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Aymer Waldir
Nacionalidad:
Colombia
E-mail:
Biografia
SAUDADE

Recibo, desde la nostalgia, otra vuelta de tuerca a mi cabeza. La espina, que se desprendi de tu abandono, se ha clavado en mi soledad que te reclama. Entre las astas de este toro noto tus seales de niebla. Un grito se zambulle en tu garganta. Pretendo ahora atender tu splica, pero abatido por el desgano que me trae el afn diario debo recorrer tambin el largo silencio acumulado. Que difcil es hacerlo cuando, maltrecho, oigo como cantas el trgala hundiendo la pa que me conmueve. Padezco la absurda contencin de mis latidos ante la causante de tantas taquicardias. Acepto la devolucin de las monedas con que pagu y beso el ltigo con que habrs de fustigarme. Preparado para el exorcismo, admito la deuda contrada, dar reparacin a quien me enseara a maniobrar en el arte de la delicia y el extravo. Quiero romper el cordn umbilical que me ata a la tierra y ser fuego mezclado con aire, pero la gravedad me siembra los pies en este suelo de humillaciones cotidianas. Mis ojos te atienden y contemplan y a cambio son observados por el rabillo del ojo del reproche. recib, eso s, indicios que eras fuego o agua y mi brjula seal hacia tu centro, que la atrajo. En esta brega diaria de pelear contra los pecados capitales, me dejas impar y pretendes que evoque tu conjuro sin el pergamino de tu hechizo, que no recuerdo. Hablas de caricias que no llegan mientras yo me acuesto sin tu fragancia codiciando derrotar la quimera de tu lejana. Ven, maestra de las curvas vibrantes, ventripotente y conmovedora inspiracin, arrjame el rompecabezas/alfabeto, para evocar y sugerir, que armar desde el punto G hasta completar el alfa y omega en orden ascendente. Sigo triste, me embarga la queja que no asoma su flor por estar sembrada en esta umbra. Bostezo, antes de la montona audicin matinal por la que te he canjeado, en repudio por haberme subastado a este impostor que en nada compensa a tu renuncia. Me percato de las trampas que me has tendido, libero mi arrebato para que escape en busca de lo que le atrae. y lo captures, pero la brevedad del anhelo me lleva adelante por otros caminos inciertos. Cunto diera por entregarme a tus delirios e interrogarte hasta saber que no son necesarias alas para volar. Aljame, de una vez por todas, de estas estatuas y pinturas vestidas que me abruman, de estos mezquinos atentos al contagio. Invntame otros mundos donde pueda descansar mi ilusin y aquietar el ansia que me agita, apacguame con los dictados de tu cadencia, dulcifica estas lgrimas para esparcirlas en la arena de este circo con el pretexto de tornarla movediza. Djame hundir en el arenal hasta el agotamiento que aplaque la furia y reanmame en el boca a boca de tu magia. Y desde el hlito que renueva, permite que mis pulmones se inunden de tu esencia: aire, pedestal sobre el que fundo sutilezas. Vamos, presagia la llegada de la ternura a estos corazones tapizados de egosmo que me asedian, invtame a inhalar la fragancia del plectro que cambia a plural esta primera persona que reprime. Recibe la plegaria que te elevo y transmtala en sustancia innegable. Corretame entre los pasadizos con tu lluvia de verbo y sustantivo para expresar, al fin, lo que hago o padezco y esta perenne mutabilidad que me ubica constantemente detrs de ti para que te finjas perseguida. Dale. Compltame hasta que me brillen, hmedos, los ojos; hasta que me despoje del irrevocable adjetivo, hasta noquearme tirando de mi lengua. Guame, con intensidad, al lmite donde se abandona el mundo sensible, a la liturgia para imitar a los dioses; condceme hasta la llama donde la sabidura enciende su antorcha; djame vagar entre las imgenes de albaricoque, almendra, cucurucho, caracola, torno, mortero y rosa. Ensame a insistir con las posiciones que pondrn la poesa a punto mientras te abandonas en el cuerno del unicornio, te sumas al dragn enroscado y te haces a la sombra del martn pescador, para que gocemos la agona de las gaviotas en vuelo. Recurdame que estoy hecho de sueos, despirtame de esta pesadilla rutinaria de me consume hasta la palidez. Derriba de la mesa que frecuento, cada uno de los frascos que no llevan rtulo y quiebra aqul que, mereciendo algo mejor, le pusieron la etiqueta de 'veneno'. Calma el origen de esta reaccin, de este afn desmedido. Serena este deseo, dame el sosiego, ensame la contencin para la voluntad del goce. Te imploro!: Dame luz y ms palabras.

