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07 Apr 2022

GUSTAVO ZERBINO Y TRAGEDIA DE LOS ANDES (PRIMERA PARTE)

Uno de los factores esenciales en la práctica del tiro con arco-arte que se cultiva en Japón- es que no está destinado a brindar goce estético, sino que significa ejercitación de la conciencia. Se trata de armonizar lo consciente con lo inconsciente. El arquero ya no está consciente de su yo; ese estado de no conciencia lo alcanza sólo si está enteramente libre y desprendido de su yo.

Del libro “Zen en el Arte del Tiro al Blanco”

Gustavo Zerbino es uno de los 16 sobrevivientes de la denominada “Tragedia de Los Andes” que ocurrió el 13 de octubre de 1972. Un equipo de rugby de la primera del Old Christians Rugby Club viajaba – junto a familiares y amigos - hacia Chile, para jugar con otro equipo. El avión se estrelló contra una montaña. De los 49 pasajeros, regresaron 16, que sortearon todo tipo de dificultades para sobrevivir durante 72 días, hasta que fueron rescatados. Gustavo Zerbino se quedó un día más, para traer las pertenencias de sus amigos.

En esta charla, abre, una vez más, su corazón y nos cuenta infinidad de cosas que tienen que ver con la vida, su agradecimiento por estar vivo y por los que ayudaron a que continúe con vida y también de su vocación de servicio.

Tiene 6 hijos: Gustavo, Sebastián, Lucas, Martin, Luma y Lupita.

¿Después de la tragedia de los Andes, se vive o se sobrevive?

Primero que, tragedia, fue para algunos y, milagro, fue para otros; así como hay madres que hablan del milagro de la vida y otras exclaman: ¡Cómo va a ser milagro si yo perdí a mi hijo! 

Yo diría que es  un historia de amor, amistad, solidaridad y vocación de servicio. La vida es un milagro y la muerte es un misterio. En el medio está lo que tenemos que vivir. Yo estuve 73 días en la montaña, tengo 68 años. Si bien la montaña es algo fuera de lo normal en el mundo cotidiano, tragedia es una palabra que define situaciones de personas que nacieron y vivieron en ambientes totalmente dantescos, los 375 días del año ; tragedia es la guerra hoy – con la invasión a Ucrania- . Esas son tragedias. La vida te da la posibilidad de vivir cosas que te marcan pero, cuando las aceptas y las atravesás, te permiten crecer como ser humano.

¿La experiencia de los Andes te cambió?

 La montaña de Los Andes fue como una enzima catalizadora que aceleró el proceso de aprendizaje interior de cada uno. El que fue tomate, volvió tomate y el que fue banana, volvió banana. ¿A todos nos cambió la Cordillera? No. Cada uno hizo su proceso de aprendizaje, ya que todas las personas somos únicas e irrepetibles. Siempre que seas libre. Ahora, si vos sos un clon como la película The Wall, que van todos caminando en fila y que se caen y repiten el mismo patrón de conducta ...bueno, el mundo tiene mucho de eso.

Además del miedo, el sufrimiento, las condiciones climáticas adversas, la muerte; ¿Qué otra cosa pasó en la Cordillera?

A pesar de todo lo duro y difícil que fue, fuimos plenamente felices en la montaña sólo por vivir un poco más. Más felices que lo normal que vive la gente acá. Sufrimos horrores; también el abandono de la búsqueda fue terrible; aún así, dentro de ese escenario, elegimos ser positivos y celebrar cada día de vida.

¿Por qué?

Porque cada segundo era el último. Y el vivir ese segundo como el último, te exigía abrir tu potencial y entregarte a lo desconocido. La aceptación, cuando apagás la mente para conectarte con tu corazón, hace que vivas la vida de una manera totalmente distinta. Del otro lado del miedo y de la zona de confort, hay un mundo maravilloso para descubrir y, para eso, tenés que animarte. Debés hacerte de valor y fe para avanzar. No se puede vivir la vida mirando por un espejo retrovisor. De esa manera, estás queriendo repetir lo mismo del pasado y sentís miedo a hacer algo nuevo.

A mis hijos les enseñé eso: ustedes hagan lo que sienten que tienen que hacer, sin miedo a equivocarse. Al cometer un error van a aprender una manera de cómo NO funciona. El pecado más grande que hay en la vida- para mí- no es la acción, sino la omisión: quedarte callado, no animarte a decir lo que pensás, hacer lo que dice otro por miedo o por buscar aprobación.

Algunos de los sobrevivientes dan o dieron charlas. Estas conferencias: ¿Los liberan, lo hacen para ayudar a otros, ganan dinero?  ¿Va por los tres lados?

Las personas se sanan y se enferman por la boca. Nosotros volvimos de la Cordillera y lo único que queríamos era estar entre nosotros. En nuestro círculo íntimo nos reíamos las 24 horas, hablábamos de cosas que la gente no entendía o ni siquiera hablábamos: con una mirada ya sabíamos lo que quería el otro. Después, a medida que pasaban los años, nuestra historia cada vez era más grande. Salieron 14 libros antes que el nuestro. El director del colegio y también mi padre, nos dijeron: “Ustedes tienen que hacer un versión oficial sino nadie va a saber qué pasó realmente”. Hubo una licitación mundial y Lippincott, que fue quien hizo la edición americana, fue la que ganó. Fue la más seria, si bien ofreció menos plata. La historia debía ser veraz y esta editorial ofreció esa garantía.

¿Lo fue?

Nuestra historia , ¿Te acordás de Desde el Jardín, de Peter Sellers?

Si, obvio

Él era el hijo de un empleado de un tipo aristocrático, que vivía en una casa en NYC. Se murió este tipo y el jardinero sale a la calle vestido con la ropa de él. Y todo el mundo lo veía como el que pensaban que era.; no lo que él era. A nosotros nos pasó lo mismo; nosotros éramos los mismos que antes de caernos del avión pero antes nadie nos daba bolilla- hasta nos habían abandonado- y, cuando volvimos, todo el mundo quería hablar con nosotros: el Papa, los presidentes, las revistas y vos no entendías que había pasado que hoy eras una persona célebre por lo que habías vivido. Fue muy difícil esa etapa.

