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Ignacio Camao
Nacionalidad:
Argentina
E-mail:
raignacam@hotmail.com
Biografia

Ignacio Camaño

Soy sentimental acérrimo.

Me apasiona escribir poesías, leerlas y disfrutarlas.

Me gusta jugar al ajedrez. Nadar. Remar. Navegar en bote de velas.

Andar en motos. Los autos antiguos. Viajar. Pescar.

Contemplar los amaneceres y los atardeceres...

Las noches de luna llena me subyugan. Y por supuesto,

también la maravilla mas grande de la creación:  ¡Las mujeres...!

Escribir sobre ellas es mi sana obsesión...

Las considero por excelencia: la creación mas bella y perfecta

sobre la faz de la tierra. Creadoras de vida. Comprensivas...

Generosas. Altruistas... Y la mejor compañía para disfrutar de la existencia.

!Soy rebelde, por naturaleza nomàs...Me sublevan las injusticias.

La discriminación de cualquier tipo: La mala onda manifiesta con cara de culo.

La soberbia. La dictadura. Las reglas sin buenos ejemplos... y la deslealtad.

Soy amiguero, y me gusta tener muchos amigos.

 

PORFÌA...

La tarde, moría lentamente
prendida a la agonía del ocaso.
El sol, languidecìa en retazos
y daba su adiós, en el poniente.

La noche, nacía en ramalazos
de remezones tornasolados...
y en el azul del cielo
tejía en claroscuros su reinado.

El paisaje, se desdibujaba
como acuarelas lavadas por el agua,
y grotescas figuras parecían...
los árboles y casas que antes lo formaban.

El río, en el fondo se preñaba
de excelsa luminosidad plateada;
que le otorgaba Selene con donaire,
desde su alto pedestal de diosa.

Y yo, sentado en la ribera de ese río
que encierra historias de milenios en su cauce,
siguiendo imperturbable en su viaje...
marcando las fronteras con sus márgenes.

El día, se hizo noche ante mis ojos
y yo, con mis ansias hechas despojos
le cuento de mi vida la amargura,
que tengo en el alma por la duda
de seguir existiendo a sus antojos,
o desaparecer para siempre con mi pena.

Las estrellas, fulguran en las alturas...
Un cometa, transitando en su misterio
cruza fugaz el azul del firmamento.
La Luna, majestuosa con su luz plateada
adormece en su regazo las tinieblas,
tejiendo, inanimada existencia.

Ese profundo silencio que emana
como por arte de magia en las noches,
me envolvió con su manto de pereza...
y me quedé, como en éxtasis de espera
dialogando con monólogo intermitente...
con el río y la noche, que eran mis únicos oyentes.

Les conté, mi triste desventura
plagada, de matices cambiantes;
del oprobio y la rudeza de mi llanto
de la odisea, de haber amado tanto.

Les conté... de su risa cristalina.
De los besos, de su roja boca.
De su cuerpo, deseado y temido.
De mis sueños...De mi angustia...
De mi vida sin sentido.

Les conté... como un desposeído.
Les dije de mis pensamientos...
Que sin ella, era un hombre perdido;
no tenia voluntad, de tan herido.

Y por eso les pedía, me dieran fuerzas
para hacer, lo que había decidido...
El dar término a mis sufrimientos.
Arrancando de mi cuerpo la existencia
apagando, la llama de mi vida.

Más, mis fuerzas se menguaron
y me faltó el arrojo necesario,
para meterme en el río entre las sombras
y dejarme llevar para el olvido.

Era el momento, en que la tarde se entregaba
mansamente, en los brazos de la noche
cuando llegué con toda mi tristeza,
a la orilla del río a contarle mi odisea.

Y era el momento, en que el lucero aparecía
mostrando el camino hacia la aurora,
en que emprendía, el regreso a mi morada
dejando de lado, mi peregrina idea.

La vida, me enseñó con su porfía
que después de la noche, viene el día...
Sepultando, en las arcas del olvido
las penas, que nos acosan con delirios.

La noche...moría lentamente...
y el día, con rizos de oro mostraba
que la vida... ¡La vida...!
a pesar de todo... continúa.

Autor:
Ignacio Camaño
Rosario Santa Fe Argentina
Derechos reservados

 

¡ SI TU SUPIERAS...AMIGA MÌA.


Si supieras dulce amiga 
lo que en mi pecho clama...
tu sabrías de mi fuego,
que día a día se inflama.

