ANTES DE SER HOMBRE. Por Luis Gilberto Caraballo* 
 

VENEZUELA: Hay quienes por alguna razón del destino llevan un mantra inagotable en los ojos, ese ver y agonizar bajo la sed de la tierra que se plasma en versos y sensibilidades, y se confiesa ante Dios como un árbol, como la expresión del tiempo que nos sobrepasa.

Un sonido que nos canta elevadas canciones, y filtra por sus rendijas dionisiacas la precedencia de nuestra existencia. Nos devuelve a un futuro que aún no veremos, que lo olfateamos y muchas veces lo vivimos. Parecido a cuando abrimos un buen vino frente a nuestros ojos y se descorcha lleno de rigor, amor, seriedad y nos da la sensación que fueron pocos los años de añejamiento, porque nuestra sed es del ahora. Es del momento imaginario que irrumpe sobre nosotros, del tiempo que inequívocamente se acomoda en el centro de un gran río y desciende en el crepúsculo. Nos anochece, como siluetas ininteligibles con las cuales seguimos confesándonos, como si la tierra nos retuviera en su infinito. Cómo si fuera un eco sencillo de la otredad, de alguna novela enterrada bajo el sueño. Y es nuestra sombra la que culmina junto a nosotros, nuestra conciencia, sus raíces, la que nos llega en ambigüedad, higos, cantos, máscaras, paisajes nocturnos viajan, en un cielo despejado acorazado por lejanas estrellas. Esa es la sensación de nostalgia, distancias, religiosidad, sencillez que me atrapa cuando leo, y a veces me leo, porque hubiese querido confesarme, pero ya era tarde, ahí estaba la poesía del vate Carlos Garrido Chalen* que habita en un universo asentado bajo un lenguaje prolijo, acabado, llevado con un buril maestro. No diría que si Dios lo acepta por su corazón, o por su entereza humana, o por su lucha desde Tumbes, o por la noche que lo ausculta con su lámpara, o porque dentro lleva excelsos versos y una poesía escrita en las montañas secretas del alma.

Con su verso claro, culto, y exponente de un lenguaje depurado en el que denota su arduo trabajo, está siendo nominado nada más que al Premio Miguel de Cervantes que anualmente concede la Real Academia de la Lengua Española. Es un escritor que aparte de ser poeta es periodista y abogado con una trayectoria amplia en las letras que sobrepasan los 35 años. Su obra literaria ha sido reconocida con importantes premios como lo es el ser merecedor en su País del premio nacional de Poesía y de reconocimientos Internacionales. Lo conozco por su poesía y su humildad, y como a tantos otros escritores en el orbe que uno puede encontrar en las redes cibernéticas, haciendo la salvedad importante que no todos poseedores del talento y del alma generosa de Carlos, y en esto último tengo que marcar una diferencia importante. Por ello una de sus características que acompañan a este destacado escritor de nuestro continente es su condición humana de ayuda hacia otras personas. Particularmente he disfrutado de su apoyo en mi desarrollo literario, contando con sus sabias palabras de aliento, estímulo y de corrección en varios de mis textos. Además de contar con un epílogo para el poemario de mi autoría que recién me editan en España “El árbol de las casas vacías”, y el prólogo del poemario aún inédito “Los caminos del tiempo”. Su lírica lleva en el corazón, un especial orden tañido de metáforas limpias, y de un lenguaje sencillo que lo elevan a mí entender como uno de los escritores más connotados de su país y del continente. En su texto “Confesiones de un árbol” deja ver estos elementos que he venido mencionado cuando escribe:”Era un árbol firme. /Y nada me importaba más que ver mis frutos/venciendo el hambre de los niños; /No recogía uvas de los espinos/ni higos de los abrojos. /Tenía un alma vegetal inmensamente sensitiva. /Y eso lo sabían los grillos que orquestaban/mis fiestas coloquiales.”. Continuando con el poema Confesiones de un árbol él hace una declaración introspectiva cuando expone: “Antes de ser un hombre. /Yo he sido un árbol bueno/sobre cuyas ramas creció por temporadas/La tarde con sus sombras. /En aquel entonces tenía mis propios tallos/y mis propias raíces/y servía de parque a los jilgueros. /Y no me molestaba cuando los enamorados/encorazonaban mi corteza/para cruzar con flechas sus sueños/ en los míos.”. Es uno de esos poemas que conmueven profusamente por su limpieza y elementos en los que comunica el deseo de sujetarse al mundo desde sus raíces, y además que pueda ayudar al prójimo a elevarse con sus frutos. No en vano en el año de 1997 fue distinguido y considerado Patrimonio Cultural Vivo de la Nación por el Instituto Nacional de Cultura, y en la actualidad es el Presidente de la Unión Hispanoamericana de escritores. Ernesto Kahan quien recibiera en el año 1985 el premio Nobel de la Paz lo ha considerado “como una de esas gemas preciosas raras que aparecen en períodos especiales de la historia humana.” y ya habla más específicamente de su lírica como: “que sus poemas tienen una lírica excepcional que penetra en el lector con fuerza y se queda para siempre. En mí, resuenan como ecos milenarios y se asentaron entre las obras trascendentales de los grandes escritores de todos los tiempos”.

Y ya para culminar esta corta pero reconocida presentación del poeta dejo lo expresado en otro de sus poemas donde aparece ese mundo dual que configuran a los grandes creadores, los cuales admiten una profunda comunicación con otras estancias, esferas: “He venido desde el mundo del alhelí/para ver como los prados se llenan de rocío. /Vengo desde la eterna frecuencia del amor/para llorar por los que sufren/y mañana me iré a caminar otros caminos diferentes.”. Diría entonces que he encontrado en Carlos Garrido Chalen el don del escritor excelso, con un talento inigualable y el amar su tierra y continente, que lo abraza con dignidad y lo achica con su corazón.

Hay veces que hasta me ha hecho sentir tumbesino, como si hubiese elaborado con sus palabras el sacro consentimiento de su tierra. Le deseo toda la suerte y cuenta con mi apoyo para su nominación al premio.

Luis Gilberto Caraballo*, POETA del MUNDO:
http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=435

FOTO: Carlos Garrido Chalen*, POETA del MUNDO:
http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=386

12-09-2008


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