A SALVADOR ALLENDE, REPONSO: POESíAS DE José Pablo Quevedo* [Berlin, Alemania]
ALEMANIA: En materia dialéctica regresiva repetitiva y diferenciada, parte de lo que escribí hace muchos años, guarda aún su esencia en cuanto a los objetivos que había definido. Algunas cuestiones nuevas que incluyo han mutado procesadas por los acontecimientos cambiantes de los partidos políticos y las nuevas clases burguesas chilenas.
En lo segundo, con la figura del coloso, desde hace un tiempo he iniciado los cuadros de la secuencia de una guerra imperialista que se mantiene hasta en nuestros días. Esto se lo podemos ofrecer a Poetas Antiimperialistas de América.
Con saludos:
José Pablo Quevedo
POESíAS DE JOSÉ PABLO QUEVEDO [Berlin, Alemania] A SALVADOR ALLENDE, REPONSO
”Cuidate de la hoz sin el martillo y del martillo sin la hoz”: César Vallejo
Nadie duda en la hora de la partida ni al momento de la llegada como llueven flores en manos del planeta a tus cien años quien lo oyó, lo oyo en el humo del fusil que aún revolotea atento en la mira de tu cien por ciento resistencia ante la historia, mas quien ha saltado una cima persige la montaña, llega al alba y la dimensión del ser justifica su minuto de sueños en su adarga, la hora es pendular, espejo dimensional en los espejos de las aguas persistencia humana, pájaros azules que el cráneo picotean el siglo tiene, ahora, nuevos rostros, nuevos países se levantan pues quien creyó que una primavera maduraba en alamedas vio el futuro con sus ojos escribiendo ante su máquina del alba hay remanso sobre orillas y en tus sienes orillas de dulzura amada, el transitante corazón de un río que ha sido y que es cause pleno como antes, Cuba; ahora, Bolivia, Nicaragua, Ecuador y Venezuela el cebo de los nuevos parlamentarios se derritirá como una vela a sus molares corrosivos el atento tiempo destruirá sus vuelos tu Chile será Chile, más solidario, más humano, más hermano, invicto Allende, y la desgracia humana abandonará su cansada pena.
Berlín, agosto 2007
El bufet del generalazo
Conspirador, conspirante, después del baño de sangre que dió al pueblo habló de los “derechos humanos“. Lo acompañaron en este credo, los cuervos que comen carroña, las brujas de calzones largos, que nos hablan del cielo y del infierno.
Era el frío bufet del generalazo, ojos de niños degollados, cuerpos oscurecidos por la explosión. Muchachas sin senos y sin vientres.
¡Todo está en orden! Dijo el asesino. ¡Amén! Repitieron las prostitutas
Berlín, 1973
Sumar
Sumar, desde su sombra, la fiera te marcaba en acecho. Generales traidores te roían las vísceras. Masticaban tus carnes, apretaban tu sangre contra el cemento. Tu férrea resistencia acompañaba a Salvador Presidente, caído entre la pólvora caliente.
Sumar, tu estabas por el aire sin dueño, el pan y la música, como luz verdadera o camino hasta la muerte. Las hienas cercan tu nación de espinas, desangran la rosa de tu camisa blanca. Con balas asesinas quieren detener la luz, el mar de tus máquinas, tu Chile, hecho de puños y sonrisas anchas.
Con precisión de una computadora, USA uniforma un asesino, llamado Pinochet, para el genocidio.
!Rumia de desesperación el imperialísmo, la batalla todavía no está terminada!
Berlín, 1973
Solidaridad
[A la bizarría de los pueblos mapuches]
!Avanza luz blindada, destruye la maldad que aún queda sobre la tierra! Son millones de hombres que te llevan en sus pechos compacta luz. En sus puños como arco iris te elevas. Avanza luz blindada. El opresor teme tu resplandor porque lo aniquila en mil pedazos. !Avanza! !Repártete en cada fábrica, en cada sindicato, entre los estudiantes, púlsate en el sonido de los muchos! !Avanza, luz compacta, clavel, paloma, consigna, bandera de justicia! !Destruye las prisiones, libera de sus cadenas al oprimido, al patriota entrégale la esperanza! !Avanza, entréganos tu reino, pronto, el reino de la libertad!
Berlín, 1980 -2007
Segunda Parte: CUADROS DE UNA GUERRA ACTUAL
El coloso a su misma estatua abrazado
[versión según un discípulo de Goya]
eres lo negro de la miasma en toda la negritud de la palabra, no el de la noche que saca los luceros o la piel en su ébano sino la del saurio genocida abrazando otro saurio que madura la pervesión en la bóveda del alquitrán y del azúfre
una hiena te odiaría por tener más insicivos que ella tu pose plástica hasta Calígula no te perdonaría, ni Nerón que con sus manos a una de sus esposas ha estrangulado ni la historia del terror hecha topografía de los bestiarios pues cualquier superlativo, sería ante tu crueldad, minimizante
va tu boca, salina humedad, donde sólo queda podredumbre va tu esputo, tu vómito, tu sonrisa en la cínica del mármol el estupor de los gabinetes más corruptos que la mismas algas la perversión que a la misma perversión la muerte ordena
tu pie no ha quebrado la yerba solamente, mató la flor, hirió la luna cortó las piernas de los niños, a la redonda de Bagdad se sabe, ella que un día fue hermosa, en las mil y una noche de una lámpara que agenció el perfume a la piel de Schahrazada, más amada de mil lunas y mil sueños donde fábulas y los cuentos brillaban antes que una luna que se vuelve oponente dejaremos que la ebra con que sujetamos el torrente de ilusiones su huracán desate el pensamiento entrando al amanecer estará en el vigor creciente el aire irrumpe en la dimensión de la piedra en mil orillas de la tierra.
