María Guillermina Sánchez Magariños
La escritora María Guillermina Sánchez Magariños nació el 4 de septiembre de 1955 en Capital Federal. En el año 1992 se radicó en Miramar y actualmente vive en Mar del Plata. Desde temprana edad se destacó por su afición a la lectura y a las letras. Incursionó tanto en la poesía como en el cuento y la novela. Realizó los siguientes cursos literarios: “El ABC de la poesía” (1998) de la Sociedad de Escritores de Gral. Alvarado (SEGA), “Taller de escritura poética”(1998) en el Centro Cultural “Julio Cortázar”, “Iniciación literaria”(1999) dictado por José Manuel Fernández Santana con el auspicio de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), “El taller de la palabra”(2000/2005) dictado por Marcela Predieri, “Taller literario”(2001) dictado por Patricia Kunin de la Sociedad de Escritores y Cuentistas (CEPyC), “Formación de talleristas”(2003) a cargo de Martha Berutti del Instituto “Descubrir” de
perfeccionamiento docente, “Taller literario”(2008) dictado por Alicia Belloso y “Taller literario”(2009) dictado por Mirta Constanzi. Dentro de sus antecedentes culturales podemos mencionar su participación en las “II Jornadas Literarias de Mar del Sur” (2000), la organización de la “I Jornada Provincial Arte en Pie”(2004) realizada en Miramar, su desempeño como Presidente de SEGA (2003/2007) y la coordinación del “Taller literario” de SEGA, “Taller municipal infantil”(1999) en Mechongué, “Buscando caminos”(2001/2002) en el Centro Provincial de Ayuda a las Adicciones, “Tinta azul”(2003)en el Centro de Formación Integral “Luna azul” de Miramar y “Taller de la escritura”(2008) en el cine teatro “Diagonal” de Mar del Plata. Fue Jurado en los Torneos Juveniles Bonaerenses (1999) y Torneos Abuelos Bonaerenses (2007) por el partido de Gral. Alvarado. Ha obtenido numerosos premios entre los cuales podemos
citar: “En cautiverio” Primera Mención de Honor Concurso Nac. Revista “La avispa”, “Reconquista” Primer Premio Concurso Nac. “Arte joven” Asociación Bancaria, “Muelle de pescadores” Segundo Premio Concurso Nac. Escuela Media de Otamendi, “Triángulo griego” Tercer Premio Concurso Nac. Poesía Erótica “Cristina de Fercey”, “Presagio oceánico” Tercer Premio Concurso Nac. Club Kimberley, “Despertar en compañía” Primer Premio Concurso Nac. Asociación de Letras y Artes Marplatenses y “Urgencia” Primer Premio Concurso Nac. “Rose Mary Chomali Gomez”. Ha publicado sus obras en veinte antologías y en dos libros propios “Con los sentidos despiertos” (2002) y “La danza de los ratones” (2005). Editó “Puzzle”(2004) Novela Policial Experimental con miembros del “Taller de la palabra”. Recibió los siguientes nombramientos: Diploma de Distinción como Agente Multiplicador de los Grupos de Estudio y
Creación Literaria del “Taller de la palabra”, diploma de Miembro Honorífico de la Casa de las Letras y Artes del Mercosur e Hispanoamérica y diploma Reconocimiento Especial a la Labor Cultural “Mujeres en compromiso por la vida” de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Gral. Alvarado.
CONJURO DIVINO
El horizonte
engulle agua y cielo.
Bautismo de pies
bajo la espuma
de olas aceradas.
Extraño mar cobrizo
reta a duelo
un sol llameante.
Misticismo y guijarros.
Apertura de plexos.
Donde la arena
despoja su humedad
ruedan confidencias
por los médanos.
Conspiración de virtudes divinas
que disgregan trinidades.
Con las zapatillas al hombro,
el Padre de Dios,
regresa de la playa.
ARTE ALGEOMÉTRICO
En el triángulo infiel
los vértices son celos y culpa.
El cateto disfrazado de oveja
traza la espiral del desengaño.
Como barro se desmoronan
mentiras piramidales
ante el logaritmo de la verdad.
La negación es tangente
por donde huye el amor
con el alfa entre las patas.
Y no hay teorema válido
para la hipótesis amoníaca del miedo.
El diámetro de la ausencia
segmenta meridianos oblicuos
y sus llantos galileos
se cuadruplican en heptágonos.
TRIANGULO GRIEGO
Penélope
teje que teje
con sus manos sin hombre
vacías de caricias.
En cada suspiro
la trama del amor
se deshilacha.
Detrás de los lentes,
los ojos de Ulises
se agigantan
y su único aro brilla
en la noche del recuerdo.
Penélope
teje y reteje.
Empeñada en su labor
repite obsesiva:
un derecho, un revés,
un derecho, un revés...
Cuando la boca fantasmal
del marido ausente
muerde sus labios inquietos,
las agujas menguan los puntos
y el azar confecciona
el organdí blanco de novia.
La madeja de sus emociones
es un embrollo de hilo infinito.
Como una araña hábil
que jamás agota
sus extensiones de seda,
la rueca de su vulva
hila vellones húmedos
de leche de coco.
Penélope
recontrateje.
El tejido aumenta,
repta y se pierde
bajo sus pies.
Es un ejército de fibras
en busca de la victoria.
¡Troya, Troya, Troya!
brama la espada erecta
de Ulises.
Sus manos titánicas
empuñan el seno palpitante
de una Helena vencida,
aún antes de la batalla.
La amante de Paris
cede su trono
y se entrega a la fuerza bruta.
El caballo de madera
transpira, relincha
y se encabrita,
de su vientre se descuelga
el blanco manto de encaje.
Los dedos de Ulises
desgarran,
penetran agujeros
de puntos perdidos,
exploran la urdiembre
y se endulzan
con tibia leche.
El grito voluptuoso
del rey de Itaca
inflama las hebras.
Una corriente orgásmica
retrocede en loca carrera
hacia las agujas febriles.
Penélope
jadea,
se le eriza
el vello del pubis.
Hipnotizada aúlla
¡derecho, siempre derecho!
El tejido se tensa,
la rueca se detiene.
Penélope
cierra los puntos,
los ojos y las piernas.
Catorce años esperó
el regreso del amado.
Sus manos llagadas
descansan envueltas
en el encaje blanco.