Heber
Ocaña Granados
CANCION DEL TIEMPO
Tiempo de eternidades y delirios Tiempo constelado de fuego y quejidos. De ojos agujerados por el sol. Huesos maduros. Grutas malolientes. Semejantes al espanto de adolescentes ebrios.
Los días aún reverdecen / Hambrientos. Sobre la piedra silenciosa de los caminos. Sobre tu frente, Que sin darme cuenta Solloza lagrimas de colores martirios.
Tiempo pretérito / Calcinado. Vais a morir de vida A doble espacio. Como muere siempre la memoria En las manos de los ciegos. Como pájaro voraz / Enlutado de alegría.
Tiempo - muchacho callado. Esta es tu hora de vino. Bebedla. Hoy está triste la hora, la vida, La viuda de ojos, el soltero de corazón. Que sin piedad estrechan sus carcajadas sobre el viento.
Muchacha de casaca desteñida y humedecida, Desalmada. Ven a parir conmigo Racimos de uva, Travesuras y magros insultos. Aun queda tiempo para vencer En cada siglo de luz. En cada extremo del día y de la noche.
POEMA PARA UNA DECADA
Los curiosos sabrán decir que somos los mismos Y los misios. Que aprendimos a sensualizar el rostro con el silencio, Que somos rebeldes, infructuosos y corruptos.
Que pintamos trémulas tristezas en los oscurecidos ojos De los ancianos Y soñamos con flores en los grandes veranos de tempestad Y de aguas oscuras como la muerte. Pero a pesar de las circunstancias [Próximos a ser oscurecido por la tarde] Hemos determinado nuestras vidas en los parques, En los senos amargos de la luna.
Hemos tocado trompetas por las calles Y hemos roto el cielo con nuestros ojos.
Prendimos sonámbulas lámparas/ Porque había llegado la noche rompiendo nuestro pecho, Dando gritos, Destrozando el ojo fresco de la negra ciudad Donde se calientan nuestros cuerpos Alborotados y desnudos como una manzana.
Visitamos iglesias y burdeles / Porque había de hacerlo Y porque la infidelidad hace dichoso al hombre. Tiramos papeles sucios por las calles Y es así como construimos la torre donde están escritos Nuestros nombres/ Podridos y maltratados. Lima volvió a ser inútil para nosotros. Porque con Lima o sin Lima Ardemos como los árboles, Como el sexo de los perros en sus días de luna, Como la mano de los hambrientos Que tocan el aire para escribir la palabra más usual En los días de represión y angustia En una calle del mundo.
Como toda hoja que duerme en el otoño / La tarde se descuelga por nuestra frente, Arañando la inocencia de los ciruelos Y traduciendo la sombra del alma en olvido.
Pero la piedra parece ser La llovizna que se deshiela por la noche Oscura de palomas y gaviotas. Y es ahí donde descubrimos el color pálido de los álamos, A los hijos desnudos de las madres proletarias. Arrojando espumas sobre estos años En que se pierde la nota azul de mi canto.
Llorando / Sentados al pie de una casa Allanados por sanguinarios y genocidas.
Pero es ahí donde nuestro recuerdo les llega Escribiendo un poema, Invitándoles a crecer / A comer el fruto que habita en los jardines, A sembrar plantas y fuego En territorios de cíclicos espantos.
Porque es la hora de amar los caminos Impresos en los labios dormilones de un pájaro, De un niño, De un humano triste y escandaloso y escabroso. De buscar la paz y escudriñar los árboles Y esperar la luz que arde en las noches Y en la calentura del silencio.
Porque Lima volverá a ser inútil para nosotros.
[POEMA SIN TITULO]
Un hombre anda suelto por las páginas rotas De un libro. Nadie lo detiene. Y a esta hora le salen telarañas por el cuerpo Y su cuerpo está lejos de ser una golosina/ Un oráculo de musgos. Un zapato de bronce.
Sus ojos buscan al sol. Entre los intestinos arrugados De los árboles. Y no come y no duerme y se oxida. Y se vuelva inhabitable Y se le erizan las uñas. [De gato] Los testículos/ Recorre la pagina 26. Arrastra su nombre hasta el fondo de las aguas frías Y su nombre crece Como cola de lagarto. Cansado. Emigra hasta su infancia y su infancia Es una cólera Enredada en una higuera De espalda a las luces del silencio. De espalda a Lucifer y Lucifer sonríe y se le pudren los dientes/ Le fermenta la espalda / Tose como un río / Es un río.
biografia: Heber Ocaña Granados Nacío en la ciudad de Huarmey - Ancash - Perú. Realizó estudios secundarios en su ciudad natal y superiores en Educación, especialidad de lengua y Literatura, en la Universidad San Martin de Porres de Lima. Dirigió el Instituto Nacional de Cultura [INC] filial Huarmey entre los años de 1997 y 1999. Fundó la Biblioteca Comunal Obraje y el Centro de Investigación, Información y Documentación de la provincia de Huarmey. Que en abril del 2009, se a vuelto a reabrir. Es autor de publicaciones referidas a su tierra natal, Huarmey: -'Apuntes para una historia-Huarmey' 1994, -'Relatos de la bella warmy' ediciones arteidea 2003, -'Literatura en Huarmey, Aproximación y balance de un siglo' - 2004. - 'Como un oasis en medio del desierto, Raimondi en Huarmey 2002. Además tiene publicados plaquetas y libros de poesía: -'Así hablan los vientos' 1999. -'Canción de los ancestros' 2000. -'oscura habitación' 2002. -'Cartas desde Madrid' 2007. Sus poemas están antologados en diversas antologias de la poesía peruana: -'Literatura del fin del mundo' de José Beltran Peña. -'Generación del 90' de Santiago Risso. -'Entre el fuego y el delirio' Ediciones Maribelina - Casa del poeta peruano. -Certamen literario 'Ciudad de getafe'- Ayuntamiento de Getafe-Madrid 2003. -'21 poetas del XXI [+7]Generación del 90' de Manuel Pantigoso. -'Antologia Internacional de poesia amorosa' de Santiago Risso. pueden visitar sus poemas y otros escritos en: http://poemasheber.galeon.com y sus blogs: http://bibliotecacomunalobraje.blogspot.com y http://elcadaverquetemira.blogspot.com Actualmente radica en Madrid - España.
bibliobraje@hotmail.com
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