Berlín, 2007
[Saturno comiendo a sus hijos, un motivo de Goya]
fue Saturno, el de los anillos ciegos, él que lleva trofeos sobre el pecho cuando sale a circular devora planetas y sus insicivos marcan entera a la noche
cenizas de vidro los vuelca contra el viento lo verde de la noche lo hace más guerrero niebla y luna sonánbula es el ojo de su frente que indaga en los perfiles de inocentes
Saturno no sólo sale a iluminar con sus anillos sino tiene en la mano un candente hierro simple faena, rasgar cuellos, cortar miembros no hay perdón para la clemencia de la gente
parásitos cuervos hacen más negra a la noche los ojos de los degollados están vacíos el que repartió por doquier garrote a mansalva devora con la boca los cuerpos y las nalgas
no hay ojos que acuñen lo que la infamia hace ese apagar de vidas que se van hacia las fosas desdichas humanas ante colosos inclementes fieros rostros, tígritas manos, hierros sin luna
plásticos colosos que en superlativos crecen miran laureles, coronas y sus anillos afiebrados van en carro de guerra, brusquean desdichas llevan máscaras del miedo, la noche sin súplica el ciego día que va con sus muletas sordas
Berlín, 2007
Clamores de una guerra nueva
[mi canto, tu canto]
en el disparo que suena la salida sospechosa se desploma el aire, ya no hay lumbre, cae lo que cae ni el insomnio de la madre ante la vela acongojada podrá retener lo que cada noche la infamia llena
tanto barro tiene la historia bajo los pies del coloso tanto miedo ha infundido que repiques son de muerte su solos brazos atenazan diez aldeas y hay estupor de gente y fuego en las montañas y estampidas y despavorido caos
de sus manotazos y de su máquina de guerra insaciable tantos pueblos lo saben, cicatrices llenan sus historias el ruido de la tormenta del norte rico siempre les llega para apoderarse de lo que hoy vitales recursos llaman
Pero aquí, al sur de Iraq, y al norte de Afganistán las voces que vienen de los desiertos, calientan el aire son granos de arena que forman y forman las montañas candentes son como los propios soplos de vida del hombres que los pies del coloso queman y su cuerpo lo desagarran.
Berlín, 2007
El coloso soñando con devorar nuevos mapas
las sirenas solamente cantan triunfos al coloso del petróleo, al coloso de la pose de la guerra en portaviones victorioso ellas ensordecen las orejas de los hombres, los hacen guerreros hoy en día -con trompetas-, la caza del Irán, ya nos anuncian lo que se publica en Berlín, se sabe en París, y Londres muta, y hasta Israel – hoy, monoplolio de fariseos -muestra ya los dientes se retrata la muerte en el daño colateral en lucesitas de coetes lo escribe el País, el New York Times, el Figaro, y la Gazeta el pulso del coloso calienta el aire, calienta el gatillo de pistolas todas ellas, en el dedo índice, ajustadas al disparador y a sus ojos cien metros planos es la partida que barrerá un nuevo mapa pies que son pezuñas, hipo furioso, Marte de Guerra es el coloso saber que a Pinocho le crece la naríz cuando miente, es conocido sobre todo, cuando se juega con baba espesa y con promesas entre centellas y música de Holliwood, el coloso es vida y todo vigor del circo romano que sigue siendo hechizo de bellas y de tontos.
Berlín, 2007
Mi estimado JP, he leìdo tus dos correos, èste y el anterior. Veo que sigues en el bolo, y eso està muy bien, he reconocido algunos elementos muy tuyos, y reencuentro expresiones que ya tienen tu firma y que por lo tanto eres muy libre de manejarlas en nuevos contextos.
Ahora bien, la extensiòn estructural que a ratos se nota en tu moderna versificaciòn, es una mùsica nueva pero que se esperaba, toda vez que los años no pasan por gusto, y el poeta es lanzado a la deriva por sus propias olas, en el proceso permanente aunque variado de sus etapas creativas. Todo poeta es llevado a pensar que lo ùltimo que escribe es su poesìa de vanguardia, y què podemos añadir a esto mi querido amigo, hay que seguir escribiendo hasta donde sea permitido; y en tu caso eres consecuente contigo mismo, con tus reclamos ante una civilizaciòn que no quiere entender, y que por lo mismo tu voz seguirà siendo una protesta y una denuncia, cumplièndose el designio del escritor.
El cambio JP, nuestro viejo sueño, recogido de nuestros Maestros tan venerados, es una posibilidad concreta, nunca lo olvides. Publìcalos JP. No dejes pasar el minuto. rgc
Raúl Gálvez Cuéllar [Poeta y Crítico de Literatura] Lima, 21 de agosto del 2000
FOTO: José Pablo Quevedo*, POETA del MUNDO: http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_europa.asp?ID=836
01-09-2008 |