Juan
Pan García
La tormenta de terror
Cada vez que la gente se dispone a disfrutar de unas merecidas vacaciones veraniegas van estos desalmados de ETA y amenazan con colocar bombas en hoteles o al pie de la autopista que conducen a Andalucía. ¿Qué pretenden, qué quieren esos asesinos? ¿ No les basta con tener humillados a sus pisanos vascos, que viven bajo el manto del miedo, que acuden a manifestaciones porque los conoce el vecino y puede que sea un etarra y si no van sufrirán las consecuencias?, que viven a costa de chantajear a sus empresarios y deportistas; que están arruinando un país, el vasco, que tenía la renta per cápita más alta de España, obligando a las empresas a irse de allí. ¿Piensan que asesinando a la gente indiscriminadamente, van a votar por ellos?, ¿ Quién puede desear vivir bajo el gobierno de unos descerebrados que matan al disidente, al que se opone, al que ofrece otras alternativas? Hace unos años, vinieron a Sevilla a colocar sus bombas... ¿Qué coño hacen esos en Andalucía?, ¿también quieren gobernarnos? Vivimos bajo una terrible tormenta del terror, ¿hasta cuándo? ¿Cuándo la Sociedad se levantará de una vez contra ellos?
LA TORMENTA
Hoy, grandes nubes negras de sangre y de truenos que vienen del Norte amenazan a mi ciudad
Descargan toda su furia sobre la verde hierba y pisadas de barro, de sangre y de odio la paz de las calles vienen a robar.
Cuando el viento empuje a esas nubes alejándolas o destruyéndolas... Me da igual, y el Sol vuelva a brillar, y la gente pueda salir a la calle y los niños vuelvan a jugar...
Entonces, brillarán aún más bonitas Las rosas y amapolas que florecen en los parques y jardines de Sevilla
Y yo... yo miraré hacia arriba y saludaré a la blanca paloma que, por fin vuela alto, en libertad.
CÁDIZ, LA MARGINADA
Cada año en España se habla de la sequía, de las restricciones de agua. Y aquí, en nuestra provincia, nos amenazan con volver a los cortes de suministro, después de aguantar toda clase de insensateces y tropelías, como son el construir una central térmica y varios campos de golf en una zona donde escasea el agua. Éste es mi consejo para todos los gaditanos: Dejad por un momento de pensar en el fútbol y en los carnavales; cuidad un poco más a nuestra ciudad amada. Le escribo a Cádiz porque es la capital, en donde se hallan los centros oficiales del Gobierno, pero mi corazón está con toda la provincia porque gaditanos somos todos.
CÁDIZ, LA MARGINADA
¿Qué habrás hecho tú, Cádiz, la 'Tacita de Plata', para que el Reino de España te tenga tan marginada?
Cerraron los cuarteles alrededor de las murallas y cientos de talleres cerrados en la Zona Franca.
Ahora son tus Astilleros los que estorban en Madrid y se han propuesto cerrarlos unos señores de allí.
¿Qué será de Cádiz sin sus Astilleros, donde se reparaban los barcos de todo el mundo entero?
Mira si eres desgraciada Cádiz, Tacita de Plata, que estás rodeada de mar y sufres restricciones de agua.
No puedes beber tu cerveza, también cerraron tu fábrica, y el agua que bebes ahora es del Norte y embotellada.
Y para colmo cerraron DELPHI más parados en las playas para quitarse el hambre rebuscando en la almadraba
¿Qué habrás hecho tú, Cádiz, que te tienen tanta rabia? Sólo se acercan a ti en las elecciones y en las Regatas.
Yo que tú, Cádiz, Cuando vengan a pedirte el voto esos que mandan en España, les enseñaría el culo y les haría un buen corte de mangas.
Y de esos que te administran, que dicen a todo 'Sí, Buana' cuando son de su partido los que mandan en España,
¡Quédate con sus caras! ¡Nunca jamás les votes! ¡Que vayan a robar a otra parte, o que se queden en sus casas.
El naufragio del Calpe Quintan´s.
Escrita en memoria de los marineros del Calpe Quintan´s que se hundió el 31 de marzo de 1986, por no estar en condiciones de seguridad. Cuando fueron a echar las lanchas salvavidas advirtieron que estaban rotas, inutilizables. Un barco francés acudió en su ayuda y les echó una red en vez de recogerlos en lanchas, porque la mar estaba muy brava. La mayoría murió golpeándose contra el casco del barco por la fuerza de las olas, cuando intentaban subir por la red. Hubo diez muertos, todos del Puerto. Sólo hubo dos supervivientes. Sólo un cadáver, pudieron rescatar.
EL NAUFRAGIO DEL CALPE QUINTAN´S
Marinero portuense que te echas a la mar arriesgando siempre tu vida para traer a tu casa el pan.
¿Cuántas veces en tu vida, te lanzaste con valor a ese mar tan grande y fiero en un viejo cascarón?
Silba el viento, fuerte.La noche está oscura. Olas grandes y negras, cae la lluvia. El barco, descontrolado y herido da vueltas y más vueltas. No hay luna.
No era ese tu mar, marinero, aquél que te vio nacer. Era un mar extraño, fiero.
Tú no pudiste con él.
