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    Juan Carlos 
    Tajes 


    LA RAIZ 2276

    Veintitantos escalones suben y bajan, cada dia,
    al corredor donde se abre
    el estrecho y pulcro apartamento
    en el que nací, pasé mi infancia
    y enajené los años de juventud. pocos años,
    gastados en días desiguales,
    en horas trasnochadas,
    en la sola pretensión de ser
    un poco mejor, o apenas diferente
    a los otros de mi estirpe.
    A partir de esta mediocre vanidad
    llegué a olvidarme
    del teniente coronel hispanohablante
    y del judío errante, los dos sumandos
    que formulan mi ecuación.
    Veintitantos escalones, más o menos.
    En mi esquina no hubieron Paicas Ritas,
    ni Malenas, ni obtusas Milonguitas.
    Y en la umbría del tétrico balcón,
    al que no me asomé porque no fué,
    no cursileó mis noches la profana
    fragancia de la rosa que engalana,
    sin hablar del jazmín o del vergél
    gangoseados en tangos por Gardel.
    Por mi calle pasaban los tranvías
    rechinando su herrumbre y con la lluvia
    se formaban torrentes/torbellinos
    en las alcantarillas, donde el agua
    soñaba con ser agua del océano.
    Pero el agua inundaba las veredas,
    en las que yo soñaba chapotear
    con mis zapatos nuevos.
    Al subir y bajar por última vez los escalones,
    tuve miedo de no llevar la cuenta
    y de que en lugar de veintitantos
    fuesen exactamente veintiséis o veinticuatro,
    para no romper el hechizo
    del álgebra de peldaños gastados
    y la cábala de zancadas impares.
    Mi madre desvelaba las noches.
    Mi padre despertador del alba.
    Ante el número diez cerré la puerta
    sin guardar las llaves.
    El cerrojo cantó el monótono cadish,
    credo y oración de la niñez/vejez,
    sin amén. Y el nunca más de aquél volver,
    sin marchitada frente,
    sin nieve, sin tiempo, ni sueño de ayer

    Juan C.Tajes

    Summa Teológica

    Aquí no vive Tomás de Aquino

    El infierno ya no es el mismo desde que no
    tenemos a Virgilio para que nos guíe. [graffii anónimo]

    El purgatorio es lugar indefinido
    donde las cosas no son lo que parecen,
    adonde no se avanza y no se retrocede,
    se camina de lado. Hasta se cree
    que el ayer no es el hoy y que el mañana
    será un ayer mejor. Nada más falso,
    fuimos mejores porque éramos más jóvenes.
    Y creíamos que era para siempre.

    El purgatorio es retórica vacía,
    inacción, promesa no cumplida,
    es el voto que el alma no pronuncia,
    tiranos que no tiemblan, las banderas mugrientas.
    Como la música es parte del silencio
    o la muerte descanso de la vida.

    El infierno es más claro pues sabemos
    que todo irá peor, aunque mejore,
    que todo será igual, aunque lo cambien,
    que la verdad es dádiva negada
    y se puede brindar por la mentira.

    En el infierno somos semejantes.
    Dolor, placer, virtud, pasión, miseria,
    todo convive y todo se confunde,
    es lo que hay, el infierno,
    se puede transgredir. Todo se hunde.

    El paraíso es cosa vaga, luz insomne,
    música celestial. Por cada hombre
    mil virgos, mil combates, mil espadas
    melladas. Por ser hombres.

    La mujer, la mujer será invisible,
    sin concesión.

    Etérea, maternal, sumisa, casta,
    disponible, vaginal y condenada
    a ser costilla nunca redimida.
    Por ello será santificada.

    Habrán coros, habrá una melodía
    repetida en eterno, hasta el hastío.
    Valles de leche y miel
    donde la abeja, el lobo y el cordero
    yacerán mansamente, lado a lado
    sin cazador, en contra de las leyes
    naturales, a la vista de un dios
    totalitario, unívoco, brutal, no democrático.

    Y aquí estoy, en este purgatorio
    donde todo funciona, pero menos,
    donde esperamos, para ser salvados,
    que recen por nosotros, nos otorguen
    la paz, no nos olviden. Herederos del cielo
    y de la tierra, de lo efímero
    de lo trascendental.

    Aunque el teléfono suene y no responda,
    aunque el mensaje virtual nos desvirtúe
    pugnamos por vivir, empecinados
    por haber sido y ser y seguir siendo.

    Juan C.Tajes

    POESÍA EN OBRA

    Cuànto vacìo y cuànta luz ausente
    en cada una y todas las miradas
    detenidas al borde de la forma
    sin descubrir la esencia de las cosas,
    de cada cosa, de las imperceptibles,
    banales, cotidianas
    que se encuentran dormidas en cajones
    -clavo herrumbrado, tenedor, llave torcida-
    objetos que ya fueron y perduran
    en còsmica basura sin recuerdo.

