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Jorge Etcheverry Arcaya
Nacionalidad:
Canadá
E-mail:
jorgeetcheverry@rogers.com
Biografia

Jorge Etcheverry Arcaya

Embajador de Poetas del Mundo - Canadá

Chile. En Canadá desde 1975. Poeta, prosista y crítico, Cronipoemas, su sexto libro de poemas, apareció en 2010. Tiene prosa, poesía y crítica en Chile, Canadá, México, Cuba, Estados Unidos y otros países. Su Chilean Poets: A New Anthology fue publicada en 2011, en EUA. Aparece recientemente en antologías como Antología de poesía chilena I. La generación de los 60 de Teresa Calderón, Lila Calderón y Tomás Harris, 2012; Alquimia de la tierra, de Santiago Aguaded Landero y otros, España, 2013 y en Elogio del Bar, bares y poetas de Chile, Gonzalo Contreras, Chile, 2014. Su colección de cuentos Apocalipsis con Amazonas, es de 2015.

 

EL PUEBLO

Estudiantes sin escuela y sin libros
Caracol sin concha, mar sin olas
Trabajadores sin manos, visionarios sin párpados
Soldados sin uniforme, galones ni artillería
Apoyados en la columna vertebral de la tierra dan la batalla
Sin escuadrones y sin gritos
El hambre por arma pesada, la sangre por bandera,
los nervios por bencina y corriente

Al lado de allá las máquinas
Los automóviles y los carros blindados
Los libros en buen papel, reglas de cálculo
La carne, el pan, las alfombras, los collares
Los aeroplanos, las comunicaciones
El centro de la ciudad, de altos edificios sólidos

Al lado de acá trincheras de adobe
de ollas desfondadas, de cebollas
de camisas sin botones, de rosas secas

Sin mapas en que planificar los pasos tácticos y estratégicos
Con la vastedad humana soñolienta y débil como ariete y defensa
Desparramados por los desiertos coronando cordilleras rebalsando los valles

Reproduciéndose y muriendo
Sin mariposas soles ni tambores
Sin héroes tocados de yelmos, caballeros en regia cabalgadura
Sin espada que cante, sin griales

Sin estandartes ni estrellas brillando en las alas de los aeroplanos
Hechos un pecho sin espalda visible
una envergadura amplia del color de las plumas del zorzal una sementera de frente y ojos

Adiestrando no compañías sino generaciones
Oponiendo al desgaste de los cartuchos quemados la disolución de la carne
a la llanta oruga los arados rotos

Engranando el engranaje de las articulaciones dormidas
Dotados de la sabiduría de la máquina humana frente a la astucia de los Estados Mayores
Oponiendo la distribución del hombre sobre el suelo a los tratamientos de shock
Echando mano al agotamiento de los brazos, planificando la suspensión de la energía que sostiene las fábricas

Frente al poder armado de ametralladoras y calculadoras
Que puede controlar las mareas, no el crecimiento de los mares
Que puede cosechar las espigas y no sabe eliminar la necesidad del trigo
Que se tapa la cabeza bajo el sol y no sabe eliminar la fuente de los rayos
Que sabe quemar libros ya escritos pero no puede escribir otros

Hundidos hasta la cintura en el barro de la historia
Haciendo alarde de la posesión del tiempo en los genitales
Ostentando la fuente de toda fuerza en los brazos
Guardando la reina de las abejas en la caja del corazón
El incendio voraz en la oscuridad de las pupilas
La voz de las multitudes tras los labios cerrados.

Villancico del nacimiento de verdad


Y fíjese señora
que los animales vinieron
y entibiaron al niño con su aliento
y la virgen lavaba su ropita
en la arteza

Y fíjese señora
que todos venían con regalos
desde los canales y las cuevas
desde las islas perdidas

El imbunche
Ivún=pequeño ser
y ché=persona
los orificios cosidos
y saltando
La Pincoya
Triste, de negro
El Caleuche
barca de arte
navegando entre nubes
con sus tripulantes
de cabeza vuelta hacia la espalda

Y el Colo Colo
animal dañino que nadie ha visto
Laucha sin cola
Que come solo y no convida
Marmosa Thylamis Elegans
refrescó la frente del niño
con gotas de saliva

Y Fíjense
Vinieron

Cada uno con su gracia
el Machucho
el Gallipán
el Piguchén
la Lampalagua

Y el niño se reía
del Trauco
que anda a saltos
la Huenauca
que anda a saltos
pero en una sola pierna

Y Fíjense
que vinieron los cóndores
de la cumbre del mundo
con telas tejidas de cristal de nieve
Y las llamas
con vellones tejidos de su piel
por la gente del altiplano
Y el Choroy
—Loro de los canales—
trajo un abanico de plumas multicolores
[Hace calor de día
en la Judea]

Y la Llorona dejó de llorar
por las playas
Y el sol apareció más temprano
iluminando los canales

Porque nació el niño

Y fíjese señora
que se prendieron solos los fuegos
de la Tierra del Fuego
y los guanacos

todos cuello y ojos
salieron a mirar

Y fíjate niña
que una niñita como tú
una chilotita
pudo ver desde su isla
una nueva estrella
Porque nació el niño

Fíjense, así pasó
Como se los estoy contando.



http://www.etcheverry.info

jorgeetcheverry@rogers.com

 

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