Insisto: ¿Las conferencias?

Yo desde muy chico iba a las cárceles y a los hospitales a compartir momentos con gente que estaba muy mal; les contaba la historia. No existe un “ dolorímetro”; tu dolor no es más grande que el mío. Hablando con esa gente, los presos lloraban, me agradecían .

Con las charlas de nuestra experiencia en la Cordillera, comenzamos-con Roberto Canessa- a compartir esa vivencia de manera solidaria y, un día, nos llamaron de una empresa de un amigo que era el gerente general de J & J para América Latina y me dijo que tenía que construir un Team Building y que éramos el ejemplo más grande que había en el mundo. Así fue que nos llevó-a Roberto y a mí-  a su empresa.  Estábamos allí, hablando, y entró el arriero caminando, ( el arriero Chileno, Sergio Catalán, quien dio aviso de que los chicos estaban vivos) y explotó la sala. Después de esa experiencia, nos empezaron a llamar  de empresas de todas partes del mundo.

¿Qué sentís cuando das las charlas? ¿Son motivacionales? Te lo pregunto porque hoy está de moda esto del coaching positivista, la motivación… En ese momento debe haber sido algo novedoso e impactante, no lo dudo. Pero hoy, tiempo presente.

Hoy el mundo está muy mal. Hay una crisis de valores y principios. A nosotros nos convocan como un modelo de un grupo que, a pesar de todo, fue capaz de luchar por un objetivo en común – eso es un equipo- transformando el yo en nosotros y, cuando vos transformas el yo-el ego- en el nosotros, toda tu energía se expande. En un equipo, uno más uno es mucho más que dos ; esa fuerza, esa sinergia, se incrementa.

Las charlas fueron terapéuticas, para muchos; empezaron a hablar y se sintieron bien y que todo su dolor hoy le servía a alguien. Yo soy director de una compañía muy prestigiosa pero soy el mismo que fui al seminario 10 años, el que hablaba con los presos; digo, soy el mismo cuando hablo con el jardinero que ante un sindicato o con el presidente de la República o el Papa. Si bien tengo distintos roles, soy la misma persona que hablo desde otro lugar. Eso me lo dio la educación de mi padre: un ser humano espectacular, un gran ejemplo para mí.

La gente opina o quiere opinar sobre mí y tiene la libertad absoluta de hacerlo- ya que a mí no me importa absolutamente nada, ni el halago ni la crítica- porque soy libre-. Decidí vivir, no morir y, la manera de estar vivo, es hacer lo que sentís y lo correcto por los motivos correctos.

Totalmente

Si doy conferencias gratis o me paga una empresa multinacional para mí es lo mismo, lo hago con la misma pasión y muy bien . 

Algo que no quiero que se me olvide. Te cito: “La gente se enferma por la boca”. Tengo información de que hay algunos sobrevivientes que han tenido o tienen cáncer. Desde mi punto de vista – por leer, nada más, y estar de acuerdo con algunos autores en materia de medicina- el cáncer es- si no la más psicosomática de las enfermedades. Una célula muta para auto agredirse. ¿Es casual que tengan cáncer algunos de tus compañeros? ¿Es lo no dicho?  ¿Castigarse? ¿Es dolor que quedó atrapado hace 50 años?

Lo que comparto contigo es que nosotros nos enfermamos con la mente. Si la energía no fluye, nos enferma. Somos mente, somos cuerpo, somos espíritu y tenemos emociones. Si no somos holísticos y no aprendemos a vivir en ese mundo integrador nos vamos a enfermar , somos sólo racionales y estamos deformando la realidad; la realidad es abstracta, es lineal y la gente se enferma porque es rígida , sus conceptos son rígidos y limitados.  Alguien que te dice: “Toda la vida fui así, se equivoca, no permite el cambio”.

¿Por qué?

Porque a los 18 años se es incendiario y a los 40 se es bombero. Es la misma persona que va evolucionando a medida que mira desde otra perspectiva. Por eso, una madre le dice a un hijo: “ Cuando vos tengas un hijo me vas a entender” Y es imposible que lo entienda antes porque él está siendo moldeado como este jugo de naranja por el vaso. El líquido tiene la forma del vaso y vos, como padre, lo tenés que moldear poniéndole límites para que sepa que, más allá, va a ir cuando sea grande pero, ahora, yo te tengo que cuidar. Si yo no estoy, el jugo se va a derramar. Tu hijo tiene que crecer con fuerza para después poder enfrentar  lo que le toque.

Volviendo al cáncer, hay muchos factores que influyen- la genética, por ejemplo- .Primero, es un oncogén- hay familias que tienen más predisposición que otras- . Los cánceres de mis amigos fueron: Coche Inciarte , cáncer de mama, Carlos Páez, de lengua y Javier Methol- un santo-, un melanoma por el sol. Javier tuvo 40 metástasis y pidió morir en mis brazos.

Contame, por favor

Yo estaba en el mundial de rugby como presidente de la delegación Uruguaya con mi hijo Martín, y me llamó Methol: “Quiero morirme en tus brazos” . Le respondí : “Es primero de mayo, yo vuelvo a Uruguay el 28 de mayo; si querés eso, me vas a tener que esperar”.

Me comenta: “Se hizo un silencio del otro lado de la línea.  Javier me respondió: “Te espero” . Te confieso María, que pensé que no pasaba la semana.

¿Y?