    Digo en cada mirada y digo esas
    que ven el tronco y la raìz ignoran,
    que ven el hombre y no ven al niño,
    huella y sombra del hombre,
    gloria y misera,
    anònimo en el tiempo,
    excluido de la historia
    invisible en la epopeya.

    O el que mira y no presiente
    el roce de la càscara humana,
    ignorante del pulso y de la fiebre,
    del ìntimo calor de los abrazos,
    negaciòn de si mismo y de la especie.

    O los ojos que registran, de repente,
    la belleza de todo lo perdido,
    el asombro, el ansia y el coraje.
    Allì, donde la juventud germina
    en exòtica planta nutritiva
    refugiados los unos en los otros
    en el hueco de una axila, pubis, nido,
    al abrigo del odio y del olvido,
    para que broten debajo de la escarcha
    ramilletes de líquen y de musgo
    en contìnua promesa de la vida.

    Canta la voz tempranas aleluyas,
    la savia se renueva y las ramas
    se estremecen de verdes claroscuros.
    Diente y uña, pezòn y primavera
    celebramos el amor como en un juego
    de lentos lengüetazos, de caricias,
    en revolcòn de muslos y caderas,
    en àlgebra de espejos y futuros,
    en trigonometrìa de certezas,
    en logarìtmo de cifras delirantes
    en àbaco de cuentas prodigiosas,
    multiplicando vèrtigos y soles,
    dividiendo el final por el principio
    para llegar, al borde de este juego,
    a la ecuación final de los ancestros.

    Para entonces estaremos ya cansados
    de cada una y todas las mentiras,
    de cada uno y todos los engaños,
    de cada una y todas las promesas.
    Rodeados por las ruinas del pasado
    la perversa distancia nos devuelve
    cambiados,
    màs de barro,
    menos limpios,
    vacilantes.

    Por elegir la ausencia,
    expatriados del ansia y del recuerdo,
    ya nunca más podremos ser los mismos.

    © Juan Carlos Tajes

    biografia:

    JUAN CARLOS TAJES
    - Montevideo, 1946

    Literatura:
    1962-1998
    A partir de 1962:
    Charlas en diferentes círculos literarios en Montevideo y en el interior del pais.
    Participa en la fundación del Grupo Intelectual Vanguardia que auna a los poetas de la generación del 62.
    Gira poética por diferentes ciudades del litoral Uruguayo
    Salón del Poema Ilustrado en la Feria del Libro y el Grabado 1962 - 1963 - 1964

    Obra editada en castellano
    1963- Canto Al Hombre - poesía- Montevideo- Uruguay
    1964- Cristos de arcilla- poesía- Montevideo-Uruguay
    1965- Esquina Cero -antología poética- La Plata- Argentina
    1971- La Otra Guerra - cuento - Mención Especial concurso El Popular - Montevdeo - Uruguay
    1996 - Tantango- Poesía- Amsterdam - Holanda
    1997 - Tantango - Poesía- Revista-Libro de la Academia Nacional del Tango -Buenos Aires- Argentina

    Obra traducida al Holandés:
    1983- Amicitia 83 - Teatro- Editorial De Woelrat- Amsterdam-Holanda
    1995- Soneto a tu ciudad - Poesía- Revista Amsterdam Sur- Amsterdam - Holanda
    1996-Tantango-Poesía-Amsterdam - Holanda
    1997- La Otra Guerra - cuento - Revista Amsterdam Sur - Amsterdam - Holanda
    1998- Tres Sonetos - poesía-Revista De Tweede Ronde - Amsterdam - Holanda
    2003- Cuaderno Vanguardia

    Ensayo:
    2005 - Arte y sociedad
    2008- Jorge Enrique Adoum o el teatro de la subversión

    Lectura de Poesía:
    2001 -Foire de la Poesie - Paris - France
    2002 - Poësie en Tango- Dodrecht-Holanda
    2008 - Poesía en los parques - Amsterdam - Holanda

    Recitales y conferencias en español:
    Guillén y otros Afroamericanos [recital]
    Amor Sagrado y Profano [ recital]
    Elogio de la lengua Espanyola [recital]
    El tango en la literatura [recital]
    Borges y el Tango [recital]
    La máscara en la Commedia dell'Arte [conferencia]
    El Actor detrás de la máscara [conferencia]
    El Tango en el teatro Rioplatense [conferencia]
    Mitificación de la ciudad en la poesía y las letras de tango [conferencia]
    El Grupo Vangtuardia de 1963 a 1973

    juantajes@kpnplanet.nl

    Violeta Boncheva
    Patricia Andrea
    Rodriguez
    Ahmed
    Almarasi
    Elena
    Kohen
    María
    Aparecida da Silva
    Roberto
    Da Silva
    Luciana
    Campos
    Gardenia
    Barraza Farinelli
    Nkai
    Mpiosso-ye-kongo
    Ljubomir Mihajlovski