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David Saturno Donatti
Nacionalidad:
Colombia
E-mail:
Biografia
EL ATLS SOTERRADO

Una llovizna de asfixia cae a lo largo de tu cuerpo
Tu pecho es esa cueva donde crecen las semillas del incendio
Una espada de fuego lame tus escamas
Un animal extrao se droga con tus desolaciones
En tus huesos se calcina el arrepentimiento
Un felino rojo corre por tu lengua
Alguien afila la soledad sobre tu frente
Un ro de turbulencias parte en do-s tu ser
Cuelgas de la barba del gigante
La memoria del vino muere en tus entraas
El reloj de fuego hace tribular la tierra inhumada en tus ojos
En tus manos repiquetean los pasos de la obscuridad

El camino de la ausencia cae en tu rostro
como una gota, como una lgrima de fuego

Una nueva piel te crece en los brazos
Tu peso es tu sed
Tu sonrisa es esa espina combada que clavaron en tu cara
Un cielo de bocas voraces se precipita en tu espalda
En tus alas circulan animales ciegos, perdidos en su respiracin
La sombra de la clera galopa por la corriente de tu sangre
Un ave muerta golpea en la ventana de tus suspiros
De tus hombros cuelga el gemido del ahorcado
El pecado socava tus prpados de espuma
La clera puebla el laberinto de tu vaco
La obscuridad te cose la piel de los ojos con nudos ciegos

Por la geografa de tu cuerpo
la sangre corre como un nio abandonado

Te ahoga la temperatura que segregas
Desde tu garganta nace el puente que desemboca en el abismo

Qu es eso que pisotea tu corazn?
Eso que escribe la balada de la muerte sobre tu carne?
Qu es esa cosa que te sube por los pies?
Y ese fango que zigzaguea en tus cabellos?
Y esos animales alados que giran en crculo encima de tu frente?

mrate al espejo ya ni tu nombre se refleja

TOPOGRAFA DEL ABISMO

Desde el humo chorrean slabas estridentes
que se esparcen sobre los cuerpos y los rostros

El bramido desesperado de los sueos sale a la realidad
La noche desciende por entre la sed de la luz
Un diluvio obscuro arranca los matices del alba

Negras aves gigantes desentierran
cruces ocultas en la carne de los labios

La voz inquisidora del misterio atrae la tempestad
y hace su ceremonia de espejos sin rostro

Un cuervo dibuja el fuego
La mirada de la herida sepulta la plegaria del mar
Desde su altar el asesino besa la soledad del tiempo
Las sombras frotan su vaco
Las nubes ven el nacimiento del hombre de $3>l
Las manos de las estrellas huelen a destierro
La respiracin del insomnio empaa el cristal del silencio
La sombra del ngel halla la escritura del temblor
El miedo se baa en humos circulares
La primavera convulsiona

Vrtigo, agitacin, escalofros estridencia de tambores

eso que suena es el ladrido de la muerte?

SUSPENSIONES

Slo miramos un extremo del infinito

Pero cuando miremos el otro extremo del infinito
sabremos que el infinito tiene, no otro extremo,
sino un infinito de extremos
Y muchos infinitos en cada extremo
Y no dos caras sino infinitas caras
Y as repetitivamente

Y el centro posiblemente es otro extremo,
un extremo cuya infinidad
viaja circularmente hacia el infinito interior

quiz la $3> sea el silencio,
la nada,
el vaco

DESCENDIMIENTO

cuntas sombras he proyectado a lo largo de mi vida?
cunto hay de m desperdigado por el mundo?
de cuntos vacos estoy hecho?
con cuntos vacos lograr completarme?
con cuntas muertes se consigue el olvido?

EL SUICIDIO DE LA ROSA

El lenguaje es el medio, el camino,
el puente que nos puede llevar a ese origen perdido

Dispersas y recnditas,
en el lenguaje estn las huellas, los vestigios,
los rastros de lo que hemos sido,
las ruinas de lo que somos

La palabra condensa todas las huellas
que ha dejado el hombre

En el lenguaje est incgnito lo incgnito
Pero la palabra se ha contaminado

Los lenguajes son impuros
y expelen transpiraciones con sabor a desolacin

La mentira es la menstruacin diaria de los hombres
La esencia padeci una $3>morfosis de dispersiones
Respiramos el efluvio de rosas que se suicidan

Inventamos dioses de humo
que esterilizaron nuestra capacidad de asombro

Solamente nos ha quedado la ausencia de
aves extraviadas cuyas sombras son degolladas
por el relmpago que reflecta el grito

Probablemente en la cumbre del grito slo exista silencio;
y por eso el grito busca el vaco, tiende a la mudez
y asciende buscando esa quietud absoluta,
esa sinfona total de sigilo

gritemos, entonces:
un grito tan fuerte
que rompa su burbuja donde habita,
un grito que se salga de s mismo
y se lance abierto al abismo del vaco
[silencio]

LUZ DIVIDIDA

Hemos bifurcado la unin entre hombre y cosmos,
hombre y naturaleza, hombre y esencia

Dispora de naufragios

El hombre se ha separado del hombre
Hemos sido partidos, divididos
Y entre las dos mitades la distancia crece
Y cada una de esas dos mitades ha sufrido nuevas divisiones
Y cada nueva divisin tambin es separada
Y aquellas distancias cada vez nos habitan ms,
nos poseen, nos abren, nos a-slan

Somos slo fragmentos, retazos,
dispersiones,
trozos, despojos,
slo pedazos de olvido

El hombre es un arrume de escombros,
una montaa de desastres,
una ruina sobre otra ruina,
una herida sobre otra,
una soledad sobre la misma,
una llama hollada en el tiempo,
una sombra sin cuerpo,
una otredad,
un diccionario incompleto,
esa ceniza fra que ya no encuentra
cmo fragmentarse, cmo dividirse ms

Somos ese ro detenido,
esa fisura a la intemperie

...Y caemos

BIOGRAFA:
David Saturno Donatti


Bogot 1984

dsdonatti@hotmail.com

 

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