Patria Buena, Patria Latinoamericana. Por Mario Manque*
CHILE: Cuando las manos del decoro ya no pueden modelar los sueños de una Patria Buena porque el amor amenazado permanece en vigilia permanente para proteger los besos. Cuando la Paz ya no puede juguetear de la mano de la inocente sonrisa de los niños ni dormitar en los ojos de los ancianos con la seguridad de la abundancia generosa de la vida.
Cuando la fertilidad beneficiosa de la Tierra despierta la maldad codiciosa de los mutantes extranjeros y hiere, implacable y fría, la cálida pasión de nuestra pertenencia y permanencia en su pureza con la maquinaria de la destrucción y el dominio.
Entonces no queda sino, abrir los arsenales de amor y fuego, con la razón y la fuerza de hombres y mujeres libres, para espantar la maldición opresora con nuestras herramientas de construcción no perecibles, aunque potables como la fortaleza de los ríos, aunque perennes como Los Andes que nos igualan con su corteza mestiza, aunque desangrados mil veces, debamos ser ungidos con la savia de la selva lluviosa para refortalecernos, remembrarnos, revolucionarnos de amores y clamores por una dignificante vida.
Los mutantes, cavan sus silos nucleares y sobre ellos acechan como reptiles alados con ennegrecido aluminio de turbinas estridentes, cubren el encanto de los bosques con sus hangares de odio en la Patagonia, en Cuba, en Panamá, en Colombia y en donde los gobiernos lacayos permitan sus garras y sus fauces. Nada novedoso en estos tiempos. Su derrota moral es evidente y deben imponer sus designios a fuerza de amenazante terror y golpes de Estado.
La Patria Latinoamericana debe sentarse a conversar en el circular oficio de la mesa de Bolívar y resolver la igualitaria razón de los patriotas en un unísono acuerdo: Liberación, nada más y nada menos. Liberación para todos los pueblos. Liberación cantante y sonante para todas las alegrías en el restablecimiento de la dignidad de la tierra y la reforestación del amor en el Planeta.
No somos muchos, pero estamos locos. Locos de ternura como Gramsci, como Miguel Hernández o Sandino, tal vez, como Neruda o García Lorca, en fin, como tantos locos liberados y necesarios que han justiciado la vida y la muerte para beneficio de los que vienen.
Mario Manque*, POETA del MUNDO: http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=3254
Publicación: 10-08-2009 |