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MÁS ALLÁ DEL MAR (BIBÈNES)

Prólogo: Orientar el verbo para orientar(nos en) nuestra nomadía. Por Dr. Luis Correa-Díaz*

ESTADOS UNIDOS: Cuando leemos un poemario con la intención de leerlo buscamos muchas cosas, entre ellas, y no la última ni la primera, rodearnos de una atmósfera que nos haga respirar un lenguaje que nos haga revivir, que nos reanime, aunque sea, aparentemente, a través de su doloroso decir –ya sabemos que un poema nace de un dolor para conjurarlo; que nos haga sentir en palabras lo que sentimos en silencio, y su gracia, en todos los sentidos entendida, está en que creamos que son las nuestras y que con ellas nos hemos liberado de nuestra pobre lengua diaria, cansada de nuestro cotidiano anónimo peregrinar. En más allá del mar, segundo libro de Khédija Gadhoum**, encontramos esta revitalizadora atmósfera y nos sentimos dichos, expresados, pero sobre todo anointed –y discúlpese el anglicismo aquí que no lo es de todas maneras- en lo espiritual y en lo corporal -no obstante, sea ésta una dicotomía inútil a estas alturas de la historia cultural humana y que sólo una poesía erotizada en lo más profundo de la existencia, como la de gadhoum, puede reconciliar… Si acordamos que la existencia es la experiencia del ser o, si se quiere, el ser siendo experimentado, la poeta en sus poemas nos hace experimentar este ser en su existencia fundamental y fundadora: la experiencia del peregrino y del peregrinaje. Eso es lo que somos cada uno/a de nosotros/as y lo que llamamos nuestras vidas no es sino la vivencia de esa realidad única –de toda existencia biológica, de toda manifestación gregaria y cultural, del planeta…, en fin, del cosmos…


y cuando leemos un poemario desde la mirada de otro poeta, como todo lector intencionado lo es, lo que buscamos es eso que llamamos, a veces no del todo seguros de lo que queremos decir, su poética, ese arte verbal de poner el significado –y todos sus acólitos: pensamientos, sentires, mensajes, etc.- en el significante, ese arte de darle forma al verbo y al hacerlo, y sólo por eso, que diga lo que queremos decir y de la manera en que queremos que sea dicho, porque si no fuera así no diría lo que creíamos pensar… Idear un poema(rio) es crear un modo específico, incluso arquitectónico, cada cual el suyo, en el que el lenguaje se ordene, para recrearnos en su virtualidad… Ya hoy podemos concebir, sin vergüenza ni temor, que la poesía también es un arte en el sentido de que es otra instalación y simulación: nos instalamos en el verbo y simulamos el mundo para vernos y verlo en lo que somos y querríamos (haber sido).

la [bio]poética de más allá del mar es un trabajo que “orienta el verbo” y al hacerlo se convierte en una “lección de gramática”, expresándolo aquí con los títulos de dos de los poemas de gadhoum, dedicada a la “madre (entre parentésis)”, en lo que no hay que pasar por alto que se habla de la lengua materna también. Esta hija de su mundo (tunecino, ese “Sur” que contiene geo-polític0-literariamente otros ‘sures’) que toma para sí en ciertos aspectos relevantes el rol de Sheherazade, pero en una lengua adoptiva (el castellano) y en estado de extranjería radical. Es así que esta voz que se aleja de su origen, que ha tenido que “irse / (y hallarse en patrias peregrinas)” y “soñar / (en lenguas extranjeras para descender)” y “migrar / (hacia la poética-frontera), que vive en el destierro (“tierra mía de ayer, hoy reducida a un puro destierro” –una de las viñetas de la segunda parte del poemario), decide y se ve impelida a asumir las tareas de la poesía para recrearse, apenas con la nostalgia necesaria de un pasado ya casi fantasmal (incluso en lo léxico), para “domesticar (la amnesia como si fuera lluvia)”; tareas que la poeta lleva a cabo “(entre sueños deportados)” en su nomadía a pie forzado, pero vivida con la gratitud del peregrino que se reencuentra a sí mismo(a) en su nomadismo hacia lo otro, el otro y los otros (he ahí lo metafórico/ético y antropológico de más allá del mar), reorientar el verbo de su naciencia (“sin extraviarme fuera de las sabias palabras”, en la misma viñeta aludida anteriormente), su lengua ancestral hasta hacerla otra(s), con laboriosa pasión; muchas son las lenguas que aparecen en este poemario -indicadas con discreto formalismo paratextual en los epígrafes y en algunos gestos intertextuales/culturales multilingües de los poemas mismos-, y todas rítmica y esperanzadoramente habitando el oído poético de la lengua elegida como segunda madre por gadhoum, puesto que en este libro “a oscuras germinan las voces / hasta la aurora del nuevo día”, como se reconoce desde un principio (en el poema “génesis”), la “aurora” de un hombre nuevo, pero no aquél que ha venido mil veces, sino este otro: “el hombre [que] le prende fuego al hombre [a sí mismo] y amanece. / […] [ya] sin espada. sin pergamino.” (como se cierra el poemario en su última viñeta de la segunda parte). En esto está cifrada la poética humanista de gadhoum en este segundo libro de poesía.

 

 

*Dr. luis correa-díaz

professor of spanish
academia chilena de la lengua

http://www.rom.uga.edu/directory/luis-correa-díaz-0

 

**Khedija Gadhoum, poeta del mundo: http://poetasdelmundo.com/detalle-poetas.php?id=8980

Nacionalidad: Estados Unidos
E-mail: hadiralma@gmail.com 
PUBLICACIÓN: 17-05-2016
Desarrollado por: Asesorias Web
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