El 28 de mayo llegué y fui directo al hospital ; estaba con toda su familia, inclusive sus nietos. Me estaba esperando a mí. Estaban Canessa y Parrado. Estuve una hora y media hablando con él; me agarraba la mano, me daba besos. “¡Me esperaste!”, bromeé. “¿Cómo no te iba a esperar? Yo quiero que vos me ayudes a dar este paso, a hacer esta transición como lo hiciste con varios en la montaña”, me respondió. Acto seguido, me muestra un papel en la pared que decía: “No te quejes por lo que te falta, agradece lo que te queda pero nunca, nunca, nunca, dejes de luchar por lo que deseas”. Cuarenta metástasis, se estaba muriendo y escribía eso. Uno de sus nietos se lo escribió en el pizarrón.

¿Entendés ahora? Nosotros venimos de un lugar que nos hizo ampliar nuestro umbral de dolor hasta límites inimaginables de la tolerancia, la paciencia y el amor incondicional. No nos lo propusimos; las circunstancias nos hicieron luchar y abrazar estas virtudes, cuando todo el mundo se entrega. Yo te hablé del miedo. Las personas en la montaña, en Chile o en cualquier parte del mundo, se mueren congelados, en menos de 24 horas. Nosotros estuvimos 73 días a 4000 m de altura, con temperaturas 20 o 30 grados bajo cero. ¿Por qué no nos morimos? Porque queríamos vivir. Y para ello, hicimos todo lo que se requería, lo necesario, lo que hacía falta sin quejarnos.

No sabíamos bien qué hacer, por ensayo y error, aprendimos y nos fluía la información ya que está dentro del ADN. Nos golpeábamos, abrazábamos, masajeábamos porque, si te quedabas solo y quieto, te congelabas. Se llama La Muerte Dulce, se te va congelando el cuerpo de afuera hacia adentro, la sangre se va congelando y se te paraliza el corazón y te transformas en una estatua de hielo.

-¿Es cierto que el hecho de que hayan sido un equipo de rugby ayudó o forma parte del folklore de la historia?

Yo soy deportista así que no me gusta extrapolar. Aun así, te digo que, para mí, haber sido rugbiers, hizo la diferencia porque el rugbier ya está adaptado antes de empezar a jugar. Primero, tienen que, todos juntos, llevar la pelota al otro lado; en el scrum son 8 que empujan todos juntos y te enseñan a levantarte cada vez que te caes y a seguir corriendo. Lo más importante es que el juez siempre tiene razón; ¿Qué quiere decir? Que no importa lo que pase, vos tenés que seguir haciendo lo correcto por los motivos correctos, sin quejarte.

El rugby es el deporte más democrático que conozco porque juega el gordo, el flaco, el veloz, el lento, el alto, el bajo; todos tienen un lugar. En la Cordillera, cada uno tenía un don y, en eso, yo era el número uno. Yo tuve que ser médico con Canessa; había estudiado tres meses en la facultad de medicina: biología celular, psicología médica y estadística. Tuve que cortar, coser, curar, ayudar, todo lo que te imagines y más, lo hice. Roy Harley era el especialista en radio; sólo porque, un día, había armado una Radio Spika, la sacó de su cajita, le puso una batería, la ensambló y funcionó.

Tenemos toda la información adentro.

Una mujer va caminando, siente que le crece la panza, va a parir debajo de un puente; pare, se lava y actúa instintivamente. La información biológica la tiene dentro. Y nunca supo cómo lo hizo. O , de repente, un hombre ayuda en un parto; se pone en actitud de servicio y sus manos se mueven solas. Yo lo vi, me di cuenta de que cuando te decís yo no puedo, ya estás siendo parte del problema. El decir no tengo idea como ES, pero dejame que voy a ver cómo hago para solucionarlo, apelar a que alguien te ilumine, que se te abran canales. De esa manera, ya por sólo estar dispuesto a aceptar la realidad y modificarla, te aparecen infinitas posibilidades.

En vez de preguntarte ¿POR QUÉ? que te lleva a la parálisis de análisis, preguntate CÓMO. El cómo, te impulsa inmediatamente a la acción. Es importante la observación previa. Luego, ya tengo un objetivo y me pregunto cómo lo puedo hacer y toda tu maquinaria se pone en funcionamiento en esa dirección. Cuando me quejo y no acepto lo que pasa, me peleo con la realidad, sufro, me produce ira, impotencia, bronca.

Volviste a la montaña con tus hijos, por los 50 años del accidente. Me llamó la atención que fuera tu primera ex mujer

Mi ex mujer no, la madre de mis hijos- Paqui-. Yo me casé con ella y tuvimos 4 hijos varones. Estuvimos casados 13 años y fuimos muy felices; es una mujer increíble, una excelente madre, una gran amiga, la quiero mucho. Ella tuvo sus novios, yo mis novias; yo me volví a casar. Tengo el máximo respeto por ella.

Fue para acompañar a sus hijos. Yo la invité y me dijo que no. Después, unos días antes de irnos, me preguntó si podía ir y le dije: "Ya no hay más lugar". Era en broma.

Finalmente, me dice Paqui: "Dale, si para vos no hay nada imposible". Y yo: "Eso era antes, yo me lo creía; hay cosas imposibles". Ella insistió: "No, vos podés con todo". Yo le dije risueñamente que no me manipulara.

Le conseguí el lugar y fue; disfrutó mucho. Me lo agradeció infinitamente; fue una experiencia maravillosa que compartió con sus hijos, conmigo y el resto de la familia. Fue lindo participar de esa vivencia; nos unió a todos mucho más. Además, dos de ellos están esperando un hijo, es decir que vamos a ser abuelos. Vamos a tener 2 nietos en agosto o septiembre.

¿Te gustan los bebés?

Me encantan

¿Todos tus hijos son de tu primera mujer?

Los varones son todos de Paqui que es uruguaya, que fue a la montaña y, las nenas, de María González, argentina. Una gran mujer. La conocí en el año 2000; estuvimos como 15 años juntos. Luego nos divorciamos. De ella, tuve dos niñas: Luma quien hoy tiene 23, era hija de María – que tuvo de soltera-; yo la adopté y es mi hija (hay gente que sabe y otra que no, es lo mismo porque es mi hija). No siento ninguna diferencia con ningún otro hijo, la conozco desde que tenía dos años. Es divina, una gran compañera; me ayuda mucho con Lupe, que es la menor y tiene 15 años. Es una hija extraordinaria y está mucho mejor después de atravesar la muerte de su madre.

