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Yndamiro Restano
Nacionalidad:
Estados Unidos
E-mail:
Biografia

Qué Pasó
A Michael Jackson: Espíritu de Amor.

Qué paso´con la tierra
Qué pasó con el agua
Qué pasó con las palomas,
que parecian demostrar la existencia de Dios.
Y con los niños delfines
que tanto nos amaban.
Qué les hicimos
Qué pasó.
Qué pasó con el caballero
Qué pasó con las catacumbas
y con las sociedades secretas
y con los herejes
y con aquella barca que no zozobró.
Por qué hay que destruir
Por qué hay que devorar
Por qué hay que arrasar
Por qué hay que hacer sufrir
Por qué hay que dogmatizar
y tener más y más y más
Por qué no se puede transitar
y comprender
y amar

Qué pasó con las damas
y con las rosas
y con las gaviotas
Qué pasó.
Que pasó con todo
lo que era de todos
y con Michael Jackson
Qué pasó
Y con John Lennon
Qué pasó
Y con aquellos tabaqueros de Martí
Qué pasó
Y con la fidelidad
Y con la valentía
Y con el honor
Qué pasó
Dónde nos olvidamos del camino,
Dónde nos perdimos,
Qué pasó
Qué pasó
Qué pasó

Qué pasó con Cristo
Qué pasó con el mar
Qué pasó con Chico Mendes
Qué pasó con nuestros amigos elefantes
y con nuestros pájaros
que nos cantaban con amor
antes de que nuestra escopeta disparara
contra sus alas de cristal milagroso.
Qué pasó con el paraíso
Qué pasó con el alma
Qué pasó con el más allá
Qué pasó con la poesía
Qué pasó con la libertad
Necesito que alguien me explique
el porque de mi soledad.
Dónde está la gente auténtica
Por qué somos tan pocos
Qué pasó
Qué pasó
Qué pasó

Poema de Yndamiro Restano
Miami 16 de noviembre 2009




Yo sentí el amor

Yo sentí el amor
y cuando la vida immediata,
el afán de posesión
y la práctica egoista de los hombres;
lograron que el amor me abandonara:
Me volví poeta.

Yo sentí el amor y fuí feliz.

Qué más, entonces,
podría hacer un hombre como yo,
que seguir buscando por el fondo del mundo,
mucho más allá de la carne:
Aquella felicidad perdida del espíritu.

Cuál otra posición podría asumir
si no la de negar
todo lo que que no fuese amor
como mentira o ilusión.

Yo sentí el amor.
Yo me sentí envuelto
en una olorosa burbuja
creada desde el éxtasis profético de la materia.
Yo floté fuera del terror milenario
y me sentí parte del sentido inalcanzable
mientras mi madre me cantaba
y yo resbalaba por las estrellas.

Yo sentí el amor
y eso me salvó mucho tiempo después.
Aquella noche que tuve que lamer mis heridas
para que el amor, mi amor, mi dulce amor,
no dejara de vibrar
y se perdiera por las aguas frías de la razón.
Ya nadie se acordaba de su luz,
pero mi corazón sabía
que no había zozobrado en el mar embravecido.
Su presencia era sin dudas,
la que embellecía las orquideas pisoteadas.
Ahí, en cada imagen torturada de este mundo,
vivía el rastro embellecedor de su delirio
y en una rosa abandonada lo encontré.
Todo sucedió al amanecer.
Cuando volvían a regresar las lluvias
y lloré, lloré mucho,
oculto en el lado nocturno de la verdad,
porque lo supe vivo.
Y entonces, de repente,
entre las candilejas de la mañana,
mi amor, mi bello amor; dentro de mi:
Resucitó.

Yo sentí el amor.
Yo conocí la verdad.
Yo fuí feliz antes de ser poeta.

Yndamiro Restano
Miami Beach, abril del 2007


Mar, te aborrezco fiero, zarpazo terrible.
Me gustas así hoy:
palabra quieta que rompe el corazón.
Eres tan femenino ahora
vagando por azules,
que voy hacia ti, dormido

Sé lago; no despiertes.

Voy hacia ti
-ignoto vahido total-
entre la honda música
que una muñeca sueña
enterrada en la arena.

De noche en las buhardillas
lo ignoto desciende.
Chilla la sombra
heraldo de muerte.
Y se escucha de los difuntos la voz fuerte; de sótano,
que convulsa enciende.

Tambalea el escenario
asido de los muebles viejos
y padece la vista
el estravismo fúlgido; postrero;
del cadáver que barrunta rutilando a lo lejos:
a forma más pura de la espada:
el genio fiero.

Tejida;
hilada de alas.
Y con infinitos recuerdos tachonada:
Una mujer caminaba.

La ceniza de innumerables amores
tiritaba debajo de la tierra
su casto temblor de corazones.

Cuando a lo lejos de los días viejos
-suave y abierta-
comenzó a florecer una flor muerta.

biografia:
Yndamiro Restano


Nací en Cuba. Desde muy niño viví la iluminación de la gracia en la utopía. Hoy sigo creyendo en un mundo mejor. Un abrazo; Yndamiro Restano

yndamiro@hotmail.com

 

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