Cristina Araoz
Nací en Buenos Aires Capital y hace más de 45 años que vivo en la ciudad de Zárate Pcia. de Bs. As. Aquí va lo pedido para pertenecer a Poetas del Mundo.
Esto es una breve historia de mi quehacer literario: He editado en más de 60 antologías Locales, Nacionales e internacionales. Obtuve varios premios en mi país y en ASOLAPO Asociación Latinoamericana de Poesía. He asistido durante todos estos años a más de 30 Encuentros en provincias de mi país, de Chile. Uruguay y Cuba. Hace 44 años que pertenezco a SADE filial Zárate entidad que presidí en dos períodos y en otros cargos directivos me he desempeñado en varias CD. Edité 8 libros novelas, cuentos, y cuentos para niños, también poesías. Al finalizar esto están las poesías.
CREER EN LA BELLEZA
Pensé que nunca más
y sin embargo sí.
Se pueden resucitar
las extraviadas ansias.
Volver a mirar la luna
y esperar ansiosa
un tiempo prefijado.
Se puede trocar en sonrisa
el largo y amargo llanto.
Se pueden compartir sueños,
alegrías, utopías, ilusiones…
Se pueden volver a redescubrir,
profundos luceros azabaches
y ahogarse en el fuego de su luz.
Se puede creer en la tibieza
de las caricias que, con sabiduría,
algunas manos dibujaran en la piel.
Se puede volver a vivir
en la profundidad de nuevos besos.
ALMAS LOCAS Y POETAS.
Anoche volé, remontando vuelo…
Aferrada al lomo de Pegaso,
como en un barrilete fantástico
al cielo de recuerdos,
donde Afrodita y Erato,
nos ayudaron a vivir anhelos.
Con su auxilio volví a ese
no tan lejano, mayo-otoño
donde el misterio alentaba ansias
convirtiéndonos en adolescentes.,
que,vivimos, un excelso amor.
Mas nada tuvo importancia,
fueron momentos compartimos
Ni tu entorno, ni el mío
pudieron siquiera rozar,
nuestro apasionado sentir.
porque nos unió un secreto,
urdido en la fuerte trama
de incansables horas,
más allá de piel, tiempo, lejanías…
aprendimos a vivirlo
sólo en lo más sublime de nuestras
poetas y locas almas.
EL MAR
“ El mar, el joven mar, el mar de Ulises…”
Jorge Luis Borges
Tu mar, mi mar…
“El mar de Ulises”,
de Simbad, de Enrico “El rojo”.
el que cruzó Moisés con su pueblo.
“El mar de Trafalgar, el de Inglaterra…”
Tu mar… Mi mar, mi amado mar.
El del verde esmeraldino
con reflejos de vieja plata.
Ése mar… El de Alfonsina
Eterna gaviota amanecida.
El mismo mar azul de Madryn,
El cálido Caribe de Cuba.
El frío Pacífico y su Isla Negra
donde duerme Pablo
El mar, tu mar, mi mar…
El mismo, que, a veces,
sereno o impetuoso,
se funde cada noche
en ardientes abrazos y besos
con su bienamada playa.