Silvia
Favaretto
ETERNIDAD
'¿Qué haces acá solita?' 'No estoy sola, ¡estoy con los árboles!'
Árbol viejo, árbol grande, más vivo que la piedra, más duro que la carne,
tú que conoces el sol por esperarlo entre el abrazo de tus ramas desde hace tiempo
dime si tiene nombre el dueño barbudo de la tierra que tu y yo pisamos.
Árbol viejo, árbol grande, más vivo que la piedra, más duro que la carne,
tú que has visto desde el cantero de mi jardín la niñez de mi abuela, la juventud de mi madre y verás, talvez, la viudez de mi vejez
dime si los ojos de mis nietos tendrán algún día el color almendrado de tu corteza.
Árbol viejo, árbol grande, más vivo que la piedra, más duro que la carne,
en nuestra desesperada necesidad de eternidad tu inmutabilidad me domina, y, bajo tus frondas canto, y cuando mi cantar se hace sombra, callo.
Árbol viejo, árbol grande, más vivo que la piedra, más duro que la carne,
no me importa que paralelos a tu tronco se hayan balanceado los cadáveres de Regina y los traidores ni me importa que tus ramas hayan alimentado las hogueras donde quemaron a mis hermanas ni que de tu propia pulpa esté hecha la cruz, sutil venganza del demonio. No me importa.
Árbol viejo, árbol grande, más vivo que la piedra, más duro que la carne,
tú eres el puente de madera entre Dios y criatura mortal y yo me apresto a cruzar con el alma los siglos de fragor escritos en las vetas de tu piel.
[de La carne del tiempo, 2002]
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RELÁMPAGOS Y SOL Veo los rayos pero no se siente el sonido. Sin embargo, sé que tu tormenta se está acercando. Rasgones de luz, el rayo me advierte. Lo sé que estás. Es de noche todavìa. Los relámpagos se descargan sobre el mar, peces eléctricos se deslizan en los fondos. La esperanza debe de ser circular. Sentada sobre una roca frente al mar, espero. Se aclara el cielo. Lanzo redondeles de fuego al sol. Cuando hago centro al mediodía lo sé que está mereciendo la pena, esperarte.
[de Poemas de la noche en vela]
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DANAE
En tus quejas rojo crin en tus ojos ofendidos en tus silencios como pesadas palabras en tus carnes que lambían la sombra está el mármol, reflejo del amanecer. Mi viento es tu grito.
[de La tetra santità e il variopinto orrore, 2004]
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Silvia Favaretto [Italia, 1977] obtuvo variados premios literarios italianos [entre ellos el INVES Palermo, 1998 - VALLE SENIO, 1999 - Malattia della Vallata, 2003] y poemas y artículos suyos fueron insertados en revistas y antologías como Penumbra y amanecer [España], L'immaginazione [Italia], Tecnotravesía [Colombia], Arquitrave [Colombia], Terra Magna [Guatemala], La voz de Michoacán [México] y Metáfora [El Salvador] y en los libros Desentierro [Ediciones Al Margen, La Plata, Argentina] y Venecia Negra [Ediciones En Danza, Buenos Aires, Argentina]. Ha partecipado en festivales de literatura como el Festival Internacional de Poesía en Medellín [2000], la feria del libro de Bogotá [2002], el Festival de poesía de Xela - Guatemala [2003], así como al Encuentro permanente de poetas del Salvador [2003] y a la Semana de la cultura italiana, invitada por el Instituto de cultura italiana de Ciudad de Guatemala [2004] y al festival de Rosario [2004]. Como traductora ha publicado sus versiones al italiano de los poemas en portugués de Floriano Martins, del alemán Tobias Burghardt y de la colombiana Lauren Mendinueta y algunos cuentos de la cubana Mirta Yáñez. Ha editado el poemario bilingüe La carne del tiempo [primera edición colombiana, 2002, segunda edición argentina, 2004], la plaquette italiano-español La Tetra santità e il variopinto orrore y algunos folletos de poemas que hacen parte de su inédito El sacrificio de la mar, además del cuento infantil La mariposa Rossella [2003]. Trabaja como traductora y profesora al tiempo que desarrolla actividad de investigación en la Universidad de Venecia donde ha curado la edición del ensayo Narrative femminili cubane tra mito e realtà.
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