GABRIEL JIMENEZ EMÁN* : Sobre el autor y su obra poética
VENEZUELA: 'Esta poesía que ahora nos ofrece tiene sus preámbulos que aportan una base bien definida para su mejor aproximación; por ejemplo, su primer libro -- Narración del Doble-- Poemas en prosa-- 1973-1978 --se afirma en los maestros franceses e insurge en el campo de Baudelaire, Lautréamont, Mallarmé y los surrealistas --con algunos rasgos nerudianos, agregaría yo-- , y por otra parte, amparado igualmente en Borges y nuestro Ludovico Silva, afirma su posición en los textos de los comienzos, manifestando en ellos que ignora la Poesía como género y la sitúa en un espacio mayor, como vida, como “sustancia madre de las cosas” y con esta expresión nos manifiesta su inconformidad con la idea del poema tradicional y el verso en su sentido mas habitual; así en ese primer poemario se muestra todavía muy cercano a sus narraciones breves, en la búsqueda de una Poesía mas desnuda y vital, formas e ideas del poema en prosa extensamente difundidas durante el siglo veinte'. Ramón Palomares
“Los poemas de Jiménez Emán me resultan conmovedores por su profanidad filosófica –aunque esta no haya sido su intención—y también por su profundidad lírica. Es difícil encontrar entre nuestros poetas en prosa una intensidad lírica tan perdurable. Jiménez Emán habla en un lenguaje tan descarnadamente poético que se hace difícil calificarlo. Más bien habría que adoptar otra actitud: admirarle. O mirarle simplemente como decían los latinos, porque para ellos mirar era admirar. Era admirar el miraculum.”
Ludovico Silva
“A él concurre la ciudad como lugar de ruinas, inmóvil, radicalmente ajeno; la nostalgia por otros mundos perdidos o desconocidos; el propio cuerpo como espacio a escala reducida donde habita el desconcierto, o una derrota innombrada pero arraigada como presencia inevitable, fruto de un destino caprichoso y fatal. Y ahí mismo, la sombra, la noche, el bar y la cerveza, otro cuerpo de amor insatisfecho, la escritura hecha deseo, como refugios cómplices, espacios de dolorosa y lúcida conciencia.”
Juan Liscano
“El solo título de Proso estos versos es un canto a la libre inspiración y un manifiesto sobre la inutilidad de los géneros literarios. Gabriel, más que mi amigo, es parte de mi familia, con quien he compartido durante largo tiempo techo, mesa, y copas llenas; lo que me otorga el privilegio de pasearme por entre los libros que el escribe como si fueran las habitaciones de un apartamento, repartidas entre ruidos de hijos, sones de ayer, repitiéndose en un tocadiscos y letras impresas.” Salvador Garmendia
“En aquel libro [Baladas profanas] la realidad puede ser palada o sentida como territorio familiar o lejano. Cotidiano o fantasmal, épico y lírico. Las cosa del mundo se dicen a flor de alma, la poesía se vuelve balada envolvente que celebra la vida, se interroga sobre si o se duele del amargo partir […] En esa música interior se centran los otros Gabriel y los otros otros, congregados bajo la carpa del gran circo de ilusiones, pasan o se juntan los desconocidos que también somos amparados por música celestial o infernal.[…] Saludo en él la palabra que nos permite reconciliar los tañidos de lo radiante con la incierta penumbra de aquel que quiso ser nadie.”
Gustavo Pereira
“Este bardo trasmuta sus vivencias en poesía, apoyándose en la mántica de los vocablos hipostasia las acciones mediante las cuales ha tejido su existencia en lenguaje ódico, en trova. O en otros términos, la faz artística de una c0mpleja espiritualidad, de un sentir solitario, de un rasgado subsistir. De esta suerte, pues, Gabriel Jiménez Emán, por lo menos en sus poemarios, a una velada nos invita a cualquier ámbito del tiempo, para celebrar en la perenne alegría del arte la aventura de su temporalidad consagrada al sacerdocio de la palabra, en medio del insoslayable huracán de lo inhóspito del mundo”.
Lubio Cardozo
“Gabriel Jiménez Emán trabaja la sombra en medio del caos que significa tener un yo consagrado a establecer una ciudad donde se niegan el tiempo y el espacio. Yo urbano, ego sumergido en el magma verbal como el trago más seguro y riesgoso […] Toda escritura lleva una marca, la de Gabriel Jiménez Emán es tan carnal que salta entre los espíritus de una cultura a punto evaporarse de este final de siglo frío y taciturno […] poesía rubricada con la mano de tejer el cosmos, el salto a la sombra, con la canción profana en los ojos.” Alberto Hernández
“En Jiménez Emán existe un poeta notable, un trovador venido de las regiones infernales del psiquismo decadente de un Mallarmé, y que su modus tiene que mucho que ver con un agónico sentir y decir las cosas, por este sublime exaltador de sus demonios interiores.” José Félix Rivero
GABRIEL JIMENEZ EMÁN*, POETA del MUNDO: http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=5759
Publicación: 10-08-2009 |