VESTIGIO

Huelo la pista sutil que me has dejado. Bebo de los vientos donde expandes tu fragancia. Pronto te dar alcance. Acumulo mi experiencia, en aos de seguir tu rastro, desde aquel momento en que preferiste eludir nuestro combate. Busco, desde entonces, la esencia de la tentacin con que acentas tu presencia. Te persegua, incluso, desde antes de emprender este viaje: venas instalada con mi infancia. En el acecho de atrapar tu posesin arrebatada, pasaron das en que el aroma se desvaneca; entonces pens en desistir, la razn me perturb por un instante y su bofetada pretendi apaciguarme. Y otros, en que el rastro fro pretendi serenarme el mpetu, pero la fiebre por encontrarte mantuvo mi cuerpo en su temperatura normal. Ha llegado el momento. Mis ojos, cubiertos de brumas, intuyen el camino en que hemos de cruzarnos. No retroced nunca, fue el atolondramiento de no saber que quera el que me hizo dar media vuelta y seguir avanzando. Mi coleccin de recuerdos se agita para que te invoque de nuevo y me incendie en ganas de encontrarte. Indago en mis nostalgias para situarme en ese paraso del que nunca podrs expulsarme. De entre las espinas saco la rosa para acariciar, otra vez, la idea de mimarte. Cae la tarde. Te acorralo. Para m, la oscuridad es otro sol, pero postergo el momento de tenerte. En el deleite de los instantes previos no duermo, descanso en la idea de tu captura. Llega tu aroma y con l la certeza de que maana ser el da de tenerte cautiva. Te espo en los segundos de rebelda que an te quedan. Tu malicia se acuesta con la noche. La trampa est tendida. Frente a la hoguera que preparas el presagio te lleva un escalofro. Tiemblas. Te miro con la inocencia del asombro y con la sombra llega el delirio. Baila sola. mientras puedas. Ya te tengo, slo es cuestin de tiempo. Ya no podrs ocultar tu pasado, toda la tierra te ser de vidrio. Amanece, llega el da.

INFLUJO

Percibo tu aroma, el que se propaga cuando caen tus prendas. Surge tambin de todo aquello que tocas por los lugares que vas pasando. Es cuestin de distinguirlo para quedar impregnado. Coleccionaba todo aquello que oliera a ti para intentar atraparte en la esencia de tu revelacin; fue mi preludio. Alcanc a guardar tus indicios en una maleta que ahora no cargo porque detiene mi paso. Le puse en la etiqueta: 'a nadie pertenece'; escrib claro su contenido y quin eres. An no la envo a uno de los sitios donde la esperan. Son tantos. No s si abrirla y permitir que salga lo que pude capturar para que se disperse a su antojo, en busca de su destinatario. Ahora no guardo nada, apenas te advierto disfruto el encanto, pero lo dejo all: a los cuatro vientos, sin ninguna reserva, para que se entere todo el mundo. Perd el egosmo. Y otras cosas. Dicen que la vergenza. Desde que huiste de m, mezcla de enfado y desprecio, cambi de pasatiempo; tuve que guardar inconvenientes, dificultades, circunstancias adversas. No haba espacio para tantas cosas. Soplaron malos vientos que lograron cambiar el sonido que de m sala. Un aire de afliccin hizo vibrar mis paredes. Son y trin hasta que a mis penas se las llev el viento. Tampoco ellas fueron estables o duraderas. Adentro slo qued el vaco y all nada se transmite, ni el silencio. Tengo ahora distinto timbre, intensidad y altura. Mi canto es otro, pero su causa es la misma.

