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    Enrique Godoy Durán 
     [Embajador - Guatemala]


    Ha nacido el Redentor

    Brilla cual cirio de plata
    la luz que alumbra el camino.

    El Niño duerme sereno.

    María, su Madre Santa
    hace el nido entre sus brazos
    para mecer al infante.

    Arrebato de campanas.
    Bronces viejos que repican
    anunciando por el mundo:
    '¡Vengan todos a Belén!
    Ha nacido el Redentor'

    ¡Ay Belén de muros grises!
    Portal de la fe cristiana
    vas a encontrar a tus puertas
    la oración de la mañana
    la mirra de las plegarias
    y el rocío de otros lares.

    [En algún lugar del mundo
    de hambre y frío fustigado
    sin que nadie quiera verlo
    un niño pobre se muere
    en los brazos de otra madre]

    A Federico García Lorca

    La noche lleva luceros
    De mil cristales heridos
    Y el grito frío del odio

    Rasga la faz del camino.

    Guardias civiles borrachos
    Roban cruces del calvario
    Y el cuerpo de Federico
    Ya presagia sus heridas.

    La Sierra Nevada ofrece
    Responsos de soledades
    El viento trae prendidos
    Los aromas de Granada.

    ¿Quién escuchó sus gemidos?
    ¿Quién conoció su amargura?
    ¿Quién le quitó las espinas?
    ¿Quién cavó su sepultura?

    Guitarras del cante jondo
    Nostalgias del Guadalquivir
    Vos que se pierde en Granada.
    Para nunca más volver.

    Los moros se van llorando
    Lejos de las morerías
    Por las riveras del río.
    Se encienden las caracolas

    Sevilla viste de luto
    Agonizan los jazmines
    Mil toros de negra pena
    Perfilan la serranía.

    Córdoba y Huelva repiten
    Su nombre con un suspiro
    Málaga, Jaén y Cádiz
    Llevan la pena escondida

    Almería enciende velas
    Con versos en las ventanas
    Fuente Vaqueros repite:
    “¡Ay, Federico que duele
    No encontrarte en las espigas!”


    CÓMO QUISIERA

    [Del poemario: Palabras Viejas]


    Cómo quisiera escribir los versos que no escribió Neruda.
    Escribir en el centro de mis manos tu nombre para siempre.
    Encontrar en la luz de tu mirada, la llama prometida
    y nombrarte, voz adentro, voz profunda desde el alba.

    Porque el tiempo lastima los recuerdos,
    tus ojos me los llevo en las pupilas.
    Porque tus pasos dejaron huellas en mi alma,
    me amarro a ti con un cordel de sueños.

    Siempre estás presente en mis momentos,
    en el gesto involuntario para verte,
    en el nombre que en silencio yo te grito,
    en el adiós que me acerca a tu distancia.

    Puede ser que mi amor hoy te sorprenda,
    que te impregne de misterio mi palabra
    …y adivino en el temblar de tu mirada,
    el deseo de fugarte entre mis brazos.

    No toques la herida que me duele,
    no hieras con la duda,
    no partas por caminos sin estrellas.

    Si existen en tu vida nuevos sueños,
    entonces, sólo entonces, callaré mi lira,
    buscaré los poemas de Neruda,
    y como en salmo responsorial me iré diciendo:
    “puedo escribir los versos mas tristes con tu nombre”

    PALABRAS VIEJAS

    [Del poemario: Palabras viejas]

    Son las mismas de ayer
    Palabras viejas
    Sacudidas por arpegios
    De recuerdos, de ilusiones.

    Son las mismas de ayer
    Palabras viejas
    Las que escribo en mis sueños de poeta.
    ¿Quién las quiere escuchar?
    La casa sola
    El viento que se filtra por rendijas
    El perro del vecino…
    ¿Quién las quiere escuchar?
    ¡Palabras viejas!
    Sentimientos de amor y de ternura
    Testigos de dolorosas despedidas
    De naufragios sin rescate
    Pero…
    Son las mismas palabras
    Que regresan de nuevo aquel instante
    Cuando pronunciaste mi nombre
    Mitad queja, mitad grito
    En el silencio azul de aquella noche
    ¿Recuerdas?
    Cuando tú, gacela tímida, asustada
    Te refugiaste en el nido de mis brazos
    Y bebimos gota a gota, el agua del placer
    En el río de los sueños realizados
    ¿Recuerdas?
    Temblaron de pasión nuestras dos almas
    Nuestros labios se buscaron
    Se aferraron satisfechos…
    ¡Que gran momento y que locura!
    ¿Recuerdas?
    ¿Quién las quiere escuchar?
    ¡Palabras viejas!

