s
s
s
s
s
s
s

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Juan Antonio Rosado Zacaras
Nacionalidad:
México
E-mail:
jarzmx@yahoo.com.mx
Biografia

Juan Antonio Rosado Zacarías

Juan Antonio Rosado Zacarías (México, 1964) se desempeña como narrador, poeta, ensayista, crítico literario, docente, investigador, corrector de estilo y editor. Es Doctor en Letras (literatura mexicana), Maestro en Letras (literatura Iberoamericana) y Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM. Autor del libro de cuentos Las dulzuras del Limbo(2003), de la novela El cerco (2008), del libro de poemas y aforismos Entre ruinas, poenumbras (2008), y de los libros de ensayos Palabra y poder (2006), Erotismo y misticismo (2005), Juego y Revolución: la literatura mexicana de los años 60 (2005 y 2011), El engaño colorido (2003 y 2012), Bandidos, héroes y corruptos o nunca es bueno robar una miseria (2001), El presidente y el caudillo (2001), y En busca de lo absoluto (2000), así como del manual Cómo argumentar: antología y práctica  (2004 y 2010).

Ha publicado cuento, ensayo, poesía y crítica literaria en varios libros colectivos o antologías, entre las que cabe mencionar Los mejores cuentos mexicanos. Edición 2001La escritura cómplice. Juan García Ponce ante la crítica (1997), Letras latinoamericanas: cinco premios Nobel y cuatro que no lo fueron (2006), Animales distintos (2008), Los siete pecados capitales. La Lujuria (2008), La literatura mexicana del siglo XX (2008) y Homenaje a Juan García Ponce (2015).

Desde 1993 ha publicado más de 600 artículos, cuentos, poemas, ensayos y reseñas en diversas revistas literarias o suplementos culturales, como La ColmenaCastálidaEl puro cuentoCasa del TiempoRevista de la Universidad de México,Sábado, Complot y La Cultura en México. Colaboró como investigador en el Diccionario de literatura mexicana del Siglo XX (2000 y 2004), coordinado por Armando Pereira. También colaboró con Adolfo Castañón en los libros de Alfonso Reyes Cartas mexicanas (1905-1959) (2009) y Diario II, 1927-1930 (2010). Como investigador, ha trabajado para el Instituto de Investigaciones Filológicas (UNAM), la Fundación Larramendi de Madrid y la Fundación Pro Academia Mexicana de la Lengua. Para la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED, Madrid), realizó una edición crítica y anotada de dos novelas de Ignacio Manuel Altamirano: Clemencia El Zarco, con un extenso estudio introductorio.

En dos ocasiones recibió la beca Jóvenes creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca): durante los periodos 1997-1998 (en ensayo) y 1999-2000 (en cuento). Asimismo, fue beneficiado con una beca del Conacyt para realizar el doctorado en Letras. En septiembre de 2000, ganó el Premio de Ensayo Juan García Ponce, otorgado por el Instituto de Cultura de la ciudad de México.

Como docente, ha sido profesor de varias literaturas, redacción y gramática española en más de 20 instituciones del país.

 

Tu fuerza, tu condena

Eres frágil.

Tu tejido orgánico, delgado,

compuesto de blandos, yuxtapuestos

globos oculares,

humedece su blandura con el tacto

y acaso estalle un día y se deshaga

en un estúpido tropiezo.

 

Pero mirar con tu cuerpo

a todas direcciones

y almacenar en tu memoria cada punto

parece lo más triste y terrible de tu don.

Sí: tu fuerza radica en las membranas

que te cubren.

 

Mas la fugacidad con que aprecias

cada breve, cada nimio detalle

se asemeja al agua incorpórea

que se seca bajo un sol de rabia:

deja la huella de la mente

sin el fuego que la hizo fluir.

 

Así es la múltiple movilidad

de los muchos ojos que te forman:

tan sólo rememora

la huella

pero no la fuerza que la condenó

a su permanencia.

 

atisbos

En este lugar,

los pájaros vuelan bocabajo,

la niebla perdura entre hojarascas.

Nadie duerme.

 

*

Sentado a la izquierda del trono,

el infeliz derrama pus

en la estela de la mañana.

Un balazo enciende los recuerdos.

 *

Ayer tuve un sueño.

Era limpio como sábana

menstruada por la luna.

Mis ojos lo mecieron,

lo sobaron, lo arrancaron de su tierra.

     Y ahora yace

            en ambulante lápida de asfalto.

*

Has huido

mientras cuarenta y un travestis

eran consignados,

y cuarenta y dos bebés

morían consumidos,

abrasados y abrazados

por cinismos religiosos.

¿Has huido, sensatez?

La soledad baila nuevamente

donde las aves prefieren caminar.

*

Aquí, en mi ciudad,

los recuerdos de infancia

son de humo y ruido,

cabeza adolorida

y estática nube.

Reptante abandono del sosiego.

 

murmullos agotados

 

Caras deformes de tanto reír,

ensombrecidas por el llanto;

manos resecas, dolores agobiados,

dolores cansados de doler.

 

Quemaduras sonrientes,

visiones lógicas en la manguera

embalsamada

de nuestros rumores;

fuego agotado de quemar

en su saco de silencio.

 

Luchas en el vientre de la Tierra,

veneno que desciende de las nubes

se transforma en rocas porosas, amnesia machacada.

 

¡Estallan las rocas,

fúnebres campanas!

Mientras del averno asciende la Mirada

unida por sexos metálicos al mundo.

 

Fuegos extenuados de quemar,

canciones estrechan los espacios,

menguan el tiempo, introducen el veneno

en los labios y oídos del deseo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desarrollado por: Asesorias Web
s
s
s
s
s
s