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Adrian Nestor Escudero
Nacionalidad:
Argentina
E-mail:
adrianesc@hotmail.com
Biografia

Adrián Néstor Escudero

Dedicado con gran afecto al amigo colombiano y Poeta Mayor, Joseph Berolo, ave viajera que porta en su pico alado, las primicias del Maná de la Palabra (Presidente de NACIONES UNIDAS DE LAS LETRAS – UNILETRAS); y a los amigos en la cultura y las letras, y hermanos en la fe y Humanidad, Cristina Olivera Chávez (Presidenta de la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE TROVADORES – Texas – USA; y Presidenta, Fundadora y Editora del Magazin Virtual REVISTALUNASOL);  Azalea E. Valles-España y Josef Nasim (Presidentes de UNIÓN DE CULTURAS POR LA PAZ-UCPAZ y ALIANZA UNIDA DE COLOMBIANOS POR LA PAZ – AUCPAZ), y Marisa Aragón Willner (Directora del Foro PARNASSUS – Buenos Aires, Argentina), y de las demás entidades culturales nacionales e internacionales que acogen mi prosa de inquieto trabajador del Verbo, escudero a las órdenes de dichos Capitanes de Barcas Sueños y los Pájaros en Libertad, de la mano leve y consagrada  del P. Osvaldo Catena (Santa Fe, Argentina), modelo de “hombre nuevo”, Santo de los Pobres y Cristo Obrero redivivo (in memoriam)…

Asimismo, y entre otras, a las queridas y señeras instituciones locales de la cultura santafesina e integrantes de la SOCIEDAD ARGENTINA DE ESCRITORES (SADE-Filial Santa Fe, Argentina), de la ASOCIACIÓN SANTAFESINA DE ESCRITORES (ASDE), del INSTITUTO DE CULTURA HISPÁNICA (Santa Fe), y del GRUPO DE ESCRITORES, POETAS Y ARTISTAS NACIONALES (Rosario, Argentina)

 

I - PÁJAROS

A los que nunca dejarán de intentarlo...

En especial, al escritor santafesino Gastón Gori, Señor de los Pájaros, in memoriam…

 

“No amen al mundo ni las cosas mundanas. Si alguien amaal mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo –los deseos de la carne, la codicia de los ojos y la ostentación de la riqueza- no viene del Padre, sino del mundo” (1Jn 2, 12-17).-

    “En los brazos de la Poesía, el alma se eleva sin que las realidades la puedan encarcelar” (Isabel Verdecia, Hialeah, FL, Estados Unidos, 2014).

    “Sólo el verdadero amor tiene el poder de dulcificar nuestras amarguras y poetizar nuestras miserias…” –“Vengo a desnudar verdades…” - (Ninfa Estela Duarte Torres, Paraguay, 2014).

   Plano por plano. Pieza por pieza. Piso por piso. Cueva por cueva. Nicho por nicho. Nido por nido. Y he ahí un nuevo, flamante rompecabezas urbano recortando el tiempo y el espacio. Oficio por oficio. Herramienta por herramienta. Eran como pájaros aquellos seres de alas invisibles trepados solazmente a los andamios celestiales...

   Y preparaban, en las extremas nubes de argamasa, la torre de agua de otra delgada y cristalina esfinge o templo pagano floreciendo en el vientre ciudadano de esta oxidada Babel contemporánea: hablo de ella, de mi santafesina (argentina) ciudad de la Vera Cruz, a la sazón ya sin fe y ya sin cruz...

   Templo donde ellos no sabían –ni querrían saber- sobre su suerte de tórtolas y pichones para el holocausto que, ocultos sacerdotes obispales de escritorio, mitra, báculo, casulla, manípulo, dalmática, tunicela, estola, alba, cíngulo y sandalias de astutos comerciantes letrados, urdían a diario con su vidas a modo de impiadosa ofrenda, desalmado sacrificio y rendido tributo  -a cualquier costo- en honor al más  “poderoso caballero” de este mundo: don (su dios) dinero.