    A tí

    En el talle delgado de América Latina
    Equinoccio virtual de primavera
    Dios nutre de leyendas y de aromas
    Paisajes de mística belleza
    Que te colman de donaire hasta su altura
    Tu figura sensual hecha de tierra

    Se engalana con mazorcas de maíz
    En el verde huipil de los volcanes


    Y en las tardes de armónicos reflejos
    Me invade la nostalgia de tu ausencia

    Privilegio es nacer en tu regazo
    Mitológica, extraña tierra Maya

    Tu voz intensa de hormigo en la marimba
    Resuena en el plumaje verde-azul de tu montaña
    Donde el quetzal traza su vuelo libertario
    Bajo el manto celeste de tu cielo
    Y la sangre de Tecún vibra en mi sangre

    Ya el arado del amor va abriendo surcos
    Ya germinan de nuevo las semillas de la paz
    En un nuevo amanecer para la patria

    Hoy tu suelo se nutre de esperanzas
    Antigua y señorial
    Amada para siempre Guatemaya
    Amada para siempre, tierra mía.
    Amada para siempre Guatemaya

    POR UN SUEÑO

    Por un sueño entre tantas tempestades
    Con el paso apretado de la vida
    fui de prisa, sin brújula ni estrella
    tras la llama ancestral de tu sonrisa...
    Y así te sorprendí tal como eres
    Fuego vital que nutre nuestra hoguera
    y levanta, sin prisas, sin agobios
    Los muros de pasión y de ternura
    Hace ya tantos años que presentí
    tu llegada, etérea, apenas cierta
    Y guardé los instantes más hermosos
    por los siglos de los siglos
    que he amado
    Hoy, la vida me lleva en remolinos
    Me arrastra tras el sino de tu historia
    como lleva el huracán la barca leve
    por la azul tristeza del mar que tanto añoro
    Y todo por un sueño...
    Esperar tu voz de surco y de camino
    Tu presencia de límpida ternura
    En este extraño presentir que tu me quieras…
    Hoy te entrego mi ser en contra lágrima
    para hablarte de secretos, de misterios
    Y el caudal de pasión que busca un cauce
    en este absurdo instante, que sólo puede ser
    Como lo sabes
    Un sueño compartido en nuestra historia

    DE HIEL, DE TIEMPO Y HASTÍO

    Ni me nombres, ni te nombro
    Tres cruces quedan clavadas
    De hiel, de tiempo y hastío
    Ni tu persigues estrellas
    Ni yo persigo tu nombre
    Esto que fue ya es historia
    Tres cruces son las testigos
    ¡Hasta aquí llegó el camino!
    Ya no podrán lastimarme
    Tus puñales de discordia
    Y por favor te lo pido
    ¡Ni me nombres, ni te nombro!
    Tres cruces quedan clavadas
    De hiel, de tiempo y hastío...

    CON MEMORIA

    Guatemala tu tierra fecunda
    La promesa que escuchan los mares
    ¡No más muertes por odio y violencia!
    Ya los pueblos que sanan las heridas
    Del rencor y del odio profundo
    Hoy se inclinan felices al surco
    donde tierna germina la vida

    Esa vida con nuevo horizonte
    Esa vida de amor y de gloria
    ¡Guatemala tu tierra es fecunda!
    ¡Nunca más en tus manos la sangre!
    Nunca más a tus hijos los maten
    Por desear la justicia y concordia
    Nueva historia de paz Guatemala
    Nueva historia de paz con memoria.


    ¿A DÓNDE VAS, VIDA?

    II

    La tarde se me pierde entre las manos.
    El luto del adiós cabalga lento.
    Y en la distancia azul de los recuerdos
    me muerde el grito artero de la noche...


    III

    No hundas tu dedo entre mis llagas...
    ¿No te basta verme herido
    por el puñal inquisidor
    de tantos jueces?

    VI

    Hoy estás agazapada,
    fiera absurda,
    con zarpas impacientes,
    lista para abalanzarte
    sobre el hombre;
    sobre el pueblo
    que descubre, penitente,
    el tatuaje de tu culpa en su conciencia.

    VII

    Tú, devorador
    de conciencias y petróleo,
    implacable y poderoso genocida,
    constructor de la ignorancia y la pobreza,
    detente de una vez
    ¡A ti te hablo imbécil asesino!

    VIII

    Ha llegado el momento
    de aplacar tu ira,
    sin temerle a tu saña
    insatisfecha.

    Hunde tu lanza de odio
    en mi costado inerme.
    Sáciate de placer
    al ver que lloro
    y suplico el perdón
    para tus hijos,
    que ignoran inocentes
    tu pecado...

    PUEDO SER

    Puedo ser la ola que llegue hasta tu playa
    Anhelante y sensual.

    Ser la barca que recorra itinerante
    Los puertos de luz en tu mirada

    Ser la noche que asombrada de luceros
    Despierte sueños de amor en tu ventana

    Ser el viento que persigue, egoísta de placer
    El sortilegio vibrante de tu cielo

    Puedo ser la palabra compartida
    Que eternice los momentos más sublimes
    En los mágicos secretos de tu historia

    Y puedo ser el peregrino de tu voz
    El que lleve entre sus labios tu silencio
    Y recorra lejanías, una a una
    Sin saber en que lugar, en que distancia
    En que vuelta de tu ausencia yo te encuentre
    Persiguiendo los recuerdos de otros tiempos.


