Raquel Martinez
Nací el 16 de Septiembre de 1974, en La Plata, Bs As, ARGENTINA. Estudié la carrera de Derecho en U.N.L.P dejándola inconclusa, posteriormente ingreso al Colegio de Martilleros, donde obtengo mi título de Técnico Superior en Subasta y Corretaje. He participado en Revistas Literarias tales como: Nívea, de la provincia de San Juan; Pétalos de Esperanza, de la provincia de San Juan donde me otorgan la Mención al lirismo refinado con la poesía "En la resonancia" ; Revista taller Luna y Sol, Barranquilla, Colombia.
He dejado algunas semillas en las siguientes Antologías: POLEN DE LUNA, Barranquilla, Colombia. VIVIR SIN VIVIR EN MI, Centro de Estudios Poéticos, Madrid, España. INFRAARTE, poesía y cuento, Editorial Infraarte, México. JUNÍN PAÍS 2011, Ediciones las TRES LAGUNAS, Argentina. Mención Honorífica poesía "Elegía a un triste lienzo". Antología REVELACIONES, compilado por el Sr Ricardo Tejerina, editorial DUNKEN.
NO QUIERO MORIR DE LUNAS Y OSCUROS SOLES
¿Cuándo fue, que el sol que derrame sobre tus manos
se hizo oscura noche escurriendo por tus dedos?
¿Cómo fue, que el naciente sol de mis ojos
salitroso se apagó en tus ojos claros?
¿Cuándo fue, cuándo...?
Tan fría está la luna que se abriga en mi boca
y tiembla en su agonía, al filo de mis labios.
No quiero morir de lunas y oscuros soles
pero tampoco sé, si quiero que me salves...
Raquel Martinez
¡AY, NOCHE...!
Cae sobre mí un torrentoso silencio
tapizando esta añeja tristeza, que no sé, de donde nace...
Ya no quedan pájaros que mientan azulados vuelos
y no quedan sueños suspendidos de esos pájaros.
Tantas estrellas latiendo en mis manos
y solo me descubre en la sombra de cada una.
¡Noche de manos hambrientas, róbame los ojos!
Que duele ver tantos corazones ennegrecidos
y tantas lágrimas que no hallan su río...
Cae sobre mí, este aguado silencio
y al beberlo, derrumbo otros silencios,
silencios de vocablos inventados, desgastados...
¡Ay, noche, tráeme amaneceres que mueran en nuevas noches!
Raquel Martinez
INDIFERENCIA…
Plegaria de las manos
ausente de otras manos,
la oración de una mirada
sin cielo, indolente
y los ojos de gris apatía
posados a la altura de los hombros...
Solo el crujir,
crujir de un mundo desdeñado
bajo los sordos pasos,
bajo las muertas huellas...
Raquel Martinez