   A unos cincuenta metros de mi oficina, por sobre el tráfico y la indiferencia absoluta de mis pares, aquellos pájaros humanos construían nidos de cemento, acero y plástico reforzado, como nidos de lujo para otros pájaros humanos... Ah, si éstos supieran el precio al que ellos debía sujetarse para...

   Yo los miraba, absorto y demudado, admirándolos en sus vuelos de correas endebles y gastadas, en su pura valentía de equilibristas del aire con urgido ánimo de supervivencia –“porque de algo hay que vivir, y no le tengo asco a las alturas”-, y me preguntaba, cuánto alpiste comerían por su trabajo de navegantes aéreos. De controladores aéreos. De cosmonautas vernáculos sin escafandra... Cuánto alpiste alcanzarían sus dueños  -aquellos avaros y engordados (para el Apocalipsis) patrones de las bellas arquitecturas que sólo “ellos” moldeaban y modelaban con la sencilla sabiduría del oficio idóneo- a esas bocas hambrientas y chillonas... Cuánto alpiste darían -aquellos avaros propietarios de la empresa inmobiliaria que administraría las rentas del futuro edificio en torre “Campanario 100”-, a esas bocas cantoras y desdentadas por el viento y el sol, como efímero premio a la audacia y pericia de su cabalgadura a destajo por sobre las riesgosas rutinas de intemperie en las que  moraban como horneros deportados, pero siempre llenos de orgullo, sin embargo, como pájaros, porque lo importante era ser “eso”, pájaro, y volar, saber volar y vol...

   De pronto, el chirrido de los frenos de un automóvil justo en la esquina donde emergía el gigante constructivo, me desvió la mirada. Pero no más para volver a levantarla y presenciar, yo también, lo que sería el último vuelo, absurdo y desaforado, de uno de aquellos precoces –casi un niño por lo joven que parecía- pájaros sin módulo espacial, obnubilados por la falta de oxígeno, o el exceso de confianza en su pericia, o el fallo de un material de seguridad, o el pensamiento extraviado en las paredes a medio levantar de su casulla del Barrio La Lona -porque hoy es día de cobro de quincena-, y el descuido fatal o el golpe artero y sin aviso de una polea tonta y torpe en la cabeza vanamente enroscada ahora en un cuello roto, giratorio y mortalmente desgajado de aquel cuerpecito histriónico aunque inanimado...

   Entonces, sucedió. Y niego que todo fuera producto de la imaginación; de mi imaginación, o, mejor, de la indignación que había venido acumulando mientras comparaba la responsabilidad y destreza que ameritaba semejante oficio con el de otras profesiones quizás -como la mía- más cómodas, burocráticas, aclimatizadas y un tanto vanas –por la corrupción institucionalizada-, y la miserable ración de alpiste con la que esos pobres pájaros eran motivados a jugarse la vida en cada asiento de ladrillo que plantaban sobre aquel muro voraz que crecía y crecía, veloz, sin detenerse jamás...

   Niego eso y afirmo con certeza que, por un lado, una lustrosa bandada de golondrinas  turistas –abanicando el verano que ya se despedía de la ciudad-, y, por otro, una bandada de chijíes de pechos fundidos como en oro y plata, antes de que el plumaje pálido de su congénere fuera parte del sangriento guiñapo de un títere aplastado contra el insensible pavimento de concreto asfáltico -como una granada de carne y huesos-, lo alzó en precipitado auxilio, elevándolo hacia el más allá de los allá, sin relieves ni repliegues, sin molduras ni arabescos, sin pórticos ni galerías, sin impostas ni rosetones, sin pilares ni contrafuertes, sin columnas ni parapetos, sin escaleras ni ascensores, sin bóvedas ni subsuelos, sin puertas ni candados, sin ventanas ni antepechos, sin cañerías ni conductos, sin puentes ni cables, sin techos ni alfombras, sin tejas ni chimeneas, sin terrazas ni baldosas, sin aleros ni cobertizos, sin rejas ni barrotes, sin celosías ni listones, sin claraboyas ni buhardillas, en un abierto, rasante y plano y recto cortejo de ángeles luminosos que se fundieron en el crepúsculo de aquel atardecer inolvidable...