Mis hijas fueron mis maestras. La chiquita, cuando la madre murió, se tiraba de cabeza adentro del cajón. "Me quiero morir mamá, me quiero ir contigo". Sufría, gritaba, se encerraba en el cuarto. Me puteaba. Toda la bronca era conmigo. A mí me daba una impotencia, un dolor enorme; yo puedo manejar mi dolor.

Estaba sufriendo porque no lo aceptaba; estaba peleando, buscando culpables, quería sacarse la mierda que tenía adentro. Cuando se acumula mierda y un día te vuelve, y no podes más, tenés que preguntarte ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a empezar a aceptar qué es lo real? Lo fáctico es que todo el mundo, algún día, va a morir, pero vos tenés que vivir.

Yo aprendí que a un hombre de 99 años y a un bebito de un mes, a ambos, les queda el 100 por ciento del tiempo y el tiempo es relativo; lo que importa no es todo lo que viviste, es lo que te queda por vivir. Lo que viviste ya fue; no lo podés cambiar; podés agradecer por todo lo que te dio la vida que no esperabas, agradecer por lo que aprendiste que no era para vos y pudiste – por preservarte- dejarlo de lado. Pero avanzaste.

“Vos María, te escapás porque tenés miedo”, me desafía. Te sentís insegura, surge el miedo a perder a tu hijo – que se está revinculando con el padre. Por otro lado, te da más libertad. No controlás tanto. Es ancestral, tenemos muchos miedos.

Yo no niego mis miedos. Me vine en busca de mi hogar, me quería ir de un país que, si bien es maravilloso, no veía ya un futuro para mí. Además, quería que mi hijo tuviera algo para empezar aquí, cerca del mar. Y crucé el río. La aventura la emprendí a conciencia. Mi hijo sabía ya hace rato de mi proyecto – al cual estaba invitado-y decidió no venir. Así lo eduqué y me parece sano. Lo hizo en libertad.

Es cierto que viniste por elección. Un lugar a donde hay paz y tranquilidad. Ahora, elegiste donde NO querías estar más. Y lo más cerca de tu hijo fue Uruguay. Todo esto te lo estoy diciendo sin saber; eres transparente María.

Prosigue…Los miedos se contagian fácilmente y prevalece el mayor. Mirá Putin: ¡En cinco días no se habló más del coronavirus! La guerra ocupó el lugar del COVID19.  El miedo más grande toma tu cabeza; hoy es la guerra no el coronavirus. Esta acá ( me toca la frente), acá, repite.

Le comparto este texto de José Luis Sanpedro “Gobernar a base del miedo es eficacísimo. Si usted amenaza a la gente que los va a degollar, luego no los degüella, pero los azota, los castiga. Entonces la gente dice: “Virgencita, por lo menos no nos mató. El miedo nos paraliza, no existe reacción. El miedo es más grande que altruismo, que el amor, que la bondad. Si somos libres de pensar, es más libre un prisionero dentro del calabozo que el guardia que lo custodia.”

Escucha María, yo me miro de afuera y aprendo de mis errores. Soy un laboratorio existencial.

Le creo

¿Qué es lo primero que hacés a la mañana?

Agradezco por estar vivo, tener salud y tener un día más para hacer mil cosas.

Y también, las cosas que me provocan temor, las saco. Listo. Es una burbujita, la hago explotar, ¡chau miedo! Hasta que me decida atravesarlo .

¿Y lo último que hacés antes de dormir?

No me duermo, me desmayo. Gasté toda la energía, te hago una pregunta, me empezaste a contestar y ¡boom!, me dormí.  Mis hijas me recuerdan: “Papá, te pregunté x; me tocan y me dicen: “Papá, vamos, vamos”.  Pongo la cabeza en la almohada y tuc. Antes de dormir agradezco por un día más y hago una rápida evaluación del día: los aciertos y los errores y, de repente, si le hablé mal a mi hija porque estaba cansado, pido disculpas.

¿El sexo?

El sexo es la cosa más linda que hay y más genuina, cuando lo vivís naturalmente y con amor . Ahora, tener una relación consume mucha energía.

¿Tenés alguna deuda con alguien?

“Yo no tengo deudas con nadie; cuando me equivoco y soy consciente, pido disculpas y trato de enmendar no haciéndolo más”, asevera.

“Yo vivo en paz, afirma. “Mis enemigos están todos bajo tierra. Aprendo mucho de ellos”.

Imprevisible, disparatado, gracioso, un caballero que sabe hasta donde llegar sin molestar, que es dueño de una honestidad que lo hace libre y, a su vez, libera. Un hombre que posee la agudeza de un catador de vinos.

Yo lo primero que hago si entro a una fiesta y hay alguien con quien tengo un problema, algo en la mente que me molesta, pues voy derecho a saludarlo. ¿Cómo te va? ¿Qué hacés, cómo andás?

Nooo

Sí me habla, se acabó. Adentro de la cabeza, un granito de arena es una montaña.  El problema es él. Ojo, yo no lo saludo para tomarle el pelo; ¿por qué voy a tener un problema contigo? Solamente si me hiciste algo que me dolió y si te quiero. Si no, me importa nada.

Al saludar, el otro sabe que tuvimos un problema; no obstante, a mí, el problema, no me cambió nada, separo la acción de la persona. Al saludarlo yo disfruto de la fiesta toda la noche.  Si no, me la paso evitando a esa persona y , encima, te lo encontrás más veces.

Contame de tu novia

Mi segunda mujer, María, murió de cáncer de mama en BA, y nosotros vivíamos en Uruguay. Gracias a Dios la acompañé hasta el final. Ya estábamos divorciados e iba los fines de semana que podía a Quilmes, Buenos Aires, a apoyarla con su enfermedad.

