Mª Angeles
Asensio
Desamor . Esta oscura penumbra es la tristeza, que me hiere sembrando de amargura, el amor que te di, tenía grandeza en su hondura. Me has querido olvidar; y en el desierto donde sueños sembré, crecieron lirios. Ya lo puedes segar... ¡Todo está muerto! Tiene cirios. He intentado coger con ambas manos toda el agua que había en nuestra fuente, y escapó entre mis dedos... Fueron vanos totalmente. Y queriendo parar los fuertes vientos que arrasaban el sueño que tuvimos, vi volando en el aire los momentos que vivimos. Yo no pude, ¡te juro que no pude!, fue más fuerte que yo y el desespero... Ya perdí la ilusión y no es que dude que te quiero. Es que cuando te llamo en ocasiones sólo el eco responde lo que dices, son palabras sin alma, sin razones... Infelices. Un oasis se extiende ante mis ojos, espejismo sembrado de temores cuando veo ante mí sólo despojos, sin amores.
¡VA POR LA CORRIDA!
Descansó al caer sobre la arena un clavel que tiré desde la grada, con el rojo de sangre derramada en la tarde de toros con faena.
Graderías de gente que sin pena alentaron la 'fiesta' a su llegada, ya se fueron, dejándose olvidada una plaza en silencio de condena.
Y bendijo los trastos de matar, ese cura que está con la cuadrilla intentando con ello disfrazar
la tortura y horror que los mancilla, porque olvida que Dios no suele dar bendición a un dolor de pesadilla.
TANGO
Está sonando aquel tango..., viejo tango argentino de arrabal, intimo... ¡Y tan nuestro!, como la luz del farol que alumbró los adoquines esa noche sin testigos, bajo millones de estrellas que lucieron para mí. ¡Que noche más corta y qué largo el recuerdo!
La precisión de sus notas al compás de mi tacón golpearon la calzada; y con el giro, te acerca y separa provocando aquel instante... Tango brusco y primitivo que al mostrar cansadas noches con los duendes que embrujaron, se escuchó aquél lamento de su triste bandoneón escondido en la taberna, que se vislumbra a lo lejos... Tú, sujetaste mi cintura, y otra vez la media vuelta me desmayó en los brazos sintiendo latirte el pecho sobre mi; y tu boca… ¡Ay tu boca!, tan cerca la tenia... Que temblé por un momento y dejóme algo perdida al separarnos los dos. ¡Que largo se hace el recuerdo siendo tan corta la noche!
Son dos cuerpos, dos siluetas bailando un tango maldito que al escucharlo se siente el ritmo amargo y dulce del sueño que yo viví. Hoy temo que el tiempo pase y de suspiros se haga un fino marco el recuerdo, donde quedemos los dos.
BIOGRAFÍA Mª Angeles Asensio Nació en Teruel y se crió en Andalucía; estudió en Sevilla bachiller, canto, literatura, solfeo y piano; publica en prestigiosas revistas de ámbito nacional como Córdoba en Mayo o Rimas; su trayectoria y obra poética está recogida en antologías, programas y libros de educación como “Poetas Andaluzas “, y el programa Aberroes de la Junta de Andalucía, el libro antológico “Vivencias Secretas” del Centro de Estudios Poéticos, ubicado en c/ Zorita 13 Madrid, el de la Universidad Tampa de Florida [Estados Unidos], sobre Poetas y Poesía Andaluza de próxima edición; o el libro Arca del Ateneo “Mujeres de Córdoba”. Es miembro del Centro de Poesía José Hierro, Real Liceo de Córdoba, y Ateneo.
http://asensios.blogspot.com/
mangelesasensio@yahoo.es
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