Lilia Cremer
nacionalidad argentina. Docente. Autora de cuatro libros de Narrativa: El perro negro (infantil). Cuentos para cinco nietos y un abuelo ( infantil). Rosas rojas (jóvenes y adultos). Palabras prestadas (jóvenes y adultos).
Miembro de Gente de Letras (Bs.As.); Miembro Del ILCH; Miembro de SADE (Bs.As.)
Buscando a Gabriela
Buscando a Gabriela encontré a Lucila,
con ojos hambrientos indagando al valle,
gestando poemas que sueltan amarras
como un mar de esporas que inundan el aire.
Camino tortuoso emprendiste niña.
Allá en Montegrande derramaste letras.
Con fe inquebrantable seguiste un designio
por quienes no tienen más que su destino.
Gaviota mundana de vuelo constante,
tu esencia nutriente derramaste a mares.
Faro de la costa, luz en las tinieblas..
Fuiste madre, hija, compañera, amiga,
América toda te venera y ama
Tu llama es eterna trasciende a esta vida.
Homenaje a Gabriela Mistral
El último puerto
Frente a tu último puerto, tu postrer destino,
detenido el vuelo, reposará el alma.
Está aquí tu presencia que la ausencia instala.
Peregrino de sueños anclé aquí mi añoranza,
bajo un cielo chileno que cobija y abraza.
Traigo todo un bagaje de esos versos que dicen,
que el fuego sagrado seguirá alumbrando
con cristiana lumbre, con fulgor nativo
las tierras, las aguas de América toda.
Por vos, por mi hermano, bendigo tu obra
tu fe, tu templanza y ahora… Gabriela,
ahora Lucila, descansa, descansa,
Homenaje a Gabriela Mistral
Te busqué
Y te busqué, sin orden ni medida.
Un deseo nacido en las entrañas
de una América poblada de tiempos
cercenados, de luces apedreadas,
rumbos desviados, destinos vallados.
Y te busqué con mi melancolía de
tierra bastardeada, llamado ahogado,
mudo sufrimiento, muerte adormecida.
Y te busqué y te hallé en el espejo
hondo de tu poesía, que muestra
el sol y la luna, lágrima y risa.
Y entonces penetré, me hundí en versos
cargada de congoja, de amor por lo
perdido, de tu río Gabriela de
tu río que pasa y queda como yo,
testigo en el naciente y el poniente,
que corre como sangre por las grietas
y así arrastra por ellas el clamor
de tu voz, de mi voz y de las voces
llorando por América Latina.
Lilia Cremer (Argentina)