¡SOS! La radio llama ¡El barco se hunde, lanzad las lanchas! ¿Las lanchas? ¡Están rotas! El capitán se alarma... Y una voz: ¡Hombre al agua!
Un barco, que por allí pasaba, por más señas: francés les prestó una ayuda rara: ¡En vez de lanchas, les echó una red!
Con lágrimas en los ojos, la cara asustada y agarrado a la red, rompían tu cuerpo las olas ¡Malditas olas! Contra aquel barco francés.
Que soledad tan grande
en medio de aquellas olas. Olas grandes, negras. ¡Malditas olas! ¿Qué hacen los del barco? ¿Por qué no asoman?
Ya no hay barco marinero, sólo olas, ¡muchas olas! Y tú sientes mucho frío, mucho dolor y mucho miedo.
Qué oscuridad más grande va rodeando tu cuerpo. Ya no te duelen los golpes, te duelen tus pensamientos:
'Qué lejos estoy de los míos, qué lejos estoy del Puerto... ¿Cuánta gente, allí en mi casa,
por mí, estarán sufriendo?'
Marinero portuense que te echaste a la mar, ya no hay luz en tus ojos. Tampoco hay luz en tu hogar.
Las campanas de la iglesia están tocando a muerto y aparecen paños negros en los balcones del Puerto.
Los naranjos de la calle Larga tiran sus flores al suelo, porque el Puerto está de luto y hay que vestirse de duelo.
Ya ha tocado la campana de la iglesia Prioral Mayor. Se está llenando el templo, y la plaza... y las calles de alrededor.
Allí acudíamos todos con la misma devoción. Señores con buenos trajes y otros de menos valor.
Y uniformes de todos los colores: blanco, azul, verde y marrón.
Mujeres había que lloraban frente al altar mayor. Era el adiós de un pueblo unido por el dolor.
Adiós, marinero... marinerito, hermano... ¡Adiós!
BIOGRAFÍA Juan Pan García Nací en Algar, un pueblo de la Sierra de Cádiz, hace ya muchos años. Pero desde los seis fui dando vueltas por el mundo, hasta que me establecí, hace 25 años, en El Puerto de Santa María, Cádiz. MIS OBRAS
'La pista del lobo'. Novela histórica revisada recientemente y que participa actualmente en un certamen literario.
'Mariluz', inédita. Novela policíaca, que narra las peripecias de una estudiante que acaba su carrera y se enfrenta a la difícil tarea de encontrar un trabajo acorde con sus estudios.
'Nostalgia', libro de prosa poética y poemas
'Cuentos de la vida', cuaderno compuesto de cinco cuentos infantiles.
'Cuentos del abuelo', libro compuesto de 30 cuentos y relatos, algunos de ellos están expuestos en El Recreo y en Yoescribo.com.
Colaboro habitualmente en Astrolabio.net y Sierradecadiz.com. En El Recreo y en los Foros de El Café de Artistas, Bibliotecas virtuales y Yoescribo.com [a la espera de su maquetación]
Mis relatos están en mi blog, donde todos están invitados a entrar y leer. http://ellugardejuan.blogspot.com
LEMA
Los hombres se van; sus obras quedan.
No quisiera que con mi muerte murieran también mis recuerdos, sentimientos, ilusiones y proyectos. Me gustaría que mis obras dejasen constancia de mi paso por la Tierra
MANIFIESTO
Cuando yo era un niño, los maquis secuestraron a mi amigo y compañero de juegos, de doce años de edad, Antoñito Sánchez Regordán, y desde entonces esa imagen se quedó grabada en mi mente con tal fuerza, que la recuerdo como si hubiese sucedido ayer. Desde aquel momento quise aprender a escribir bien para contar esa historia, con la esperanza de que jamás se volviese a repetir. Esa es mi primera novela, 'La pista del lobo'. Desde mi más temprana edad me gustó escuchar los cuentos de mis padres y abuelos; luego en el colegio me procuraban cuentos y novelas juveniles. Me leí las colecciones de Julio Verne, Emilio Salgari, y la colección completa de relatos de El Capitán Trueno, Roberto Alcázar y Pedrín, El tesoro de la Juventud. Mi época escolar la pasé de colegio en colegio, de ciudad en ciudad. Así estudié Primaria en Madrid, Maestría Industrial en Málaga, entré en la Universidad Laboral de Madrid, de donde escapé al finalizar el primer curso con pésimas notas. Me fui a París y comencé a trabajar vendiendo el periódico France Soir en las puertas del metro; luego, cuando supe defenderme en el idioma, aproveché mis conocimientos industriales y pude dedicarme a controlar la calidad de las soldaduras en centrales nucleares, refinerías y gaseoductos, profesión que me llevó a desplazarme a países varios: Bélgica, Republica Sudafricana, Kenia, El Zaire.De regreso en España ruedo también por las diferentes provincias en que se construían grandes obras termoeléctricas: Centrales nucleares de Cofrentes [Valencia], Almaraz [Cáceres], Trillo [Guadalajara]. Gaseoductos en Salamanca, Alicante, Almería, Córdoba y Cádiz, lugar donde me establecí definitivamente en la industria naval auxiliar. Metido en la política laboral fui cuatro años Secretario del
|