   Plano por plano. Pieza por pieza. Piso por piso. Cueva por cueva. Nicho por nicho. Nido por nido. Oficio por oficio. Herramientas por herramienta. Fue así, créame. Ninguno de los otros encontró sus plumas derrapadas, ni en la vereda ni en la calle contigua donde yo lo viera flotar y volar, como un pájaro con otros pájaros en un vuelo de especie que se perdió, como pájaro, hacia el reino de los pájaros... Justo el día en que debía recibir su apretada ración de alpiste.- [1]


II - BREVE SINFONÍA

A la hermana Muerte.

En especial, al Abuelo José, y su preaviso inexorable, in memoriam…

Y muy afectuosamente, a un  creativo del alma, buscador de verdades y peregrino de sueños: el plástico santafesino Guillermo Hoyos, que en 1989  ilustrara la portada del libro que lleva por nombre el de este relato (“Breve Sinfonía y otros Cuentos, Ed. Colmegna, 1990).

 

   De pie, en el improvisado pedestal, el hombre descubrió que, con su delicada justeza, el instrumento aquel podía perfilar en el aire un pentagrama de movimientos silenciosos, raramente bellos, con el inefable poder de entrecortar el rumor de voces que habitaban a su espalda.

   Eran vibrantes los chasquidos del singular contrapunto; y no menos vibrantes los suspiros arrancados a la pública platea.

   Consciente de la responsabilidad en ese instante y del efecto seguro de su bien probado oficio, el Moderno Maestro de aquella Ancestral Ceremonia, más antigua aún que la música misteriosamente engendrada por la espléndida batuta, sonrió convencido del triunfo que coronaría otra vez una correcta labor.

   Sonrió también ante la extraña forma dada a su instrumento de dirección, al que los rayos de sol, seccionados al atardecer por los bloques vetustos de las paredes del Último Teatro de la Ciudad, semejaban a una cuchara de albañil.

   El nervioso voceo creció detrás suyo, segundo tras segundo, con cada ademán preciso y certero de su bastoncillo intrépido, buscando el compás en las profundidades de argamasa, de aquella mezcla blanca de sonidos graves y chirriantes, de sello riguroso y plástico que cubriría huecos y ranuras en el alma humana…

   Ascendiendo, primero; acentuando la porosa estela de tonos en escala, volviendo vana la esperanza… Bajando luego a golpes de muñeca, rítmicos y sesgados hacia la derecha. Invirtiendo después el sentido de la parte ejecutada; esto es, en descenso y a la izquierda, y arriba y abajo, de modo que la Obra fuera definiendo en ojos y oídos la real tragedia confundida en aquella breve sinfonía, a la que todo el mundo terminaba escuchando alguna vez…

   Junto a los acordes finales, la emoción del público aglomerado se agigantó hasta límites insospechados. Sin hesitar, contagiada una vez más su piel del escozor del triunfo, y, rematando el revoque sobre la placa gris, el Obrero saltó feliz de su escalera, y desapareció entre los oscuros recovecos de las tumbas, dejando atrás el estentóreo frenesí de aquella gente anonadada por el llanto ofrendado a algún ilustre muerto.- [2]

 

III - CIELOS ROJOS, CIELOS AZULES…

 Con devoción, a la infinita Misericordia de Dios, y a los que asumen al dolor, como medida del Amor. En especial, A Quien el séptimo día -cosmogónico- descansó,  y al tercer día- real y cosmológico- resucitó…

 

“Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor – (Jn. 15-9,11).-

 “¡Oh dificultades que soportar! clama el cobarde, el veleta, el que carece de ánimo, aquel que tiene la cabeza llena de pájaros. La tarea no es imposible, aunque sí difícil. El pusilánime debe hacerse a un lado. Las tareas fáciles son para el rebaño y las personas vulgares. Los hombres excepcionales, heroicos y divinos superan las dificultades del camino y arrancan una palma inmortal de la necesidad. Tal vez no llegues a alcanzar tu meta, pero aún así corre la carrera. Invierte tus fuerzas en tal alta empresa. Sigue luchando con tu último aliento”.

