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Athenea Stone
Nacionalidad:
Ecuador
E-mail:
atheneaavefenix1968@gmail.com
Biografia

Athenea Stone

Nacida en Ecuador bajo el nombre de Estrella Vanegas, adoptó el seudónimo de Athenea Stone e inicia sus pininos literarios de manera pública en el año 2016, a través de las redes sociales; el contenido de sus obras es de género versátil. En la actualidad radica en la ciudad de Santiago de Chile.

 

A VESTIRNOS DE PAZ...!!!

Desde el Sur del planeta, donde el frío de Los Andes arrecia,  tratando de sentirme poeta, uniendo sentimientos y unas letras, queriendo con ellas olvidar la falacia que impera indolente de la miseria en la que viven muchos hermanos de patrias ajenas.

Hoy quiero pintar con arcos de colores aquellos terribles tiempos, donde no podíamos nuestro mundo recorrer, pues líneas divisorias nos limitan a paraísos vecinos libremente conocer. Acompáñame  a gritar y bailar con aires de libertad, enarbolando con banderas de amor y solidaridad, esa idea de hermandad. Llenemos de ilusiones grandes cañones, para inundar de fé y esperanza  el cielo universal.

Desde el último rincón del planeta, te convido Latinoamérica, te invito Europa, sumarse Asia y África, también Australia a deponer posturas egoístas a cambio  de las dulces e inocentes  sonrisas. ¡¡¡ Vamos, a  vestirnos de paz. .!!, sin roles económicos,  ni color de piel, indiferentes a  nacionalidad; cobijados por el mismo cielo, amándonos como fraternos de un largo sueño de vivir en armonía, en la patria tuya o la patria mía,  solamente vestidos de pura paz.

 

YO ESCRIBO

Escribo porque las intrépidas letras

se agolpan en mis neuronas,

pugnan y batallan mis ideas,

germinan en mí, cual fecundas semillas.

 

Escribo porciones de añoranzas,

algo de ajenas experiencias,

amalgamas de quimeras,

sueños, ilusiones y mis nostalgias.

 

Escribo versos sueltos,

prosas con rimas;

que son lágrimas sin ojos,

huellas de pasados tiempos,

flores secas  de hinojos; 

salmuera para heridas,

bálsamo  para los dolores

que alivian el alma,

que te quitan el desconsuelo.

 

Escribo para tí...,

escribo también por mí;

por aquellos amores muertos,

por todos los besos desiertos;

por los que no pueden expresar

los inefables sentimientos

que los poetas en letras suelen gritar.

 

DESEO PROHIBIDO

Cuando tropecé con tu mirada de hombre maduro, de cabellos canos, con la destreza y seguridad que dá el pasar del tiempo,  te observaba tan deseable, de exquisito aroma a hombre que envolvía mis ansias de ser por tí tomada...., eres fruto prohibido, manjar que deleitan mis placeres...

Si te atrevieras a cruzar mi umbral, sentirás como trémula y ansiosa quiero ser  ese instante real, donde el sueño sea  pasado en nuestro presente; ¡ ya no demores y ven !, tómame de mis ilusiones jironeadas, para que hagas con ellas estrellas y las prendas en tu cielo. Rodéame con los pliegues de tus horas perdidas, poséeme con la fuerza de tus ansias maduras e inunda mis estériles manantiales de tu néctar ardiente. 

Quiero ser el fruto que tu pasión alimente, la llama que encienda ese fuego..., quiero volverme el sol que en invierno te caliente las ganas de sentirte más viril; déjame sólo entregarte este otoño lleno de inocentes deseos que afloran en este momento sutil.

 

AMANDO ENTRE TRENES SIN CARBÓN

Cuando digo que te amo, lo expreso desde el alma que vibra contigo en armonía; te amo con cada uno de mis sentidos, pues aprendí a quererte con mis neuronas, con las estrías del tiempo, con los átomos y hasta con los protones... Te  amo con la piel, que se eriza al sentir el roce de tus manos; te amo con  mis ojos, que sin decir nada desbordan el sentimiento. Te amo con mis oídos, que conocen la plenitud cuando escucho tu voz; te amo con mi boca, que bebe el néctar de tu esencia cada vez que me besas..

Te amo y amaré irremediablemente, en ruidosos silencios, en dolorosas ausencias; en noches de días interminables; en mares que se forman de contenidas lágrimas; en mi garganta se ahogan cobardemente en gritos los te amo, que convenientemente callamos. 

Asoma el negro manto de la noche concomitando con la incertidumbre de la eternidad y me asaltan las inquietudes,  las sombras desteñidas de besos a escondidas, unas impúdicas caricias que mojan las dudas como galletas en un café. Es que ni siquiera es posible en la muerte creer, porque llega sin aviso previo, irrespetuosa, desgraciada y la vida nos arrebata.

Te amo aún cuando nuestros caminos se alejen y  sienta el cansancio del frío inclemente de la soledad, que después de eternas luchas, es la única que no nos suelta.... Ahora en este solsticio de invierno revivamos en nuestra mente, esos instantes donde alguna vez nos amamos y en mi pecho te cobijé, mientras en mis cabellos  enredabas tu mano al compás de unas coplas de Queléntaro.

Finalizan las horas de silencios, minutos de amores y taciturna el alba entraba sigilosa por la vieja ventana, a decirnos que ya era hora de dejar de soñar, que el carruaje de la vida, se convertía en calabaza; que cada uno debía volver a nuestra realidad..., entonces renegando al destino, me aferraba a tu mirada, me tomabas de las manos y dichosos salíamos presurosos agarrados de nuestros sueños, embarcados en quimeras de algodón y trenes sin carbón, esperando un próximo descuido del tiempo, para coincidir quizás ya no en estos cuerpos, pero amándonos en un momento eterno.

 

DOLENCIAS

Duele mucho más la vida que la misma muerte; duele la sangre que aún no brota de las arterias..., duele la desgraciada existencia que impavida transcurre sin inmutarse y a dentelladas merma las ilusiones..

Los seres humanos vivimos buscando la felicidad..., esa que a veces sólo es una bufonada del cruento destino, que confiere castigos inmisericordes, haciéndonos descender a las entrañas de la perpetua muerte. Lazos sin ataduras, realidades sin quimeras, son las reluctantes razones para perder la cordura en espera del susurrar de un beso, volviéndonos Quijotes sin armaduras, enfrentándonos a los miedos monstruosos que amenazan cortar todas las ilusiones, cada sueño, cual aspas de molinos de vientos.

Duele la vida, cuando una infame sentencia  quiere negar ser la cuna de una simiente, que con inocencia silente, derrama lágrimas negras... Duele, sólo duele la sonrisa esperpéntica de la soledad, que celosa rompe los hilos de la vida, cuando después de elevarnos en alto vuelo, nos enfrenta con la realidad, mostrando su gozo, deleitándose en lo que pudo ser y ya no será. Duele, pesa y agobia la vida..., duele la no muerte.

 

Athenea Stone

Santiago de Chile

 

 

 

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