Un domingo cuando fui a buscar a mi hija a su casa me dijo: “Tocame aquí "(en la mama). Tenía un bultito y el pezón para adentro y no me gustó nada .Esa era la relación de confianza que teníamos. La llevé a hacerse una mamografía con un amigo médico ese domingo y se vieron perfecto tres nódulos y la biopsiaron, Al otro día me llamó y me dijo que María tenía un cáncer muy agresivo. Ella estaba conmigo y le comenté: “María, ¡Te felicito y que suerte tenés; te encontraron un cáncer de mama!”

¿Suerte? Deber haber sido un momento terrible

Sí, suerte porque se lo encontraron 6 meses antes. Yo ya no era el marido y, a pesar de eso, confió en mí. Si se lo encontraban después, iba a ser demasiado tarde. Se lo encontraron 6 meses antes. Y me miro y me dijo: “Tenés razón”.

Acá lo importante es que, gracias a que me lo dijo a mí, a que confió…

Yo estudié 6 años de medicina; es por eso que supe que tenía que hacerse una mamografía ya. Si no hubiera tenido esa relación que tenía conmigo, no se hubiera detectado 6 meses antes.

Bueno, le sacaron toda la mama; quiso operarse en Argentina. Al año, estaba curada. Al año siguiente fue a chequearse y tenía metástasis en un pulmón, que después se fue al cerebro. El último año, yo iba todos los fines de semana- estaba con mi hija más chica- a acompañarla. Llegaba, estaba a oscuras en una habitación y yo entraba al cuarto y le comentaba: “No sabés el sol que hay afuera; ¿por qué no te bañás y salimos a pasear, a divertirnos a la calle?  Te estás muriendo viva. ¿Alguna vez no te divertiste conmigo? ¡Vamos a vivir! Yo le decía que todos, un día, nos íbamos a morir pero que todos lo otros días tenemos que vivir y agregaba “Dejá que la muerte te sorprenda, pero no te mueras antes”.

La madre y las hermanas- también su hija- la cuidaban, la protegían, la bancaron en todo y estoy muy agradecido por ese apoyo.  Yo sentí que había que cambiarle la actitud a María; por eso la sacaba a pasear .

Lo importante no es lo que pasa, es lo que hacemos con las cosas que nos pasan. Al final, confiaba en mí y salíamos a pasear, nos reíamos, nos divertíamos, dábamos vueltas por todo Quilmes.  Respiraba vida y regresaba mucho mejor. Y se olvidó de que se estaba muriendo. Yo me estoy muriendo, vos también. Ahora, ese click,, hace la diferencia.

Y bueno, mi novia en Montevideo me quería apoyar y me preguntaba: “Te puedo acompañar?”

“No; yo no voy a pasear, lo que voy a hacer requiere toda mi atención durante todo el fin de semana y te aclaro: hoy lo más importante para mí son mis hijas y apoyar a la madre de mis hijas en este difícil momento.

Cuando María se estaba por morir, le dije a mi novia: “No tengo tiempo para ti. No tengo energía. Toda mi fortaleza y ánimo van a ser para mis hijas y para María”.

Me respondió: “Por supuesto, tomate todo el tiempo que quieras”.

¡Qué duro todo!

Sí, muy duro para todos; yo cumplí con lo que sentía que tenía que hacer y estoy orgulloso de haber podido estar junto a mis hijas y María, cuando más me necesitaban. Tuve que renunciar a muchas cosas .

Yo pongo foco y mi energía en lo que estoy haciendo, no existe otra cosa, eso me quedo de la Montaña.

¿Te han herido por amor?

Yo soy un tipo enamorado de la vida. Tose; sigue tosiendo y hablando: “A mí me cuesta limitar el amor a algo o a alguien” Me atoré, perdón.

¡Fue una pregunta difícil! 

Me dieron tanto amor de chiquito-mi familia- y soy tan agradecido. Yo salía a repartir la leche con el lechero, el pan; vivíamos en un barrio que nos conocíamos todos- era una gran familia-. Un día tuve  un problema con un policía joven en Carrasco en la calle porque me hablo irrespetuosamente sin razón y me metió el peso mal  y yo lo desafié “, ¿por qué no me decís lo mismo cuando salís de franco? Y el policía me dijo que sí, que salía a las 4 de la tarde y que nos encontrábamos en la playa. Llegaba, dejaba el sombrero, el arma y el palo en la arena y lo arreglabas a las piñas.  Al rato estábamos jugando al fútbol o comiendo todos juntos un asado . Había códigos y respeto.

Es mejor que lo que pasa hoy con el cyberbullying, los ataques por WhatsApp, mensajitos, emails. No hay una cara para enfrentar. Es un acoso interminable y una actitud muy cobarde

La gente está desconectada, se conecta con el lejos y se perdió la conexión interior. No saben lo que quieren, lo que precisan.

De la otra forma, te ganás el respeto. El tipo tenía 22 y yo 19 y con el palo era muy vivo, pero sin armas, estábamos parejos. El policía iba con un amigo y yo iba con mi amigo y arreglábamos el rollo ahí.  Cinco piñas y solucionado el tema. Había otra ética. Hoy no te podes pelear con nadie en la calle ,la vida no vale nada; cualquiera te saca un cuchillo o un arma .

Insisto: ¿sufriste por amor?

En la Cordillera el mundo nos abandonó, nos dio por muertos.  Fue un gran desamor. Estábamos vivos y es muy fuerte cuando el mundo entero dice que estás muerto y te abandona. Recuerdo que me dije, hoy es 2 de noviembre y, cuando me comentaron que era el Día de los Muertos, me empecé a reír a carcajadas. Dije que Einstein tenía razón, que todo era relativo .

¿Cuál fue el disparador?

Que era el Día de los Muertos y, para el mundo, estábamos muertos. Recuerdo haber pensado si el mundo estaba vivo o si sería al revés; que estaban todos muertos y los únicos vivos éramos nosotros. Era la época de la Guerra Fría; quizá alguno había apretado el botón y no quedaba nadie.

