Jorge R. Bermúdez (Villa Clara, Cuba,1944).
Poeta, ensayista y crítico de arte. Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad de La Laguna, Tenerife, España (1993). Profesor de Arte y Comunicación en la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Habana (1988-2006). Miembro de la Unió ...
Jorge R. Bermúdez (Villa Clara, Cuba,1944).
Poeta, ensayista y crítico de arte. Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad de La Laguna, Tenerife, España (1993). Profesor de Arte y Comunicación en la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Habana (1988-2006). Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Su obra recoge ensayos sobre José María Heredia, José Martí, Lola Rodríguez de Tió, José Lezama Lima, Miguel Hernández y Saint John-Perse. Ha publicado los poemarios Obediencia de la madera (Letras Cubanas, La Habana, 1991), Alma América (Gente Nueva, La Habana, 1992) y Las ramas del fuego (Colección La Rueda Dentada, Editorial UNIÖN, Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, 2011). Su libro Antropoética fue ilustrado por el grabador mexicano Arnulfo Aquino (UNAM, Ciudad México, 1994). Prologó y seleccionó Mis cantares y otros poemas, de la poetisa puertorriqueña Lola Rodríguez de Tió (Editorial Arte y Literatura, La Habana, 2013). Ha publicado, entre otros libros de ensayo, Gráfica e Identidad nacional (Editorial UAM-Xochimilco, México D. F., 1994). La imagen constante: el cartel cubano del siglo XX (Editorial Letras Cubanas, 2000) y Conrado W. Massaguer: república y vanguardia (Ediciones La Memoria, Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 2011). Es autor de la colección Antología visual, en la que recoge ensayos y obras de artes plásticas y gráfica sobre José Martí, Ernesto Guevara y José Lezama Lima.
Pero se mueve
A tres pasos de la hoguera
se puede amanecer de vida,
festejar la soledad,
columpiarse libre entre los hombres
cargado de cadenas.
A tres pasos de la hoguera,
la mordaza no impide
el fugaz incendio del aerolito
en el silencio de la noche.
A tres pasos de la hoguera
no es la muerte quien te espera, Bruno,
sino la eternidad.
(Las ramas del fuego, 2011)
El obrero
(óleo sobre tela)
En una pintura realista socialista,
el obrero siempre está feliz, nunca cansado;
en una del realismo social,
a veces está feliz, siempre cansado;
en una expresionista,
horriblemente feliz, horriblemente cansado;
en una cubista,
su felicidad y cansancio se han hecho añicos;
en una surrealista,
Su felicidad es una playa sembrada de flores cansadas;
en una clasicista,
su felicidad es una mujer desnuda
con un manto rojo sobre el sexo;
su cansancio, un hombre desnudo y dormido
con sexo de niño;
en una posmoderna,
desea ser feliz, pero está muy cansado… extenuado;
En una abstracta,
no está feliz, no está cansado…
No está.
(Las ramas del fuego, 2011)
El barro
En el barro reposa
el anhelo de las manos,
la más vieja amistad del hombre
con la vida.
Suyos son
la condición humana de la tierra,
la forma de un deseo
que no quiso ser arma ni poder,
la primera vasija
–nuestras necesidades y sueños–,
y el libro
que no pedimos prestado a los dioses,
con el color y la honestidad
de nuestra aurora
y desobediencia.
(Antropoética, 1985)