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Evelyn Gema Rossel Quezada
Nacionalidad:
Chile
E-mail:
Biografia
La desaparicin de una Golondrina.

Si una historia que fue llega a su fin
Porque est en el pasado su futuro.

Enrique Lihn.

Siempre la luz esta en las paginas ledas.
A veces veo en el cielo, que tampoco se las historias de mis locuras, que un da quizs desaparezca para siempre, pero en el sueo de mi voz exaltada en la sombra, del terminar sofocada del aire que respiraba dormida, sobre mi escondida ignorancia del tiempo, que embarazaba mis races, dormida sobre la conciencia de mi partida, al cruzar la primera y ultima entrada del camino, mas all de lo conocido hasta hoy.

El viento grita al pasar los nudos de mis pasos, que atrapa mi desasosiego en el espacio, que impide mi existencia, como una virtud de comenzar mi vida,
para nombrarte, como riesgo de mi pensamiento recobrado, por un seco asistir,
de los das, que envolvieron, cada relato de comienzos y finales de esperas sin hablar sin nada que decir.
La ausencia del deseo
que gusta del miedo, refugiado en tus huesos,
de un misterioso rincn de vida, enamorada de la evidencia de creer la inocencia, de un recuerdo anticipado y divulgado, por tu encierro, de un fondo que lastimo tus hojas, conformes a la irrealidad del orden desnudo en su creacin misma.

Celebro el da como ayer y maana, pero en un fro fraternal de cruzar tu puerta, que se separa para siempre de mi palabra. Pero con el escribo que existes, para renacer las ventanas, que se abren del sentido distinto del arte de conocer y nombrar, en mi espera de la frontera, que circula tu exterior, un mundo, que conquista el reino de los hombres, en su demente monstruo que recuerda su muerte, seguros de su tiempo, bajo el sacrificio de esperar su retiro y fatalidad, de nombrarse a si mismo, como una recompensa, de sus continuas rutinas, que vacilan en el interior de cada ventana, que atraviesan mis ojos revueltos en el limite de mi lucidez, amable y clara, en mi situacin de huida o solo abandono, de un adis que trascendi la estacin de mi temporada, en el abismo de maana, de una estela que tiene la forma de una puerta abierta, pues esa es la imagen que abre un paso entre lo invisible y lo visible, lo temible y tranquilizador que pone contacto como mi sentido de la mirada a lo opuesto, a la puerta falsa, donde todo calla y lo prefiero as, una imagen nica y traslucida, en mis vivencias de lo sagrado y contemplador del da, que aparece, en la raz de la transmisin, contemplada en mi expresin, ya fugitiva del efecto de la ausencia, que desplazan mi visualidad pura de la ida y vuelta del crepsculo, que caer en mi, en el momento, de separar la imagen con la creacin, como vinculo de mi liberacin de fluir en lo temible, de abrir un paso.

Mas justo, en el recuerdo de una impresin clara de la imaginacin, de despertar, con el constante deseo de despedir, una repentina actitud de lo trivial, a lo frico, de la escuela, que representa una condicin del recuerdo, de una realidad invisible; llamada como una orden razonable de mi constante deseo de elevacin, con un gusto de lo espiritual, consecuente de mis experiencias, divulgadas en una condenada prudencia del tiempo encerrado, por el delicioso insomnio poetizado en mi crisis, causada por el cansancio de luchar con ellas en el miedo continuo de mi estado transformado en una melancola, con un dolor positivo a mi espanto.

En efecto, todo me provoca dejar de lado todo mi tiempo dedicado al esplendor, de citarme como una energa necesaria, para liberarme de sus muros, que exageran, mi efecto de envenenamiento, que domina mi sensible evolucin, de convertir mi impulso en un signo de fantasa innata, a mi destino de encontrarme en el paseo perturbador de tu salida.

Todo convertido en el deseo de la ilusin, de considerar el recuerdo, como un culto de mi presencia, en el lugar condenado por mis pensamientos, que saltaron el orgullo, de analizar mi suerte, de adivinar mi fin en la mirada de las doctrinas traducidas, por mi irona arrebatada del conocimiento y la belleza del camino, aun vago recuerdo del final del pensamiento supremo a mi encuentro con la naturaleza, de prohibir la libertad, de conocer el equilibrio, condenado a vivir en mi ilusin de elevarme a lo infinito, de exaltar el tiempo ya deseado y confirmado por toda voluntad de suerte.

Sin saberlo, mi testimonio de despedida, es por un instante, una facultad de mi imaginacin creada en el caso de suponerme, como una mujer arrojada de su gracia espacial, de esperanzas, de elevarse a lo aventurado de lo infinito, que conclu en un cerrar de circulo.

AMANECER

Comienzo a partir
el viaje de luz
envia
mis sonidos
de nombrarte hoy
por los rincones
de los sueos
que transformaron
mis vivencias
en tu bendicion de ser.

PIEDRA

Cuando uno camina
Piensa en llegar
A su lugar
Lugar que no tiene fin
Pasos que no terminan
Pero son huellas
De tu ayer
Del ayer
De ayer que se marcho
Que no manifiesta un sonido
Solo escucha voces
Voces de papel
De cera
Avanza cada da
Sin seguirme
Sin demostrar
Sin color
Hoy no camino
Hoy me postro en la TIERRA
EN LA ARENA
Colores cafs
Oscuros
No
No
Quiero
Verde
Verde del pasto
Profundo como la maleza
Profundo como el musgo
No
Gris
Si
Gris como las rocas del ro
Piedras de ro color caf
Color rojizo
Mil colores que brillan
En ti piedra
PIEDRAAAAAAAAAAAAAAA
LAPISLAZULY
TURQUEZA
MALAQUITA
HABITO
CAMINO EN PIEDRAS CON OLOR A VIDA.

biografia:
Evelyn Gema Rossel Quezada

NACI EN COYHAIQUE-CHILE EN 1982 LICENCIADA EN ARTES DE LA PUCV
ESCRIBO POESIA EN LA PINTURA.

golondrinaazul@gmail.com

 

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