayor,
Fosforito, Felipe Lara,
Curro de Utrera y Camarón.
Preparamos en tres meses
flamenco de antología,
que en Fonográm grabamos
y Philips editaría.
Primero fue Camarón,
después Ramón de Algeciras,
y ahora qué pena ¡mare!
El genial, Paco de Lucía.
Ya las risas cantarinas
de las notas de guitarra,
no van de bordón a prima;
porque la noche es amarga
como taranta en la mina.
La siguiriya sonó
sin las notas cristalinas.
Solo se escucha el bordón,
porque la muerte asesina
al maestro se llevó.
Adiós Paco de Lucía…
Te marchaste pero queda
tu arte de gran valía,
que nos hará recordarte
al escuchar cada día:
Amplia obra que grabaste,
unas veces solitario,
otras con gran compañía;
que disfrutaremos todos
con emoción y alegría.