Al mismo tiempo, toda la energía del mundo y la nuestra, se concentró allí. Como en la ciencia, nada se pierde, todo se trasforma. La alegría de vivir estaba en la montaña, más allá del abandono. A pesar de todo el dolor y lo que padecíamos día a día, pusimos foco en salir adelante, en que teníamos que vivir. ¡Es increíble, no sabés la energía que había!

Cuando yo tenía 24 años, tenía una novia. Canessa se casaba y me invitó a su Luna de Miel a Europa. Le conté a mi novia- que tenía desde los 14 años- “Me voy a Europa con Roberto”. Puso mala cara y me dijo: “Si te vas, no me ves más ”. Me reí y le dije: “No seas tonta, no pasa nada; ya voy a volver”.  A los dos meses, me llamó mi hermano: “Mirá, Gustavo, tu novia se ennovió con el hermano de un amigo tuyo”. Yo estaba hablando por teléfono – en Londres- y me senté en el piso con el teléfono colgando, ¿Viste cuando no entendés? Y ahí hubo un click; vi como la que era mi novia todavía, en un mes y medio, se había ennoviado con un tipo que, aparte, era un banana. No entendía nada; sabía bien lo que me amaba. Se me partió la cabeza, sentí una gran desilusión. Era verdad. A partir de allí, caí en la cuenta de que las mujeres eran distintas. Eran muy lindas, pero no todas confiables, como muchos hombres tampoco .

Sigue hablando de María, la madre de sus hijas…

¡Con María tuvimos una complicidad! Somos, éramos, independientes, pero yo estaba a la orden.  Sabía que, si yo precisaba algo, ella iba a estar y yo también, ya que tengo una gran vocación de servicio.

Ese tipo de relación es la que me da libertad y, la verdadera libertad, es estar al lado de la persona que yo quiero.

Cuando me casé con Paqui (mi primera mujer) me decía: “Vamos a hacer un nidito de amor” ,a mí me encantaba la idea pero yo no sabía si a la semana siguiente me iba a levantar e iba a quererla. Soy imprevisible, no sé si te voy a querer toda la vida.

María, yo soy- en serio- un filósofo de mi locura. Soy un inquisidor de buscar atrás de las apariencias, la realidad. Por eso insisto con esto de que mi vida es un laboratorio existencial y que me entrego, en la ignorancia más absoluta, a bucear qué hay, qué puedo aprender. Soy muy perceptivo.

Bancá que apago el grabador un minuto para que no se haga largo cada tramo para transcribir y para pedir otro cortado. ¿Querés tomar algo más?

Yo te contesté todas las preguntas.

“Algunas más por favor", le respondo, como si lo conociera de toda la vida

¿Qué pregunta no te gusta que te hagan?

Me podés hacer cualquier pregunta

¿Vivís solo?

Con mi hija Lupe, de 15 años, que está mucho mejor ahora- después de lo de la mamá-, mi hija Luma, que tiene 23 años- estudia psicología y ahora empezó a trabajar en la guardería del Christian Kids- y mi hijo Martín, de 26 años, que juega en la primera de rugby del Christian y fue uno de los líderes de “Toco para vos”-. Dejó de tocar para jugar al rugby. Y Fátima, que es la empleada, y hace 33 años que está en casa, más tres mascotas: dos perros, un cimarrón que se llama Obdulio, un salchicha que es de Luma que se llama Ticholo y, una gata, que se llama Capuccina -que era de María-.

Full house

Es a full mi casa, sí.

Y mi madre que tiene 99 años quien vive a 10 cuadras, y la voy a ver de mañana y de tarde, todos los días.

¡Qué genial, 99 años!

Y practicaba yoga hasta los 94. Tiene 33 nietos, 35 bisnietos y espera dos más. ¡Una fenómena!

Los laboratorios (empresas que ganan más dinero en USA) muchas veces se pasan; digo, precios altos, los consumidores no pueden pagar ni con sus obras sociales. Existe la idea de que, como con el Covid19, crean los virus para luego inventar la cura y hacer aún más dinero. ¿Es posible esto? ¿Es factible que el ser humano haya llegado a esto? Como crear un virus para una computadora y luego sacar el antivirus que hay que comprarlo sí o sí

Son teorías conspirativas. Los laboratorios investigan y descubren nuevas medicinas como las vacunas y las personas hoy viven 80 años o más. La ciencia ha revolucionado la salud así como también, el nivel y la calidad de vida. Crean salud. La industria número uno era la armamentista; hoy los laboratorios mejoran la vida de las personas.  Por ejemplo, Merck ha descubierto vacunas contra la hepatitis B, el cáncer de cuello de útero, sarampión ,paperas.

Yo me di las 4 dosis y vacuné a todos mis hijos e inclusive a mi madre de 99 años.  Es un acto de fe, y creo en la ciencia a pesar de todo lo que sé pueda decir .

Por otro lado, hay más gente buena que mala en este mundo. Si miramos solamente a Putin…ahora, si vemos las personas que se han enlistado para ayudar a los ucranianos, los médicos, las enfermeras que ayudaron en lo peor de la Pandemia y siguen haciéndolo; no todo es malo. Creo en la bondad de la gente ,son muchos más los buenos que los malos; lo que pasa que lo dañino hace mucho ruido y tiene mucha prensa.  Hacer las cosas bien no la tiene. El miedo vende mucho .

¿Qué amás hacer?

Vivir; yo digo siempre que soy una persona feliz que agradece todos los días por estar vivo; que tengo una gran vocación de servicio. Estar vivo, tener salud y estar suelto, ¡Ya está! Tengo trabajo. Del fuselaje para arriba todo está bien para mí. Tengo muchísimas más cosas de las que necesito.

¿Cuál es la mayor virtud en una persona?

Los que luchan contra la adversidad. La lealtad, lo que sos vos. Ser fiel a lo que vos sentís, pensás; ser íntegro. Las personas que se levantan una vez más después de que se caen  y siguen confiando en que pueden lograr lo que quieren y no pierden la alegría de vivir. Ser alegre es una gran virtud. Ser alguien que agregue valor.

