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Vctor Eligio GIMNEZ
Nacionalidad:
Argentina
E-mail:
Biografia

EL PUENTE

Más allá de las diversas pérdidas
y congojas que nos atraviesan,
de la silente desesperación,
de la opulenta transitoriedad.

Detrás de la gran consternación
por la conciencia de la finitud,
del acopio de estupor insomne,
de la monstruosidad en sueños.

Superando a las contradicciones,
a los horrores por algunas fieras,
al drama de las perplejidades,
a la desolación y al desconcierto.

Sobrepasando nuestras endebleces,
nuestros dilemas e inseguridades,
nuestros enigmas más descabellados,
nuestra errabunda ansiedad mortal.

Después de todo y antes que la nada
está el amor y su poder de abrazo,
de asilo pero también de puente,
su vigorosa vocación de encuentro.

Aunque además resulte pasajero
para un reloj o una cronología,
su cumbre vivencial abre lo eterno,
nos derrama el tiempo del sabor.

Su manifestación prorrumpe, parte,
pero en su comunión nos hace bellos
para representarnos lo absoluto.
Es cierta ocasión excepcional.-

EPISODIO DE SOLEDAD

Hoy he muerto. Venid a verme.
Tengo fría la piel. No siento el alma.
El corazón -a qué invocarlo-
reclama voluntad y no esta calma.

He muerto sin dios y sin amigo.
[¿Qué traman los hilos de las Parcas?]
Mi libertad no tiene compasión.
Ahora es soledad sin esperanza.

Hoy he muerto. Y la muerte
es una tentación para la vaga
ensoñación voraz de los poetas
que sangran después de una jornada.

He muerto y la muerte también es
la lluvia que cae en mi ventana,
la vida sin deseo en este día,
la desestimación en la mirada.

He muerto en plena vida y soy testigo.
Cavilo pese a todo en la clavada
espada como arcana compañía
del sueño atormentado en esta nada.

Venid a verme pues y comprobad
de mi muerte su triste resonancia
de gritos en silencio. No extrañéis,
jamás preferí la extravagancia.

Mas no debedme estado de congoja
ni habrá de preocuparos mi destino.
Yo tengo la costumbre de morirme.
y luego sentir sed y seguir vivo.

EL GRAN AÑO OCCIDENTAL

. Que se acerca.
Ajeno.Indiferente.Sórdido.
Después de intenso especular, imaginar,
fantasear sobre su advenimiento,
finalmente está llegando.
Ese monstruo creado por el hombre.
Esa novela gigantesca.
Esa sentencia de futuro.
Esa errabunda bruma ocre
que no es más que un parámetro
de la ficción humana,
descendiente directo de otro segmento
que alguna vez estableció occidente.

. Que se acerca.
Con Internet y el hambre de millones.
Con el Sida y la cirugía estética.
Con bombas nucleares y el bosque devastado.
Con reinos fracasados [no nos engañemos].
Con sistemas políticos y económicos flotantes
sin respuestas al Corazón humano,
que sólo a algunos cuerpos pudieron responder,
y entonces parecen esos barcos que en medio de alta mar
se agitan inseguros, soberbios no obstante,
queriendo disimular el caos, atenuar el drama y el horror.

. Que se acerca.
Con muchos vaticinios derrumbados.
Con varios simulacros del gran Dios.
Con el Mercado al trono y dos tercios afuera.
Tras la Conquista del Espacio y la desolación terrestre.
Con la ausencia de seres que lo pensaron distinto,
o apocalíptico o libertario,
o justiciero o intergaláctico;
jamás tan insípido ni tan intrascendente.

.Que se acerca.
Me duele por los sueños que lo han ennoblecido
[sin su consentimiento].
Me duele por los [muertos] que lo vieron grandioso
en sus cavilaciones.
Acaso duela aún más
por los [vivos] que lo verán entrar
carentes de confianza.
El otrora celebérrimo
-según pomposos vientos-
puente transformador,
el Año de la Ciencia que nos liberaría,
la bisagra del Tiempo para la humanidad.

Que se abran las puertas,
se sienten ya sus pasos,
su redondo sonido de escozor.

Vamos a emocionarnos por todos los recuerdos,
por las supersticiones, por tanto desencuentro.

Y por las esperanzas que se renovarán.

.Que se acerca.
El dos mil golpea sus manos.
Científicos y mitos,
poetas e ingenieros,
filósofos y empíricos,
guerreros y sonámbulos,
mujeres y mujeres,
y gritos en la noche
y la vasta Conciencia.
del fondo de los templos
le sirven de cortejo.

Como fantasma milenario
de sombra inmemorial,
rodeado de preguntas,
bañado en soledades;
fantástico y vencido,
recién llegando y viejo,
feroz y occidental;
con el romanticismo
colgado de una pierna
y ansiando resistir;
con esos atributos
-digamos- demenciales
está haciendo su arribo
sarcástico el dos mil.-

[Noviembre de 1.999]

biografia:
Víctor Eligio GIMÉNEZ

Poeta y ensayista-44 años-Autor del libro de poemas \'Existencia\' [Ed. De los Cuatro Vientos, Buenos Aires 2.006]-Lic. en Psicología-Casado, tres hijos.

victoreligio@yahoo.com.ar

 

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