GIORDANO BRUNO, “La cena del Miércoles de Ceniza” (editado en 1584).

 

   El anciano Ilusionista, alisó con suavidad su barba eterna y, tomando posesión del ambón que se alzaba a la derecha del estrado del Último Teatro de la Ciudad, hizo un ademán elegante para que la música de los coros -¿celestiales?- envolviera de luz y cálidos sonidos al gigantesco polo escenográfico; y luego, con experimentada destreza, destrabó su lengua de siglos, milenios y eones, y leyó como un susurro, el Introito a la Obra que, en este preciso instante, acababa de dar comienzo pero aún sin actores en escena. Susurró…

   Ya Madre con Juan. Ahora Nazareno con niña.

   Está colgado. Y duele mucho.

   Una gota de agua abre su costado, y cae sobre la piedra maciza del monte. A sus pies, de entre las rocas, nace una niña. Golpea sobre su frente pequeña, inmaculada, el último espesor de sangre brotado de la herida abierta. Y llora. La niña llora ferozmente, y lo mira. El pecho abierto duele mucho.

   La niña llora aún más fuertemente. No sabe que si baja a socorrerla, morirá. Que si baja del madero, todo Pecado, la matará. Deja que llore. El pecho herido, duele mucho. La cabeza horadada, duele mucho. Y los brazos y las piernas y el cuerpo todo, duelen mucho.

   No puede bajarse de la cruz. Por su bien, no puede hacerlo ahora.  Cuando crezca, fuerte y bella, anchos sus pulmones, comprenderá en Espíritu a su Padre, y a su Hijo, un Nazareno con niña…

     Después el emérito Demiurgo agregó, con una sentencia por muchos de los espectadores conocida: “El que pueda entender que entienda”. Y se esfumó en una cortina de humo como de incienso, que difuminó su augusta figura y la trasfiguró en una de las tantas volutas con que la niebla del Primer Viernes envolvió al Mundo de lo Creado…

   Ahora, los actores en escena. Ahora, finalmente, el ocaso mesiánico tan temido como esperado había llegado… (Y un clamor, como de un millón de voces de ángeles ahogados, partió de las Gradas y Plateas de la sala demiúrgica. Rugió y estalló, aquel Viernes, como los relámpagos y truenos que provoca una tormenta otoñal, florecidos en la corona de nubes oscuras que envolvía el patíbulo, como a las tres de la tarde…).

   “Se está muriendo”, dijeron ellos.

   “Me estoy muriendo”, dijo él. Y, después de un suspiro prolongado, alguien o algo lo despeñó hasta el fondo de un pozo negro y vítreo, que solo tuvo fin en los incandescentes campos encarnados de un cielo rojo y febril. Una profunda marea de sangre y luto se mezclaban en los ocultos alaridos de aquellas manos que intentaron, de pronto, salvajemente, asirse de las suyas cuando todavía no habían tocado la superficie de aquel océano de sangre. Un súbito pavor le devoró las entrañas, pero pasó rápido. Y supo lo que debía hacer, y cómo hacerlo. Pendido como un títere hacia los sin límites subterráneos de aquel pozo negro, hizo crecer en ramas y ramitas y sarmientos a cada una de las espinas que formaban la corona sujeta a su cabeza hasta los huesos del cráneo atribulado. Creció así de esa corona de espinas un inmenso árbol, donde una por una, aquellas manos se clavaron, espina con espina, suplicando ser asidas para escapar, de ese modo, con él, hacia lo alto…

   Y así fue. Un racimo de manos y de almas en llanto pero gozosas, fue elevada con esfuerzo sobrenatural hacia lo alto, y el que había sido arrebatado hasta sus profundidades, emergió nuevamente hacia las luces del amanecer del tercer día, en las serenas aguas de un cielo, ahora azul celeste… El remanso de aquel cielo limpió y sanó las heridas de aquellas manos, de aquellas almas, dando cumplimiento a la profecía: “… descendió a los infiernos y, al tercer día, resucitó de entre los muertos”.

