Corina Beatriz Alegre
CUANDO LLEGAS…
Cuando llegas silencian sus trinos las alondras,
enmudecen las voces de los vientos,
aparecen extraños paraísos en mi mente.
Prestamente, quiero habitarlos
y degustar los dulces frutos de sus vides.
Cuando llegas, quiero embriagarme contigo
en la espesura del lenguaje,
mientras la noche con su redonda luna
nos convida al embrujo
y las sombras, son solamente lejanas gaviotas.
Cuando llegas todo mi ser florece,
el país del sentimiento silencia
el grito de la razón ardiente.
Huelen a jazmines mis manos
en la ofrenda.
En esta fiesta agreste que se cuela
por todas las ventanas de mi alma
sólo caben luciérnagas y voces:
un coro de celestes resonancias
en la vertiente de los sueños más osados.
LLEGASTE A MI VIDA
Cuando tú llegaste a mi vida
no sabía lo maravilloso
de tus buenos sentimientos.
Admirabas algunas de mis cualidades ,
y yo te explicaba todo que deseabas.
Recorrimos de la mano ciudades
nuevas, llenas de sorpresas,
y el encanto de nuestro amor
convertía todo en un mundo mejor.
Aquel mediodía en el campo
nos eligieron como la mejor pareja,
porque el amor brotaba a flor de piel.
Nuestras miradas demostraban
que nos amamos demasiado.
Sentí que tus abrazos
me protegían del mundo exterior,
y continúo pensando
que me ofreciste lo mejor.
EMMA
Dedicado a Emma Segovia
Imaginemos:
Una lluvia de pétalos, un antiguo recinto
a la hora en que el sol se pierde detrás de la alameda.
Ella ingresa, de la mano de Alfonsina, para tender
sobre la mesa, el mantel singular de su poesía.
El sordo viento detiene su andar
y los colores temblando,
se funden en la policromía de su ser.
A su voz enmudece la flauta de la tarde,
y sus rimas nos dejan flotando entre violetas.
Sus versos nos dejan serenos, conmovidos…
Ella en la cima.
Nosotros ante ella, y entre ambos
un celeste universo de poesías
Una lluvia de pétalos al caer la tarde,
el sol en fuga detrás de la alameda: EMMA.