 La virtud es una cara de la moneda; del otro lado está el defecto.  El amor es una virtud y, el exceso de amor, es egoísmo. Es el filo de la navaja. La Madre Teresa decía “No combatas que te debilitas; defiende que te fortaleces”. Si vos defendés el valor, si vos decís no voy a ser mentiroso, vas a mentir. En cambio, si decís, voy a ser honesto, no mentís.

También la Madre Teresa afirmaba: “Si me invitan a una marcha contra el aborto, no voy. Si me invitan a una a favor de la vida, voy”.

Si vos trabajas el amor dentro tuyo, vas a dar amor; la escalada simétrica del odio agrega más odio. Hay que cortar el círculo vicioso: si te ponen odio y vos ponés amor; ya ahí, se desarma y vuelve a un plano. Es decir,  tenés que poner lo que falta.

En el liderazgo es lo que te decía: tiene que estar basado en el amor y la vocación de servicio. Si hace falta puntualidad, vos ponés puntualidad; si hace falta amor, vos brindás amor; si hace falta alegría, vos das alegría. ¿Cómo se construye un mundo? Agregando lo que falta. En la mente, identificás; en el corazón, sentís. Por ejemplo, cuando abrazas a una persona, se palpita la energía de los dos corazones, el ritmo; ya estás bailando. Estás en armonía.

¿Sos curioso?

A mí me encanta investigar. Por eso te digo que soy un laboratorio existencial. Mi vida es un aprendizaje permanente: ensayo y error que sé transforma en experiencia. Mi padre decía tal cosa no se hace y yo le preguntaba ¿por qué no?

Al otro día le decía: “Papá, yo fui a ese lugar que no se podía y pude y no pasó nada” Mi padre me reprendía: “Te dije que no se debe ir” y yo: “¿Por qué no se debe?”

Mi papá me contaba que él a su padre nunca le había contestado; “Él me decía algo y yo obedecía”, me contaba. Yo le respondía: “Viejo, ese era tu problema. ¿Vos no me preguntaste antes de nacer si yo estaba dispuesto a hacer todo lo que vos quisieras?”. A él le gustaba mi dialéctica y me respetaba.  Mi rebeldía era enorme y me podía haber dado vuelta la cara de una cachetada; sin embargo, me educó con mucho amor y con su ejemplo, era un caballero. Mi viejo me miraba y me decía: “¿Qué dice?, ¿Qué opina mi máximo detractor?”

Me quería mucho y me respetaba a pesar de que, a veces, lo sacaba de quicio y le daba mucho miedo mi manera de ser

¿Sabés qué me decía? “Vos fuiste a lugares que yo nunca me animé a ir y volviste, pero mantuviste siempre el centro. Fuiste, viviste y regresaste. Yo me quedé acá por respeto y  por miedo a lo que pasara.” Yo le decía: “Papá, tu naciste debajo de un farol y tenés todo claro; yo quiero ir a ver qué pasa allá, en la oscuridad ,donde hay tantas privaciones ,entender ese lugar donde vive tanta gente ¿Qué hay? ¿Porque ? Digo en broma que soy un ser de luz porque vengo de la oscuridad”.

¿En tu familia se pelean?

¡Sí! Con mis hermanos nos peleábamos, jugábamos y competíamos en todo, todo el día.

Eso no quita que somos muy unidos en mi familia; no se habla de plata y nunca tuvimos una pelea por cosas materiales.

Mirá que pregunta simpática: ¿Sos tacaño?

No; me gusta compartir y disfrutar la vida con los que me rodean. Primero, hay que saber aprender a financiar la auto fantasía. Segundo, el compartir, el crear. Yo a la gente no le doy un pescado, están conmigo y aprendemos a pescar juntos para que esa persona se pueda independizar.

Cuando lo matan a Julio César y lo apuñalan por la espalda sus amigos-como Brutus- Julio Cesar le dice: “¿Por qué a mí si yo nunca te ayudé?”. Los amigos, esas personas a las que siempre se las ayuda, íntimamente, te terminan odiando porque les haces sentir que, sin tí, no pueden vivir.  Es tremendo depender de alguien. Por ejemplo, en el club, yo era presidente y solamente algunos podían pagarse el pasaje y éramos 20 e íbamos todos.

¿Y cómo hacían?

Bueno, entre los que podíamos, dividíamos los gastos y pagábamos y, si había una diferencia, la ponía yo o la ponía mi hermano o algún amigo que podía. Viajábamos todos y se financiaba como todo en la vida: siempre hay uno que puede más. O cazaba un teléfono y le decía a la agencia de viajes “Oíme, hablá con el barco y que nos consiga unos pasajes, tenemos tanta planta, no más”. Pagábamos 10 y los otros 5, viajaban gratis. Además, nos sacaban fotos.

¿Sos cariñoso?

Si. Muy, me gusta que me mimen de a ratos; no me gusta que sea empalagoso.

¿Qué lugar ocupa el trabajo en tu vida? 

Si me comprometo soy muy responsable en el trabajo;  hago lo que me gusta y, a veces, me pagan.  En verdad, yo no trabajo, trabajan mis empleados. Honestamente, disfruto mucho y me divierto con ellos enfrentando desafíos que parecen imposibles . Tengo un sistema de auto gerencia; cuando mis empleados ven un problema, lo detectan y vienen a hablar conmigo. Me cuentan, pasa esto, ¿Vos qué harías? El tipo me dice que haría y yo lo avalo; que haga lo que quiere hacer. Lo respaldo. Si se equivoca, sabe que puede salir mal algo. ¡Bárbaro, aprendiste! Sabés como NO funciona. De esta manera, ya no lo hace más. Error que se comparte, se transforma en aprendizaje. El error que se esconde debajo de la alfombra, nadie lo ve, por lo tanto, nadie avanza. El miedo a equivocarse te paraliza y no hacés nada. La gente que tiene miedo a equivocarse no se anima a vivir la vida tampoco. Vivila, equivocate, crecé y avanzá. No te quedes en el mismo lugar. El miedo es el no hacer, es la parálisis de análisis.