   Nada de eso vieron las mujeres aquéllas cuando, frente a su esbelta figura resucitada, buscaron entre los muertos al que estaba vivo…

   Entonces, el inmenso Coliseo estalló en aplausos. El Gran Ilusionista, de pie en el centro del escenario mayor, reclinó levemente su torso, y luego, con ademán educado, condujo esos aplausos hacia la magra figura del Cristo que había encarnado tan durísima experiencia.-



[1] ADRIÁN N. ESCUDERO - Santa Fe (Argentina), 16/19-03-2007.-

-Integra el Libro “MYSTAGOGIA NARRATIVA: Parábolas del Misterio o El Legado de Juan” – (Colección de Ficción Conjetural y Metafísica). Inédito. La Botica del Autor. Santa Fe (Argentina). Junio 2009. T.a.; 2011/2014.-

-Integra el Libro “MUNDOS PARALELOS y Otros Cuentos” (Colección de Realismo Mágico). La Botica del Autor, Santa Fe (Argentina), 2004/2011.

-Mención Especial “IV CONCURSO BIENAL DE LITERATURA 2007 (Instituto Municipal de Letras – Secretaría de Cultura, Educación y Promoción de las Artes – Municipalidad de Avellaneda)”. Avellaneda (Provincia de Buenos Aires), 26-09-07.

-Finalista del Iº CONCURSO LITERARIO INTERNACIONAL “PALABRAS AL VIENTO” – ASBA (Bahía Blanca – Buenos Aires), 03-11-2007.

-IIº Premio CONCURSO LITERARIO 2011 - C.P.C.E. (Consejo Profesional en Ciencias Económicas – Santa Fe, Argentina - 1ª. Circunscripción) – A.r.: 31-10-11.-

-Premio Selección ANTOLOGÍA “XXXº CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA Y NARRATIVA BREVE” – EDITORIAL “DE LOS CUATRO VIENTOS” – Capital Federal (Argentina). Marzo 2014. Diploma 11-07-2014 – Director: Pablo Gabriel Albornoz – Editora: Lic. Mariela F. Aquilano.                                                          

-Publicado el 10-05-2008 en el Magazín virtual “PAPIROLAS”. Buenos Aires (Argentina) – Directora: Norma Padra.-

-Publicado en la Revista Literaria “REDES DE PAPEL” – Mayo 2008 - ISSN 1666-3233 – Camargo 760 7º B Cap. CP 1414 (Buenos Aires – Argentina).- Director – Propietario: Carlos A. Margiotta.                                       -Publicado el 21-10-2008 en el Magazín virtual “MUNDO CULTURAL HISPANO (Círculo literario del Ateneo de Alicante)”. España - Director: Denis Roland Jurado.

-Publicado en el Magazín virtual REVISTA “LETRAS – Tu Revista Literaria” (Arte, Música & Literatura) – ISSN: 1989-4198. Nº 35 (Junio 2011), págs. 26/27 – Rotonda de la Luna, Ed. Luna de Andalucía I, 1B – Fuengirola, 29640 – Málaga (España).

-Publicado el 17-12-2011 en la Revista Virtual “ARTESANÍAS LITERARIAS (La revista que nunca duerme)” - Buenos Aires (Argentina) - Editor: Andrés Aldao – Secretaria de Redacción: Ester Mann.

