Yesid Contreras Beltrán
(Bogotá, Colombia)
Andariego, trashumante, escritor, bohemio, periodista, fotógrafo (en ese desorden).
Estudiante de la universidad de la vida y de la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha publicado artículos, ensayos, poemas, cuentos en diversas publicaciones.
Poemarios publicados: árbol de tinta (2003), Marinero en tierra, sueño de mar (2011), Ars Verba XXI (2013).
Vive en México con el corazón en Colombia, a donde me asomo de vez en cuando, de cuando en vez.
http://arboldetinta.blogspot.mx/
Círculo
De arriba
al fondo
abajo
media luna de Heráclito
La vida se anega y duerme
nace el limo
el lodo hembra
el fango humedad
El vientre boca en celo
espera un sol de aliento
ojo mínimo para abrir la vulva tierra
Agua elemental bajo el aire
borrado surco
caos primigenio
durmiente mar hojas perdidas del verde
rastro inútil huella invisible
Al final del cieno
se bifurca el sueño
emerge lo firme
nube de polvo
polvo sin nube
Un duende recuerda el fuego en su centro
Bogotá, enero 8,
Fin de siglo
i
Arriba
se esparce un azul imperturbable
azul riego de cielo
blanca tarde
nubes blancas
ii
Abajo dormitan las montañas
con sus crestas entusiastas de verde
besan impacientes
la luz de la sabana
iii
Como un gigante de mil rostros
se agita el pálpito de gente
buscando descanso en todas direcciones
iv
(El miedo abre sus ventanas a la tarde)
v
Un borbotón de vidaviento
va y viene incesante entre los buses
camina con su sombra
bajo el sol adormecido
vi
Cae el descanso
El paso de acelere se resguarda
Ojos que leen la cifra de la guerra
entrecierran sus temores desatentos
vii
(La esperanza tiene un rostro sin olvido)
viii
Alguien vive mientras alguien muere por vivir
ix
No llueve
(Aunque en los verdes prados verdes
pastan los silencios de la noche
y la embriaguez se apodera de la calle)
x
Caen las estrellas temblorosas
con su ritual de amor nocturno
Caen sobre nuestra patriacielo
de ciudad incendio
xi
Nuestros sueños sólo ceden a mayores sueños
Ola de palabras
bajo hasta la tinta
me deshojo en círculos
rompo la mudez de los silencios
Náufrago hilvano la luz
descubro los misterios
al globo de papel
navego al fondo
a la ruta de los hombres
al temor de los espejos
Solitario de noticias
abro la mañana
desnudo entibio sueños:
en la mano de mi tiempo
el tiempo de mi mano
Algo de la esencia humana
se hila en mis zarpazos
sube hasta la tinta
fluye en los sentidos
En mi país
los señores de la guerra
desfilan al sol como lagartos
acallan las risas
en la orfandad de los temores
En mi país
los señores de la guerra
cabalgan en el miedo de los sueños
y al día siguiente editan
los periódicos de farsa
agotan la humildad
en laberintos de fábrica y cuchillo
Ola de palabras
bajo hasta mi tinta
me deshojo en círculos
rompo la mudez de los silencios
¿Pero no es importante
el quehacer de los exilios?