El miedo es ancestral y la oscuridad también. Le tenemos terror a la oscuridad. El miedo es una excusa para abrazarte al sufrimiento. Somos adictos al miedo.

¿Por qué?

Es el lugar en el que te sentís cómodo. Tengo este miedo y lo conozco y ando alrededor de este miedo. Si no tenés ningún miedo, te sentís perdido. Entonces es tu punto de referencia al que te arrimás y te separás. Es la codependencia.

¿Cuál es tu posición frente a la homosexualidad? Digo, ¿te hace ruido, está todo bien?

Ninguno. Que las lesbianas y los gays hagan lo que quieran. La energía sexual es un descubrimiento de una vivencia, una entrega. No es un sometimiento. Si una mujer ama a otra mujer, tiene que expresar su amor. Lo mismo el hombre que ama a otro hombre. Yo no los juzgo; que cada uno haga lo que quiera. Si yo quiero ser libre, no puedo coartar la libertad de otra persona. Si no, soy un hipócrita

¿Sos libre?

A mí no me gustaba que nadie me dijera lo que tenia que hacer porque iba a hacer lo contrario. Soy entre anti autoritario y rebelde. Si me das libertad, me vas a meter en un problema porque voy a tener que preguntarme cuál es mi deseo sincero. Y eso es todo un descubrimiento: saber lo que realmente querés en la vida. Hay gente que no se lo preguntó nunca. Yo hoy elijo lo que quiero hacer y quiero agregar valor en la sociedad, desarrollar mi vocación de servicio siendo parte de la solución y no de los problemas, disfrutando la vida con el mundo que me rodea. En mi caso, es por elección personal, no por mandatos .

Yo elijo ser una buen hijo ,un buen padre ,un buen amigo y un buen ciudadano.

¿Tu padre cómo era?

Mi padre era un ser humano extraordinario. Fue Medalla de Oro en la Facultad de Derecho, se recibió con promedio sobresaliente, fue Campeón Sudamericano de Basketball con Uruguay -a los 17 años-; era el ser más bueno que conocí en la vida. Nunca lo escuché hablar mal de alguien.

¿Sabés qué me decía mi padre? “Gustavo, te pusieron un deficiente o regular; ¿Estás conforme con la nota que te pusieron en el cole?

“La verdad que no”, decía yo. Pero ¿sabés qué, papá? Me merecía deficiente, pero a mí me importa tres carajos esto”. Me miró y exclamó: “¿Cómo?”

“Y sí, a mí regular, deficiente, me parece mediocre. Para ser deficiente hay que ser deficiente; prefiero ser el mejor peor que el del medio. Vos papá fuiste el mejor nadador, el mejor en graduación; yo te felicito, pero no quiero ser como vos. Quiero descubrir que me gusta, que no”. Mi viejo me miraba. Dos años después de Los Andes, cerraron 2 años la facultad, etc.  En la mesa, le agarraba la mano a mi madre- era muy tierno-, muy familiero, una gran persona. Me dijo: “Hace dos años que volviste de la montaña: te acostas cuando nosotros nos levantamos, te sentás poco con nosotros en la mesa, me gustaría verte más”. Yo respondía con sinceridad: “Mirá papá, te agradezco mucho que me lo digas y te voy a ser honesto: yo duermo cuando tengo sueño y como cuando tengo hambre”. Otra vez me miraba, esa mirada tan conocida para mí; me abrazó y dulcemente pronunció: “Te espero”.  ¡Mira lo que me dijo! ¡Qué sabio!

Después de un tiempo, disfrutamos muchos desayunos y muchos almuerzos en familia y pude saber lo que quería y entender lo que necesitaba para ser una persona productiva para mí, para mi familia y para la sociedad . Gracias al deporte, la disciplina, la humildad ,el trabajo en equipo- que el rugby me enseño- y el ejemplo de mi padre ,logré muchísimas cosas que antes parecían imposibles .

Por ejemplo

A los 10 meses de volver de la montaña- donde había perdido 40 kilos- me seleccionaron para jugar por Uruguay ,el Sudamericano de Rugby en San Pablo. ¡Salimos Vice Campeones ese año con el equipo del Old Christians! Diezmado por el accidente, salimos campeones Uruguayos. En 14 años ganamos 12 campeonatos; antes de accidente, sólo habíamos ganado una vez .

Toda esa energía contra la que me revelaba a lo que no entendía, la utilicé para sacar adelante- con amor y pasión- cosas con las que me comprometía a trabajar. Me sentí orgulloso de estar vivo y poder hacer una cantidad de cosas en el club y por mi país; fue por gratitud a mis amigos que no estaban presentes físicamente, pero que vivían y vivirán por siempre en mi corazón .

Un cambio de actitud

Sí; todo este cambio de actitud me permitió ser parte útil de la sociedad  y liderar como Presidente muchas instituciones de mi país, Uruguay .

Creo firmemente en la transformación positiva de las personas, especialmente las más rebeldes. Es por eso que, además, trabajo desde 2010, en programas de rehabilitación en las cárceles.  Hemos logrado resultados extraordinarios ,utilizando el rugby como herramienta para internalizar los valores necesarios para lograr los objetivos.

CONTINÚA

Zerbino con su hija Luma
Gustavo con su hija Lupe
Zerbino con su madre, Susana,  el día que fue rescatado de Los Andes
Gustavo con su madre y sus hijas
Zerbino hace dos semanas con todos sus hijos en el lugar del accidente
Zerbino con sus hijos y su primera mujer camino a Los Andes, hace dos semanas
Zerbino con su segunda mujer, María
Lo que quedó del avión ; lugar donde se realizó la misa hace dos semanas ( marzo 2022)
María Cabeza
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