Damián Bruno Berón
Poeta y escritor, nacido en Alto Verde (Santa Fe, 1948), vivió veinticinco años en Buenos Aires; es patagónico y madrynense adoptivo desde 1977, Vive en El Hoyo, Comarca Andina del Paralelo 42º, con su esposa Margarita María Majnaric. Profesional del Turismo, profesor de Idioma Portugués y de Artes Visuales, artista plástico. Conferencista de temas literarios, culturales y turísticos, ha sido funcionario cultural. Por los rasgos distintivos de su obra poética, narrativa y actividad en Congresos y Encuentros de Escritores Patagónicos, es considerado entre los autores de la Patagonia Argentina. Libros de poesía publicados:“No Me Pregunten Por Qué” (poesía - dos ediciones - 1981/83)-Ediciones a Pulmón Patagónico;El cuadernillo "Recuperar la Palabra", edición Dirección Provincial de Cultura del Chubut (1984), “Bolsoneros: Cuenteros y Verseros” –libro compartido con otros autores (2004) –Centro de Escritores de El Bolsón – Río Negro y “Patagonia: Hasta la Última Lucidez del Equilibrio” (dos ediciones- 2005/06)-Ediciones Grupo de Amigos del Libro Patagónico- Mallín Ahogado-El Bolsón. Posee para editar cuatro libros de poesía, uno de cuentos, dos ensayos y una novela.
CHARLA DEL SÁBADO Y SUS CONNOTACIONES
La desmemoria, Miguel, los zopilotes de Horacio,
el cartel “de vuelta a casa” – consigna valedera-
lo inacabado de esta lucha de creer lo posible, Miguel,
nos ha encontrado en el mismo silencio.
Se asoma la cara de un ejecutor
para hacer su parte de la historia.
Algo le duele en la costilla:
evocar a destiempo o ser desocupado.
Qué fortaleza, Miguel, membrillos agridulces y bebida,
lucidez del ateniense de Luis en los poros de Berlín;
nocturno de los cuerpos, opaca noche de poemas.
Rompecabezas descarnado. Palpación de palabras.
Río nada tiene de París. Suda Brasil
en la entrepierna calurosa de los sambas,
contagio de vida, brisa expuesta
y un “disculpe” susurrado en la oreja izquierda.
Digo compañero: trepa paredes
la digresión en los arrabales de una pena.
Episodios postergados por el hielo.
Un aplauso resuena, Miguel, la escena llama.
Hemos escuchado la ternura en suplicio.
Qué mezcla, Miguel, qué mezcla sensorial
De esta Edad Media. Sueños secuestrados,
cetrería del agobio, halcones de la entrega
detrás de los regresos, Miguel, se transparenta
la cara de ángel de un científico exterminio.
Qué ecología ni ocho cuartos. Qué saben de equilibrio.
Siguen vulnerando, Miguel, hasta sitiarnos la cama.
Se instala una rendija.
Un relumbre entre tantos maquillajes.
Un pito catalán. Un no pudieron.
El filo de una pequeña venganza: la memoria.
(De “Catálogo de Sensaciones”-inédito-1994)
DE A POQUITO
De a poquito, tenue casi sin existir
me gusta el amor. Deslizado
tocando epidermis y celajes
de deseos ahogados en el mutismo
que incentiva una mano,
y el aliento cerca de la cara,
me gusta el amor.
Semejante a la incógnita sujeta al pecho me gusta,
aunque no tenga todas las respuestas
ni rastro clandestino,
ni espuma ferviente
ni fisonomía clara, me gusta el amor.
Inconfesable para no perturbar ánimos
o sísmico sobre estructuras corroídas
o espejos vulnerados;
innominado y robusto
como promesa extractada del verso,
pájara pariendo la luz que a otros les falta,
me gusta el amor.
Minúsculo atropello a la decencia rasa,
en su verdad que permanece
Me gusta el amor
en lo traslúcido de la madrugada.
De “En Legítima Defensa”-libro inédito.(1999)
ESTA OTRA PATRIA
I
Aquí fue razón alguna vez el agua
tropicalidad araucarias
saurios y cornetas de aves rapiñeras
pesadamente llamando.
Existencia negada
para que lo minúsculo del petróleo
o el carbón fueran
así todo fue arrasado.
Cataclismo.
Esta otra patria
fue urdida en otros telares,
tallada en otras piedras,
oficiada a Élal, el bendito.
Patria tehuelche.
II
Compelidos por el dragón llegaron
con otro fuego de fe y con salmodias.
Caminaron al Oeste
meseta sol a plomo cancionero
aliento anterior a la historia que se huele
sinuosidades calor arbustillos.
planicies innovadas. Otra sed.
III
Cancelemos cualquier espacio mudo,
separador de espíritus e intentos.
Sos imagen cotidiana y yo, la periferia.
no sé si aún te acordás de mí
o si vuelto vulnerable miedo
en las axilas del desencanto
enmudece esplendor de la letra,
calla el coro. Hermano.
Reservo un sitio fundante
gestos humanos urdidos
en nocturnos para que permanezcan.
No sé vos pero sigo empeñado en derrotar
herrumbres de prejuicios u olvidos.
Nuestra patria debe ser pertenencia y lucidez,
territorialidad quemante piedra escrita.
( A los 150 años de la llegada de los Galeses al Chubut y a los 25 del Grupo encuentro de Escritores, Trelew)