Distingo tu fragancia, la que derrochas ahora al desatar palabras. Huelo tu voz y quiero ver el fuerte latido, sentir la imagen pura que ofreces. Eras lo que sigues siendo. Presiento tu cercana, la rosa nutica me muestra la orientacin y fuerza de los vientos que me esperan si te encuentro. El diagrama me asegura agitacin de aguja en las treinta y dos secciones que marcan los rumbos en que divido mi horizonte. Intuyo las coordenadas a las que me llevars: Placer extremo. Ante l quiero plantarme antes de que all me empujes. Llegar anticipado a cavar un agujero buscando refugio; le pondremos un nombre para hacerlo mo y lo decoraremos juntos con tu tono, meloda y esencia. Aydame a depositar all todo lo que me afecta y me conmueve, para ver luego cmo lo usas en mi contra. Ser a su vez nido y fosa de la consideracin en la que me resguarde. Lo cubrir de reflexin y le dejar dos salidas, porque siempre hay dualidad, dos opiniones antes de perder el juicio.

Aqu te espero, practicando malabares con la esfera de la palabra. Fanfarroneando saber hacer lo que t me dictas. Cuando nos encontremos de nuevo me movern los vientos, todos los vientos. Pero no como una veleta, sino como un eje que pretende expresar lo que es la vida: este estado de cambio permanente, este suceder de inquietudes que nos deja quietos. Un morder perpetuo del pan de los ngeles, sin meditar en ello. Mis sentidos te esperan para que mis sentimientos sean presa fcil para ti. Pan comido.

biografia:
Aymer Waldir

Naci en Medelln [Colombia] en 1967. Integr durante siete aos el grupo experimental de teatro del Politcnico Colombiano 'Jaime Isaza Cadavid'. Estadstico de la Universidad de Medelln, se gana la vida con los nmeros y pretende ganarle a la vida con las letras. Es el representante del colectivo artstico Sane Society para los pases de habla hispana e integrante del Taller de Poesa de la Biblioteca Pblica Piloto de Medelln. Sus cuentos y poesas han sido publicados en revistas y suplementos literarios de varios pases. Viaj a Espaa en el 2003, como ganador de la convocatoria 'Toma la palabra' de la Casa Domecq. En 2005 obtuvo el Primer lugar del 'Premio Nacional de Poesa' otorgado por la Universidad Metropolitana de Barranquilla, ha sido finalista de varios certmenes literarios internacionales y sus columnas de opinin, agrupadas bajo el nombre de 'La viga en mi ojo', se publican en revistas de Colombia y Espaa.

Otros premios
Primer accsit en el Taller Literario 05 de Argentina - 2003
Finalista en el X Premio de Cuento Carmen Bez de Mxico - 2003
Segundo lugar en el concurso de poesa y prosa Azul, San Jos de Costa Rica - 2003
Finalista Concurso Memorial Mago Merln - Editorial Ceyla, Espaa - 2004
Finalista Concurso 'Historias Mgicas Y Verdaderas' - Aldeas Infantiles SOS, Espaa -2005
Finalista 'Concurso Literario Jorge Isaacs' - Museo Cementerio de San Pedro, Medelln - 2005
Finalista en el XII Premio de Cuento Carmen Bez de Mxico - 2005
Segunda Mencin 'Cuento de Humor del cono sur de Amrica', Editorial Despeadero, Argentina - 2005
Segundo mejor relato del ao publicado por la Revista Oxigen - Zaragoza, Espaa - 2005
Finalista en el III Concurso de relatos cortos 'Luis del Val' - Ayuntamiento de Sallent, Huesca, Espaa - 2006
Finalista en el I Certamen de Poesa baco- Editorial baco, Madrid, Espaa - 2006
Finalista en el V Certamen Literario 'Cartas de Dulcinea a Don Quijote' - Escuela de Escritores Alonso Quijano - Ciudad Real, Espaa - 2006
Finalista Concurso Tulio Bayer 'Poesa social sin banderas', Editorial Manigraf , Manizales, Colombia - 2006

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