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Francisco Larios Blanco
Nacionalidad:
Nicaragua
E-mail:
Biografia
Estos tres poemas son del libro 'Cada Sol Repetido', anam Ediciones, Managua, Nicaragua [disponible en amazon.com].

I
Fbula clsica

Helos aqu:

Fulvius Macrianus, Macrianus Iunior, Quietus, Postumus,
Aemilianus, Tetricus Senior y Tetricus Iunior, Magnus, Pacatianus, Ingenuus, Balista, Felicissimus, Terentius Maximus, Gellius Maximus,
Regaliano y Sulpicia Dryantilla

--muertos todos;
olvidados.

Nadie despierta sudoroso en su nombre, ni sufre sus conjuras y confiscaciones.
Nadie teme a Tetricus, ni a Postumus.
Nadie sabe en qu playa inundada estn las sobras de Aemilianus.
Nadie sabe quines son los hijos de Sulpicia; nadie les odia ya, y
nadie sabe cmo fue quererles;

Nadie les cuida, nadie les traiciona, nadie sufre su traicin.
Nadie les aclama en las plazas.
Nadie afila las lanzas en su nombre.
Nadie se ocupa de censar el odio que germina en los aplausos.
Nadie espa las nuevas codicias que brotan como musgo entre sus sombras.
Nadie ambiciona tratos con Macrianus.

Ya no conspiran, ya no obtienen ganancias de su astucia.
Ya no ganan y pierden las batallas, ni avalan sus victorias con actuarios de muerte.
Ya pueden descansar sus sonrisas incompletas, y el rictus macabro en sus miradas.
Ya no precisan mentir, o hacer inventar perversas fantasas.
Ya no necesitan esconder sus motivos.

Ya estn todos muertos;
olvidados.

II

Duda sobre la compasin

Qu hago con mi furia, que me protege
y me aprisiona
y me acompaa
y me defiende, que cuida de mi oscuridad,
que vacila, que agrede,
que se retuerce, atormentada
por el olor dulce de la sangre?
Si ella escapara
gozaran los injustos;
los enemigos del momento feliz y del abrazo
sentiran que triunfan,
los canallas que no piden permiso y los que
erigen el engao,
los que hacen de la calumnia una verdad potente,
los que muestran su indignacin ante el bien
y lo tiran desnudo a un calabozo;
quien se opondra a todos ellos
si mi furia abdicara?
si dejara crecer mi mansedumbre,
si se abriera la puerta de mi espritu a un nuevo oxgeno,
si saliera de su celda el amor paciente,
si la compasin arropara mis das,
si el centro de la culpa fuese el centro de la libertad;
qu haran los injustos con todo ese silencio?
qu hara yo indefenso, inerme, en la prxima batalla?

III
Asctica

Lo puro no es siempre lo ms aromtico,
ni el beso al tacto, ni el color que acaricia las pupilas;
el ms indulgente paladar podra sufrir
injuria insospechada, herida de aguijn y piedra seca,
ms dolorosa que un eco de traiciones.

Lo puro no es siempre bienvenido,
y raramente esperado
--luego de la oracin matutina
pberes virtuosas se lavan la cara,
meditan sobre la maldad que acecha;
ser as la vejez, lavarse la cara
para sentir el frescor del mundo restaurado?

Vendr despus el da a rescatar el camino
que de otra forma se hundira en
intiles cavilaciones,
y al llegar la tarde la oracin vespertina
les mojar de nuevo las pestaas
--vendr otra vez la vida descarnada?

Y as aprendern a vivir del artificio,
En un rincn monstico del alma
contando las puras bendiciones
que solo la cercana logra menguar.

biografia:
Francisco Larios Blanco

Nicaragense, residente en Estados Unidos. Un poemario: Cada Sol Repetido [2010].

franjlarios@comcast.net

 

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