-Publicado en la Revista on line de actualidad “PRIMICIA” Nº 81 – Área CULTURA (CENTRO DE ESTUDIOS POÉTICOS ASOCIADOS EN CATALUNYA – CEPAEC SIGLO XXII – Barcelona (España). Junio de 2014 - Director: Jesús Pérez Marqués.-

-Publicado el 21-09-2014 (Día de la Primavera e Internacional de la Paz) en el Blog de Autor, del Magazin virtual de la Poeta y Escritora independiente, Marisa Aragón Willner, directora del Foro “PARNASSUS, PATRIA DE ARTISTAS (Patria simbólica de escritores y artistas internacionales)” (Buenos Aires, Argentina). Galardonado por el Foro como “Prosa Destacada”.

-Publicado el 01-06-2015 en la “GACETA LITERARIA VIRTUAL” (Santa Fe, Argentina) – Nº 102 – JUNIO 2015 – Año IX, págs. 33/34 –Directora: Norma Segades Maniás.

-Publicado el 18-06-2015 en el Magazin virtual “REVISTA LUNASOL” – Junio 2015 (Sección Crónicas en Español) - Presidenta, Fundadora y Editora: Cristina Olivera Chávez (Texas, USA).-

-Publicado el 19-05-2014 en Revista virtual EDITORIAL “AVE VIAJERA” S.A. (NACIONES UNIDAS DE LAS LETRAS – UNILETRAS – Página Miembro Honorífico). Reeditado el 31-07-2015 en BIBLIOTECA UNILETRAS (Bogotá, Colombia) – Responsable Editor, Fundador y Presidente de UNILETRAS, Joseph Berolo Ramos. Chía, Cundinamarca, Provincia Sabana Centro, Colombia).

-Publicado el 31-08-2015 en Revista virtual “DIOGEN PRO KULTURA” – Peter Tase (North Berkeley - USA) and Sabahudin Hadzialic, MSc. Doctorand (Bugojno – BOSNA I HERCEGOVINA) - Editors in chiefs and co-owner – “DIOGEN pro culture magazine”.-

 

[2]  Adrián N. Escudero - Santa Fe (Argentina), 1985. Texto ajustado: Parábola de la Muerte o Breve Sinfonía: 14-04-2006 (Viernes Santo).

    Su versión original integró la primera edición del presente Libro “Breve Sinfonía y otros cuentos” – Colección de Realismo Mágico (Ediciones Colmegna S.A. – Santa Fe, Argentina), Marzo de 1990,  págs. 71/72.

    Integra actualmente los Libros “Doctor de Mundos II - Visiones Extrañas” – Colección de Ficción Conjetural y Metafísica  (Inédito. La Botica del Autor, Santa Fe-Argentina, 2003-2008) y “Desde el Umbral (Terrores Cotidianos y de los Otros) – Colección de Horror. Inédito. La Botica del Autor (Santa Fe, Argentina), 2005-2007.

    Editado en el Tomo III de la Antología “Cuentistas Argentinos de Fin de Siglo” (Editorial Vinciguerra SRL) - Buenos Aires, Noviembre 1999. Pág. 77.

    Seleccionado para Antología Literaria de la Feria Regional del Libro – Provincias de Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Misiones y Santa Fe (Argentina). Julio de 1988.

    Publicado en Diario “El Litoral” (Santa Fe, Argentina), el 28-09-85.

    Publicado en la “Gaceta Literaria de Santa Fe (Argentina)”, Nº 30 – Mayo de 1984.

    Ilustrado por el plástico santaesino Guillermo Hoyos para la 3ª. Muestra de Plástica y Literatura “Arte & Letras” (Auspiciada por Fundación Banco BICA Coop. Ltdo., Diario “El Litoral” Santa Fe, Multicanal S.A., C&E Inmobiliaria, Ediciones “La Cortada”, LT 9 – Radio “Brigadier López” Santa Fe y  Municipalidad de Santa Fe)-Museo Municipal de Artes Visuales Santa Fe, Setiembre de 1998.   

    Publicado el 29-09-06 en el Magazín virtual MUNDO CULTURAL HISPANO (Círculo literario del Ateneo de Alicante – España - Director: Denis Roland Jurado).-

    Propalado en Mesa de Lectura Cafetín Literario Octubre 2015 – SADE (Filial Santa Fe), 15-10-2015.-

 

 

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