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Francisca Araya
Nacionalidad:
Chile
E-mail:
Biografia
DERECHOS DE LA MUJER

Toda mujer tiene derecho a ser amada con locura
a ser invocada en sueos por labios fantasmales
a ser la musa inspiradora de un poeta callejero.

Toda mujer tiene derecho a la palabra infinita
a decir una y mil veces te amo
a nombrar cada detalle de su suicidio amoroso

Toda mujer tiene derecho a la creatividad insaciable del macho cabro
al despliegue de todas sus destrezas
para alcanzar el grito inefable de la pasin.

Toda mujer tiene derecho a ser puta, concubina, cabaretera
toda mujer tiene derecho a soar indecencias
a decir insolencias, a probar sin licencias.

Toda mujer tiene derecho a las maanas de modorras,
a las noches trasnochadas, a las vidas desbocadas,
al desayuno en la cama.

Toda mujer tiene derecho al suspiro en la oreja,
a la mirada hambrienta, a la caricia cmplice,
al amor sin barreras.

Desde la llama de una vela al incendio de una hoguera
Toda mujer tiene derecho a encender todos los fuegos.

BESTIA

Tengo una bestia en las entraas
iracunda, desbocada
una bestia enjaulada que ruge y que ruge
con sed de sangre y muerte
Cada latido es un zarpazo
Cada deseo es una tragedia
Cada lgrima atraviesa mi rostro como sus infinitos colmillos.

Tengo una bestia en las entraas
merodeando el corazn
Cuando alla me desgarra el alma
y la luna no calma su dolor.
A su paso todo cae desangrado,
la voz queda muda, los ojos ciegos
y la tormenta arrastra sus vsceras por las calles desiertas.

EXABRUPTO DEL BRUJO DE RISA FATAL

Sin ser Dios, alguna vez,
al principio de los tiempos,
mi carne goz de la inmortalidad,
mis pupilas abrazaban el horizonte,
y en mi sangre arda el universo.
Pero yo no era un Dios.
No era Dios el Brujo Negro.
Tampoco lo era El Descuidado,
ni mucho menos el Brujo de la Noche.
Entonces explot la furia de los falsos dolos
que teman por su reino de papel.
Soplaron su glido aliento
sobre el fuego conquistado,
cegaron nuestra vista con sus artificios
y abrieron su soberbia en medio del Edn.
Se nos orden bajar la mirada
ante el Seor de los Mundos
y rendir nuestros corazones
al polvo original.
Y los necios de la regresin infinita
se enfrentaron, entonces,
a su propia soledad.

Pese a la sentencia,
la muerte no quebr
el espinazo de la noche,
y la inocencia
dej entrever su sonrisa
en los rostros de los hombres
que an miraban al cielo.
Nadie ha vivido ms tiempo
que un nio muerto,
advirti Zhuang Zi,
en el epitafio de la infancia.

Algunos que no supieron escuchar su voz
sucumbieron ante la nostalgia de la derrota,
otros traicionaron a la esperanza
y los ms desprovistos,
jugaron a ganar batallas
en un tablero de ajedrez.

Yo, en cambio,
gozo jocoso,
con las escaramuzas de esta historia
que nos cambi las preguntas
cuando tenamos todas las respuestas.

Me ro de las seriedades seniles
que arrugan la frente de empinadas laderas
y hmedos senderos.
Seriedades que decantan la voz en la garganta
y pesan en los prpados invocando el sueo.
Seriedades hipcritas
que amenazan con sellar
tus labios en el vaco de la apariencia
y vuelven a plegar una y otra vez tus sienes
como sbanas de acogida en el sonmbulo delirio.

Si las ideas no nacen de la emocin
mejor que no prostituyan las palabras
que las transportan en el aire.
Si las acciones no nacen en la sangre
y no bebes tu sangre como el vino de la fertilidad,
mejor calla y duerme.
Que se apaguen los lugares promiscuos
que tu lengua dispara
como proclamas revolucionarias.
Que se despierten las dudas cmicas
del ngel aguerrido
y a metrallas de carcajadas
desbaratemos tu pintoresco herosmo.

Inventemos la risa infinita
que tuerce los estmagos,
la fuga de lgrimas desbocadas
que hace surcos en los rostros
y deja sus huellas de pjaro
al borde de la mirada.
Inventemos la risa de los funerales
que levanta a los muertos de sus tumbas,
que rescata a los sobrevivientes de los abismos
y siembra la magia en la boca de los vivos.

Y sepultemos con nuestra risa
a los adoradores del entrecejo fruncido,
de la voz golpeada y el silencio enmudecido.

Atencin tteres y titiriteros,
muecos y muequeros,
caricaturas de maestros
y aprendices de cartn!!

Escuchad lo que os viene a decir
este bufn de la humanidad.
Elevad el ancla de este barco hundido,
dejad al viento ejercer su trabajo
y aprended del oleaje y de la tormenta
su desprecio por la adversidad.

Pero, atencin, muchachos de la bonanza,
temblad ante la risa csmica
que bombardea sus castillos areos.
Temblad ante la alegra indita
de este parto milenario
y arrojad vuestras estriles suspicacias,
en el pozo sin fondo del olvido.

biografia:

Soy periodista, tengo 25 aos, escribo desde los doce. Estudie en la Universidad de Chile, egres hace un ao, y estoy buscando un lugar en el mundo. Suena un poco melodramtico, pero es apenas un sntoma del sndroma de Peter Pan.
Campanita, Has visto mi sombra?

 

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