Si supieras que tus ojos,
me hechizan, en extraño sortilegio
y que tu boca me atrae...
como el oasis, al sediento.

Si supieras que tus besos
rescatarían de las cenizas
los viejos fuegos dormidos
y sin ellos, agonizo.

Si supieras, que como el ave fénix...
al tenerte entre mis brazos,
revivirían mis ilusiones...
y se harían vagos, mis fracasos.

Seguramente tendrías, un motivo valedero
para borrar de tu mente
sufrimientos y dudas...
ya que mi enorme cariño
harían burdas esas ideas
y sería tu consuelo...
lo profundo de mis anhelos,
y de mis largos desvelos.

Si supieras, que en mis ratos de ocio,
cincelo en mis pensamientos
la belleza de tus formas...
y la hermosura de tu rostro.

Que son mis pasadas dichas
solo gratos recuerdos...
que se enredan en tu pelo
y se hacen sol en tu sonrisa.

Ah...! si supieras...
el enorme desamparo 
en que transcurre mi vida;
La amargura...La tristeza...
El vacío que es ella...!
pues si no estoy contigo
quedo en letargo postrado,
hasta que llegue la brisa 
de tu ansiada presencia
que me devuelve la vida
y no hace esteril, mi existencia.

Si supieras que en las noches
bajo un sutil tul de ensueños,
el insomnio es mi dueño
y mi dormir, un misterio...
pues no se por las auroras
si es que dormido ó despierto,
tuve el calor de tu cuerpo
o desvarié, al pensar que fuiste mía.

Si tu supieras...
que cuando no estás conmigo,
mi voluntad se trastoca
es como si no tuviera nada...
solo,una angustia opresiva.
Son mis días, tu presencia.
Y las noches, mi agonía.
tus ojos, el universo...
de mis dichas y alegrías.

Es mi existir tu lacayo...
que como a reina soberana,
vive a tus plantas esclavo
de tus deseos y caprichos.
En tanto que tu sonrisa...
es un soplo de vida.
¿Te imaginas amiga mía...
si tu supieras estas cosas?

Autor:
Ignacio Camaño
Rosario Santa Fe Argentina
Derechos reservados

 

MIS HIJAS DILECTAS...!!!


Milenario de soles, pertinaz prosigo.
A que meta distante, ignoro, va mi destino
más, sin embargo, no intento develarlo,
prefiero la sorpresa, del devenir incierto.

Con mis bártulos a cuestas, desando los caminos.
De bienes materiales, soy un desposeído
ni rango, ni alcurnia, me ungen de soberbia.
Ni vestimentas costosas, ni joyas, ni dinero...

Tan solo... ¡Mis Poesías...! Mis hijas predilectas.
Las humildes creaciones, que Dios me ha brindado.
Cuentan los avatares, de vivencias e ilusiones
escritas, con el alma en las manos.

¿No se si tienen métrica? ¿No sé si tienen rimas?
Tampoco, se de estilos ni de estética fina.
Son letras dispersas, que juegan a las escondidas
hasta que las encuentra, la inspiración creativa...

Y las agrupa a su antojo, en formas escogidas.
¿No sé si son poemas? ¿No sé, si son poesías?
¿Si son odas o sonetos? ¿Décimas u octetos?
Pero se, que con algarabía, hablan de alegrías!

Y que con penas, de tristezas sufridas.
Que hablan de belleza, del amor y sus cuitas
de sentires diversos, de soledad compartida
y aprendí que mi intuición, me habla de su esencia.

De esas letras unidas, que pintan inquietudes
que hablan de fracasos, de triunfos, de saudades.
De amar y ser amados...De abrir el corazón
ofreciendo al lector, hurgar, en sus intimidades...

Expresando, lo que la mente expone en sus pensamientos.
Y yo, les puse un nombre a mis creaciones del alma, las llamo: 
¡Mis hijas dilectas! Son aquellas que mis manos trajeron a la vida
a través del papel, la pluma, y la tinta de mis venas.

Y no buscan la fama, ni la gloria, ni fortuna,
tan solo... ¡Que las lean...!!! y al leerlas
le den el abrigo de una dulce mirada,
un mimo, una caricia, unas palabras tiernas...!

Porque son frágiles flores de un vergel edénico,
y en el los poetas, son los jardineros
que mantienen y realzan, el jardín de sus sueños
con noches blancas, de sempiternos desvelos!

autor: 
Ignacio Camaño.
Rosario Santa Fe Argentina
Derechos Reservados

 

 

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