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Blanca Sonia Padilla
Nacionalidad:
Puerto Rico
E-mail:
oct98ber@msn.com
Biografia

 

Blanca S. Padilla de Otero

 

Nací en San Juan, Puerto Rico.  Me gradúe de la Universidad de Puerto Rico, con una concentración en español y pedagogía. Trabajé como maestra de español en Puerto Rico y Florida, USA. Estoy retirada.  Amo la lectura. Mis  géneros favoritos son: la poesía y la literatura.  Escribo poesías, cuentos y semblanzas en forma de poesías. En la actualidad trabajo en la redacción de una antología de cuentos y vivencias de pacientes sobrevivientes del cáncer de mama.

 

 

Recuerdos 

 

Quiero recorrer los caminos

que de niña yo jugaba.

Jugar con mis amigos

que tanto yo amaba.

 

Escuchar las historias

que mi padre me narraba.

Leer los cuentos de hadas

¡qué tanto me gustaban!

 

Sentarme en el regazo

abrazada a mi madre.

Oler su aroma único

de mujer muy trabajada.

 

Volver a mi alma mater

tesoro de mi infancia.

Escuchar a mis maestros

hablar de la enseñanza.

 

Visitar la iglesia

que de niña frecuentaba.

Rezar un Padre nuestro,

Hincada frente al padre.

 

Jugar la pelegrina

con los chicos de la calle.

Elevar una chiringa

con un rabo muy grande.

 

Hablar con mis amigas

por horas incansables.

Leer mis novelitas

a escondidas de mi madre.

 

Volver al cuarto humilde

con dos camas muy grande.

Y escuhar las ocurrencias

de mis hermanas al hablarme.

 

Sentarme frente al mar

contemplando  su oleaje.

Imaginarme que  viajo

en un barco muy grande.

 

Contemplar las mañanas

brillantes de mi patria.

Sentir la brisa fresca

rosándome la cara.

 

Mirar  a mi abuelita

rezando su Rosario.

Jugarle con su pelo

canoso por los años.

 

Correr por las praderas

del Morro encantado.

Soñar con los fantamas

vestidos de blancos.

 

Sentir la lluvia fresca

del mes de mayo.

Dejarla que me moje

y saltar en sus charcos.

 

Grito de Mujer

 

En el edén durmió Dios al hombre,                   

y de su costilla creó,

un ser humano precioso

y mujer le llamó.

 

En secreto dijo  al hombre:

-“No la maltrates  nunca.

Ámala con devoción.

¡Es frágil como la flor!”

 

El hombre muy orgulloso

Al Señor respondió:

¡Es bella como la luna!

Merece mi admiración.

 

Cogiditos de las manos,

Él les dio su bendición.

Unidos van por la vida

expresando su amor.

 

Los días fueron pasando

y  al hombre se le olvidó

de su promesa ya hecha

al bendito Creador.

 

Un día sin darse cuenta

la mujer descubrió;

el maltrato y los golpes

que del hombre recibió.

 

¡Bendito sea Dios mío!

Con dolor ella exclamó:

-“Mira las marcas en mi cuerpo

no merezco tal traición”.

 

Caminando va por la vida

buscando una explicación.

Por el daño recibido

del hombre que Dios le dió.

 

-“Me levantaré nuevamente

y justicia yo buscaré.

No cubriré más el maltrato

y al mundo yo gritaré.”

 

-“Mujeres que hoy escuchan,

mi lamento y mi dolor,

dile NO a los golpes.

¡Mujer, creación de Dios!.

 

 

El discurso de Juan Bobo 

 

Señores:  -“un servidor.

Juan Bobo yo me llamo.

No ha pasado mucho tiempo,

en que yo les visité.

 

Fui invitado otra vez,

para hablarles un buen rato

cual academia española

del idioma castellano.

 

No soy tan bobo amigos,

del español yo si sé.

Yo asesoré a Cervantes

y don Quijote también.

 

Puedo explicarles muy breve

de la historia de mi Puerto Rico,

a Colón conocí en la isla

cuando yo era muy chiquito.

 

Ahora me encuentro yo aquí,

respondiendo a un llamado

abrazando a mis hermanos

en un re-encuentro feliz.

 

Muchos de ellos se ausentaron

a viajar por mundos anchos,

con la música y su entusiamo

a  países muy lejanos.

 

Otros ya se incorporarón,

con costumbres y  linaje,

con un bagaje muy grande

que a los gringos espantarón

 

Todos ellos entusiasmados

con el sueño Americano

las estrellas alcanzaron

con orgullo y con coraje.

 

Sus huellas ya se han quedado

en carreteras, cielo y mares

Sus nombres  ya se han grabado

en todos los litorales.

 

Herencia de mis abuelos,

historias involvidables,

negro, indio, español

que recorren por mi sangre.

 

Nunca olvides tu bandera,

tus costumbres e ideales,

dale un abrazo al amigo,

que aquí hoy encontrastes.

 

Yo soy Juan Bobo señores,

decendiente de españoles,

del campo, de las praderas

de los ríos y de los valles..

 

Un coquí yo les traigo,

envuelto en mi bandera,

una amistad muy sincera

hoy les quiero yo dejar.

 

No importa por donde andes

tu patria debes honrar,

como Betances, De Diego,

y don Rafael Hernández.

 

Dios te bendiga hermano

de patrias hispanoparlantes,

gracias por ser mi amigo

en esta historia amigable.

 

 

 

 

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