    FRAGIL VIAJERA


    Siempre distante
    En otros puertos
    En otros mares
    Llenando espacios
    De flor y sombra.

    Soñando puentes
    Para que pasen
    Las aguas claras
    De los recuerdos.

    ¿VES?

    Era necesario
    Romper lo cotidiano
    Y tallar a fuerza de soñar
    Un mundo nuestro

    Compartir
    Los secretos
    Las palabras…

    Y aún ciegos de rencor
    Entendernos en el llanto.

    Comprender que por amor
    Podemos palpar los horizontes.
    ¿Qué universo se puede resistir
    Al perdón cuando se ama?

    Era necesario mirarnos a los ojos
    Encender de pasión nuestras hogueras…

    El frío del absurdo
    Ha cubierto nuestra historia
    Ya no somos aquellos que se amaban…

    Era necesario romper lo cotidiano
    Buscar el paraíso
    A fuerza de querernos
    ¿Qué estoy diciendo?
    ¡Ya nos somos aquellos que se amaban!


    POR UN SUEÑO

    Por un sueño entre tantas tempestades
    Con el paso apretado de la vida
    fui de prisa, sin brújula ni estrella
    tras la llama ancestral de tu sonrisa...
    Y así te sorprendí tal como eres
    Fuego vital que nutre nuestra hoguera
    y levanta, sin prisas, sin agobios
    Los muros de pasión y de ternura
    Hace ya tantos años que presentí
    tu llegada, etérea, apenas cierta
    Y guardé los instantes más hermosos
    por los siglos de los siglos
    que he amado
    Hoy, la vida me lleva en remolinos
    Me arrastra tras el sino de tu historia
    como lleva el huracán la barca leve
    por la azul tristeza del mar que tanto añoro
    Y todo por un sueño...
    Esperar tu voz de surco y de camino
    Tu presencia de límpida ternura
    En este extraño presentir que tu me quieras…
    Hoy te entrego mi ser en contra lágrima
    para hablarte de secretos, de misterios
    Y el caudal de pasión que busca un cauce
    en este absurdo instante, que sólo puede ser
    Como lo sabes
    Un sueño compartido en nuestra historia


    ASÍ ES ELLA

    [De la novela: Mi Patagonia para ti.]


    Mar que rompe con sus olas el tedio de la vida.
    Brisa que moja de color toda esta historia.
    Trigo para mi pan, agua para mi sed.

    Así es ella
    Grito irreverente ante la infamia.
    Vértigo donde fluyen en huracán
    Todos mis ideales.
    Verbo de justicia palpitante.

    Así es ella
    de ojos fragantes al deseo.
    Fuego de agua para quemar olvidos.
    Bálsamo en la orfandad de los silencios.

    Así es ella
    Fruto del Edén rumbo a la tierra prometida.
    Canasta de Moisés, sombra para el peregrino
    Pecado que por bueno
    Ha dejado de ser original.

    Así es ella
    Vino tinto para los labios sedientos.
    Chocolate caliente para el cuerpo.
    Piedra filosofal, lumbre en el frío

    Así es ella
    Barca que evita el rumbo de los desencuentros.
    Guía del amor hacia el futuro
    sin llantos… sin penas… sin olvidos…

    En la orfandad que da la timidez de mi silencio
    aparece su voz de trino tejiendo las palabras.

    Así es ella
    Signo vital que asombra día a día.
    Caracola fluorescente en la oscuridad de mi distancia.
    Mujer trigo.
    Mujer trino.
    Mujer ventana.
    Flor y corola de la vida.

    Y quizá no sepa

    que ahora me espera el tic tac en los espejos

    la uva marchita sin la parra
    y todo por vivir en busca de sus alas peregrinas

    ¿Y cómo alcanzarla si es etérea?
    Si se desvanece en el vuelo de un suspiro

    Cuando rompa la armadura de mis labios
    y deje de ser ajeno a su mirada,
    entonces, sólo entonces,
    recorreré el calvario de su olvido
    y moriré por vivir entre su hoguera.


    Biografía:
    Enrique Godoy Durán

    Ciudad capital, 1936. Autor de las novelas: A la Sombra del miedo, Los Santos esqueletos, El Origen del Viento, Sueños de Peregrino, Mi Patagonia para ti con Isabel María Álvarez [Argentina], Cuentos: Del Río Manso y otras aguas, Poesía: Palabras Viejas y Quo o vadis, Vita?, Breve Antología de Poesía Latinoamericana No.1 [siete países] y No.2 [catorce países]
    E mail:
    egodoydu@gmail.com

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